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Agua

Obras en el Azud de Ojós: las filtraciones y el desgaste obligan a actuar en el corazón hidráulico del Segura

La Confederación Hidrográfica del Segura invierte 2,47 millones en reforzar una infraestructura esencial para el reparto de agua y el postrasvase

La CHS ya ha adjudicado las obras de mejora del Azud de Ojós.

La CHS ya ha adjudicado las obras de mejora del Azud de Ojós. / CHS

Alejandro Lorente

Alejandro Lorente

No es una obra más. El refuerzo del Azud de Ojós supone intervenir en uno de los enclaves más emblemáticos y estratégicos del sistema hidráulico del sureste español. Desde este punto se articula buena parte de la distribución de agua que sostiene la agricultura y el abastecimiento en la cuenca del Segura, lo que convierte cualquier actuación en una operación de alto impacto territorial.

La Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) ha adjudicado por 2,47 millones de euros las obras de mejora y refuerzo estructural del Azud de Ojós, una infraestructura clave no solo desde el punto de vista técnico, sino también simbólico dentro de la gestión del agua en la Región de Murcia. La intervención, financiada con fondos europeos FEDER y con un plazo de ejecución de 12 meses, busca garantizar la seguridad y operatividad de uno de los nodos fundamentales del sistema.

Lejos de tratarse de una actuación menor, el proyecto incide directamente en el funcionamiento de una instalación que actúa como auténtico "centro neurálgico" del reparto de caudales. Desde este azud se elevan y derivan las aguas del río Segura hacia los principales canales de distribución, incluidos los vinculados al postrasvase Tajo-Segura, con impacto directo en miles de hectáreas de regadío y en el abastecimiento urbano.

Fuentes técnicas subrayan que la intervención responde a la necesidad de anticiparse al deterioro acumulado tras décadas de funcionamiento: filtraciones internas, elementos mecánicos envejecidos y problemas en el comportamiento del cimiento. "Es una actuación preventiva, pero necesaria", apuntan, en la medida en que los daños detectados —aunque no visibles— pueden comprometer a medio plazo la estabilidad y eficiencia del conjunto.

Entre los problemas más relevantes figura el estado del sistema de drenaje, esencial para aliviar la presión del agua bajo la estructura. De los 33 drenes existentes (conductos o perforaciones que permiten evacuar el agua que se filtra bajo la estructura para reducir la presión), solo 11 permanecen operativos, lo que incrementa el riesgo de subpresiones y fenómenos de erosión interna. Este proceso, conocido como arrastre de finos, implica la pérdida progresiva de material del terreno, debilitando el apoyo de la infraestructura.

Para revertir esta situación, la obra se articula en tres líneas principales. La primera, centrada en la seguridad estructural, contempla la ejecución de una nueva pantalla de impermeabilización mediante perforaciones e inyecciones de lechada de cemento, además de la instalación de sensores —piezómetros y extensómetros— que permitirán monitorizar en tiempo real el comportamiento del azud.

Infraestructura del Azud de Ojós.

Infraestructura del Azud de Ojós. / CHS

La segunda línea aborda la funcionalidad hidráulica, con la renovación de compuertas, ataguías y sistemas de desagüe, elementos clave para regular los caudales. La tercera se enfoca en la reparación física de la infraestructura, especialmente en el cuenco amortiguador, donde se han detectado daños por erosión tras inspecciones subacuáticas.

Desde la CHS subrayan que la actuación permitirá reforzar la seguridad, mejorar la eficiencia y prolongar la vida útil de la infraestructura. En términos prácticos, se trata de anticiparse a problemas que no siempre son visibles desde el exterior, pero que pueden comprometer el funcionamiento del sistema en el futuro.

El proyecto incorpora también medidas ambientales, como la limitación de trabajos en determinadas épocas para evitar afecciones a la fauna —especialmente durante la nidificación de aves— y la garantía del caudal ecológico del río, dada la cercanía de espacios protegidos.

Cortes puntuales de agua

No se prevén en principio grandes molestias para los usuarios, salvo las de carácter logístico y vial (posibles cortes de tráfico puntuales y presencia de maquinaria pesada). Las operaciones en las tomas de agua se planifican para ser ejecutadas por sectores, buscando minimizar la interrupción del servicio de abastecimiento y riego, según la documentación del contrato.

La relevancia de la intervención trasciende lo técnico. Actuar sobre el Azud de Ojós implica intervenir en uno de los engranajes principales de la gestión del agua en el sureste español. Su correcto funcionamiento resulta esencial para sostener la actividad agrícola, asegurar el abastecimiento y mantener el equilibrio de un sistema especialmente sensible a la escasez hídrica.

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