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Sanidad

Doscientos murcianos ‘viven’ en hospitales

La falta de plazas de residencias en la Región mantiene ingresados a pacientes vulnerables que no precisan atención médica durante meses e incluso años

Un paciente de larga duración junto a una camilla del hospital Reina Sofía

Un paciente de larga duración junto a una camilla del hospital Reina Sofía / Juan Carlos Caval

Ana García

Ana García

Lo habitual es pensar que cualquier persona que ocupa una cama de hospital está ahí por un motivo de salud. Al menos, así debería ser. Pero cada vez con más frecuencia aparecen en los hospitales de la Región de Murcia casos que traspasan los márgenes de lo estrictamente clínico: personas que permanecen ingresadas no tanto por una enfermedad activa, sino porque no tienen adónde ir.

Estos pacientes suelen pasar largos periodos de tiempo hospitalizados sin necesidad, una situación que la Administración mantiene por la falta de recursos sociales y residencias a los que derivarlos, prolongando ingresos innecesariamente durante meses e incluso años hasta que tramitan una plaza en otro lugar.

En un primer momento, el Servicio Murciano de Salud (SMS) atiende a estos pacientes en los hospitales de la red pública, pero una vez que la asistencia médica ha finalizado y el ingreso ya no responde a un motivo de salud, estos usuarios son trasladados a centros concertados.

Actualmente, en los hospitales de media y larga estancia con los que el Servicio Murciano de Salud tiene concertada la atención hay un total de 193 pacientes con una estancia superior a seis meses, en su mayoría vinculada a factores de carácter social, según las cifras facilitadas por la Consejería de Salud.

Responsables de centros sanitarios concertados confirman que han tenido a usuarios mayores ingresados durante años a la espera de una plaza de residencia, camas y atención que le son facturadas al SMS.

Para atender estas situaciones, el SMS ha desarrollado diferentes iniciativas para reducir las estancias hospitalarias prolongadas que no están justificadas clínicamente, en coordinación con los recursos comunitarios, con el fin de velar por un óptimo uso de los recursos de los que dispone y mejorar la atención a las necesidades reales de los pacientes.

En esta línea de trabajo, destaca la participación de las Unidades de Trabajo Social Hospitalario en la valoración del diagnóstico social así como la planificación y el seguimiento de casos que presentan situaciones de vulnerabilidad.

Los profesionales de trabajo social utilizan para ello de manera sistemática un instrumento diseñado para medir el riesgo social en personas mayores de 65 años en entornos comunitarios, conocido como escala de valoración sociofamiliar TSO, con el objetivo de priorizar las intervenciones y orientar su actuación en áreas clave en coordinación con el sistema de servicios sociales.

Intervención del juzgado o la Policía

Independientemente de las personas en situación de vulnerabilidad o sin una red familiar, hay otros casos de pacientes que directamente se niegan a coger el alta para volver a casa una vez que han superado un problema de salud en el hospital, con los gastos que esto ocasiona (600-700 euros al día). Estos pacientes ocupan plazas y se dan casos, como ha ocurrido en Canarias, en los que tiene que intervenir la Policía o el juzgado para que finalmente se marchen. La Consejería de Salud indica que no hay datos oficiales de cuántas veces han recurrido a esta alternativa de avisar al juzgado, aunque sí que aseguran que "en el SMS estos son casos residuales", al igual que ocurre en los centros concertados, donde Pedro Hernández afirma que "alguno sí que hemos tenido, pero son casos muy puntuales"

Valoración del riesgo social

El pasado año, estas unidades realizaron más de 700 valoraciones, lo que evidencia una elevada prevalencia de necesidad de intervención social. Cerca del 50% de las personas valoradas presentaban un problema social moderado o grave, mientras que un 16% adicional se encontraba en situación de riesgo social que requería una actuación preventiva por parte de los equipos.

Salud explica que, además, está previsto el despliegue progresivo de un protocolo regional de derivación y seguimiento que permita actualizar las funciones de las comisiones de seguimiento previstas en la Resolución de 4 de mayo de 2017 del director gerente del SMS sobre derivaciones de pacientes a entidades concertadas para intervención quirúrgica, procedimiento diagnóstico-terapéutico y hospitalización, junto con la incorporación de valoraciones estandarizadas que permitan identificar situaciones de complejidad clínica y social. La información generada se integrará con otros sistemas asistenciales, de modo que los planes de intervención se mantengan actualizados y coordinados entre niveles.

El protocolo ha comenzado a desplegarse como proyecto piloto en las áreas VI (Morales Meseguer) y VII (Reina Sofía), utilizando ya los circuitos y herramientas de coordinación previstos.

El vicepresidente de la Unión Murciana de Hospitales y Clínicas (UMHC) -patronal de la sanidad privada-, Pedro Hernández, explica que la atención a estos ‘pacientes sociales’ que son derivados por el SMS mientras que se les tramita una plaza de residencia, "es una realidad".

En este caso, señala que se trata de personas con problemas sociales o población vulnerable, personas que no tienen familia o a los que esta ha dado de lado y de los que se hace cargo el Servicio Murciano de Salud mientras que Política Social no resuelve su situación.

"Algunos de estos pacientes son recurrentes, tienen problemas de salud como diabetes, insuficiencia cardíaca o respiratoria, problemas digestivos o renales, problemas de los que recaen y vuelven a iniciar estancias largas", apunta Hernández.

El médico murciano Asensio López, experto en cronicidad, responsable nacional del Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud de SemFYC y exgerente del SMS, afirma que "desde la pandemia se viene trabajando más intensamente para que estas situaciones no sucedan o se atiendan lo antes posible", para lo cual el Servicio Murciano de Salud "se apoya en la red concertada", que recibe a estos pacientes cuando se acaba la atención en los hospitales de agudos para buscarles una alternativa, una red de apoyo o una residencia.

López dice que "aunque no es un problema estructural, tampoco es algo que esté completamente resuelto", aunque "la voluntad del SMS siempre ha sido ir mejorándolo" y lamenta la debilidad de la estructura de atención social, en la que "la Región de Murcia suele estar a la cola".

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