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Festejos

La Región de Murcia vibra desde la arena del Mar Menor con el Festival Aéreo de San Javier

La playa del Pescador en Santiago de la Ribera se llenó de vecinos que echaron la vista al cielo para disfrutar de la exhibición

Santiago Ramón Torres

Santiago Ramón Torres

Piruetas en el aire, descensos de bandera o rescates en el mar son algunos ejemplos de la exhibición aérea que ha deleitado a toda la Región de Murcia, que ya sea pendiente del televisor o sobre la arena de la playa del Pescador en Santiago de la Ribera, ha echado la vista al cielo para ver un auténtico espectáculo.

Desde poco antes de las 10 de la mañana, se congregaban sobre la orilla del Mar Menor, los "más de 180.000 espectadores del Festival Aéreo de San Javier", según datos de la propia organización. No faltaron las cámaras profesionales de fotografía, los móviles, ni los bañadores para aquellos que, además de inmortalizar el momento, aprovecharon para darse un baño en la laguna.

Reinaba el ambiente familiar como si de un día de verano se tratase con niños jugando en la arena o en el agua y padres acostados o haciendo la comida para todos a la espera del inicio del espectáculo. El tiempo, además, respetó con un día nublado en el que la temperatura era ideal para disfrutar de la aeronáutica o de las actividades programadas del festival, entre las que se encontraba manejar un avión monoplaza de la Patrulla Águila, a través de realidad virtual.

Los aplausos comenzaron con la llegada de las banderas del Ejército del Aire, del municipio de San Javier y de España, que desde el firmamento descendieron de la mano de la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire (Papea) a la arena del Mar Menor en Santiago de la Ribera.

Aeronáutica militar

Además del Ejército del Aire, la Guardia Civil y la Policía Nacional también se dejaron ver sobre la playa del Pescador con helicópteros y aviones, que junto a los Bomberos de la Región de Murcia, mostraron a los espectadores el poderío aéreo de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

Tras ellos, salieron los aclamados aviones de la Patrulla Águila de la Formación Mirlo procedente de la Academia General del Aire de San Javier. El público pudo ver en acción a los nuevos modelos Pilatus PC-21, encargados del adiestramiento de los nuevos pilotos de la AGA, que además tuvieron una exhibición en solitario donde se pudo apreciar la capacidad de maniobra de este turbohélice dotado de aviónica moderna, concebido como una auténtica 'aula de combate' volante.

A los medios de vuelo militares, se unieron los aviones y otros medios de aviación general del Aeroclub Mar Menor y del Real Aeroclub de Sevilla. Aunque también hubo modelos y pilotos venidos desde Italia, Reino Unido o la extinta Unión Soviética, con el Sukhoi SU-26M, dirigido por el portugués Jorge Loureiro.

Junto a ellos, también impresionaron al público los pilotos como Camilo Benito, que a bordo de su monoplaza Extra 330SC, uno de los aviones más extremos de acrobacias aéreas, realizaron tirabuzones, cabeceos y balanceos en el cielo murciano.

Pasado el mediodía, aparecieron en el horizonte los aviones Eurofighter del Ejército del Aire. Uno de los cazas más avanzados de Europa que con su potencia y velocidad fueron capaces de romper la barrera del sonido, ante el asombro de los aficionados.

Otro modelo avanzado fue el NH-90 'Lobo', un helicóptero que además debutaba en esta edición del festival. Este dispositivo militar permite el desplazamiento de hasta veinte personas y está asociado a misiones de recuperación de personal.

Lucha contra incendios

Los modelos de extinción de incendios también pudieron lucirse a través del gran Canadair UD13 del 43 Grupo del Ejército del Aire, conocido popularmente como el 'apagafuegos' o 'el Botijo'. Este potente hidroavión cargó agua salada del Mar Menor y realizó un vuelo mostrando su característica principal de extinguir incendios. Puede transportar hasta unos 6.000 litros de agua y el 43 Grupo ha superado las 200.000 horas de vuelo con este tipo de aeronaves.

Por otro lado, apareció el Bell 412, el helicóptero bimotor empleado por los servicios de emergencias en tareas de rescate, transporte, apoyo sanitario y lucha contra incendios. En configuraciones de trabajo puede transportar carga externa o agua, lo que lo convierte en una herramienta muy versátil en una región con litoral, zonas forestales y áreas de difícil acceso.

Uno de los últimos reclamos fue la recreación de un rescate marítimo, que junto a la exhibición de autogiros, a cargo de ELA Aviación y el piloto Francis Giménez, que acercaron el mundo de la aviación ligera y deportiva al público de Santiago de la Ribera, que veía como los aviones, helicópteros y otros medios aeronáuticos ponían su pincelada en el cielo de la Región de Murcia que ya espera ansiosa la III edición de este Festival Aéreo Internacional de San Javier.

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