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Economía

La Seguridad Social permite ganar un 4% más de pensión por cada año trabajado a los murcianos que retrasen su jubilación

El incentivo gana peso entre quienes alcanzan la edad ordinaria y buscan mejorar su futura prestación sin renunciar de golpe al mercado laboral

La portavoz y ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, durante una rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

La portavoz y ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, durante una rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. / Carlos Luján / Europa Press

Juanjo Raja

Juanjo Raja

Cada vez más trabajadores murcianos deciden no jubilarse cuando les toca. No por obligación, sino por conveniencia: retrasar la jubilación más allá de la edad ordinaria tiene premio, y los números lo avalan.

Según los últimos datos de la Seguridad Social, el 12,7% de las nuevas altas corresponden ya a jubilaciones demoradas, una cifra que triplica con creces el 4% registrado en 2019, antes de que una reforma legal mejorara los incentivos para quienes eligen seguir trabajando.

Qué es exactamente la jubilación demorada

La jubilación demorada es, en esencia, la que se produce después de haber alcanzado la edad ordinaria de jubilación. A cambio de ese esfuerzo adicional, la Seguridad Social recompensa al trabajador con mejoras económicas sobre su futura pensión. No es un concepto nuevo, pero sí está ganando peso de forma notable.

El artículo 210.2 de la Ley General de la Seguridad Social regula esta modalidad y establece que quienes accedan a la jubilación más allá de la edad ordinaria tendrán derecho a un complemento económico. Ese extra puede adoptar tres formas:

  • Un 4% adicional de base reguladora por cada año completo trabajado entre el cumplimiento de la edad ordinaria y la solicitud de la pensión.
  • Una cantidad a tanto alzado, cuyo importe depende de los años cotizados hasta la jubilación ordinaria, y que sube un 10% para quienes acrediten al menos 44 años y seis meses cotizados.
  • Una combinación de ambas opciones, en los términos que fije el reglamento.

Desde el tercer año, los incentivos mejoran

Hay un detalle relevante que conviene conocer: a partir del tercer año de demora, el sistema se vuelve algo más flexible. Si se ha optado por el porcentaje sobre la base reguladora, los periodos superiores a seis meses e inferiores a un año también computan, sumando un 2% adicional. Si la elección fue la cantidad a tanto alzado, esos mismos periodos generan la mitad de la cantidad establecida.

¿A partir de qué edad se considera jubilación demorada en 2026?

Aquí está la clave que muchos trabajadores pasan por alto: en España no existe una única edad de jubilación ordinaria. Desde la reforma de 2013, conviven dos edades distintas que se aplican según los años cotizados, y que seguirán así hasta 2027, cuando el calendario de transición concluya definitivamente.

En 2026, la edad ordinaria de jubilación es:

  • 65 años para quienes acrediten al menos 38 años y tres meses cotizados.
  • 66 años y diez meses para quienes no lleguen a ese umbral de cotización.

Esto significa que, en 2026, la jubilación demorada entra en juego para los trabajadores que sigan activos después de los 65 años (siempre que cuenten con esa cotización mínima de 38 años y tres meses).

Quienes no alcancen ese umbral aún no habrán llegado a su edad ordinaria de jubilación, por lo que tendrán que esperar a cumplirla antes de poder hablar de demora y sus correspondientes incentivos.

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