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Carrera por el rectorado de la UMU

Las sospechas de juego sucio no cesan: Alicia Rubio interpone una demanda por difamación contra una persona "del entorno del equipo de Baixauli"

Continúa la polémica en torno a las elecciones en la Universidad de Murcia mientras los dos candidatos que quedan en pie se disputan los 4.000 votos que han quedado en el aire

Alicia Rubio y Samuel Baixauli tras conocerse los resultados de la noche electoral

Alicia Rubio y Samuel Baixauli tras conocerse los resultados de la noche electoral / Israel Sánchez

Poco ha tardado en deshacerse el apretón de manos que Alicia Rubio y Samuel Baixauli protagonizaron en la noche del pasado martes. Tras conocerse el resultado de la primera votación correspondiente a las elecciones al Rectorado de la Universidad de Murcia –que les dejó como únicos candidatos al puesto, superando en los comicios a Senena Corbalán, Alfonsa García y Guillermo Díaz–, ambos se encontraron en el edificio Esium y posaron sonrientes para los medios con la vista puesta ya en el próximo martes, cuando la comunidad educativa –alumnado y profesorado– tendrá que decidir quién será finalmente el sustituto de José Luján al frente del proyecto de la UMU.

Sin embargo, si la campaña electoral estuvo salpicada de polémica –con acusaciones cruzadas entre los candidatos a raíz del voto anticipado y un debate que contó con un teléfono móvil como protagonista inesperado–, también lo va a estar esta semana entre urnas. Y es que la propia Rubio, según pudo saber anoche esta redacción, ha interpuesto una demanda por difamación en el juzgado que, tal y como ella misma confirmó, está dirigida a alguien «del entorno del equipo de Baixauli».

Rubio rehusó hacer más declaraciones por recomendación de su abogado

La candidata, que encabeza la lista más votada de esta primera vuelta –con un 26,75% de apoyo– rehusó hacer más declaraciones por recomendación de su abogado, y, por supuesto, no quiso desvelar el nombre de la persona a la que ha decidió llevar a los tribunales. Sin embargo, la noticia ha saltado pocos días después de que Txema Almela, expresidente del Real Murcia y hermano de Ángela Almela –candidata a vicerrectora de Estudios con Baixauli–, publicara en su perfil de la red social X, anteriormente Twitter, un post en el que la señalaba directamente.

Respondiendo a un artículo de La Opinión titulado Sombra de corrupción en las elecciones de la UMU, Almela apuntaba: «Por si alguien no tiene claro quién es la candidata que comete estas ‘irregularidades’, acompañando a los alumnos en grupo a votar sin las debidas garantías, se trata de Alicia Rubio». El tuit en cuestión, no obstante, era eliminado pocos minutos después.

4.000 votos en juego

Sin embargo, la carrera por el Rectorado continúa y en juego hay cerca de 4.000 votos; o, lo que es lo mismo: los que dejan en el aire Senena Corbalán, Alfonsa García y Guillermo Díaz. Es ahí donde se libra ahora (la otra) batalla entre Rubio y Baixauli, que juntos conquistaron al 50,75% de los participantes en estos comicios.

Además, cabe señalar que el proceso electoral de este año ha estado marcado por la alta participación, cifras que llegan a duplicar con creces las logradas hace cuatro años, ya que un 25,96% de los 32.200 electores convocados a las urnas acudió a depositar el voto el pasado martes frente al 10,1% que se alcanzó en 2022, cuando el único candidato que se presentó fue José Luján, quien optaba a la reelección.

La candidata a rectora de la UMU 'conquista' a estudiantes e investigadores, mientras que el aspirante al Rectorado hace lo propio con catedráticos y profesores

La participación se ha disparado este año en todos los grupos de la comunidad universitaria, ya que el del Grupo A (catedráticos y profesores) acudió a votar el 88,97%, frente al 72,11% de hace cuatro años; en el Grupo B (investigadores) acudió el martes el 48,88% de los censados, frente al 25,47% de 2022; en el Grupo C (estudiantes) acudió el 19,64%, frente al 4,66% de los anteriores comicios; y en el Grupo D (personal técnico, gestión, administración y servicios) acudió el 82,89%, frente al 67,78% de la anterior cita.

Por grupos de votantes, Alicia Rubio ha ganado entre los estudiantes y también ha sido la opción más votada por parte del personal docente e investigador (PDI), mientras que Samuel Baixauli se ha impuesto entre los catedráticos y profesores y Senena Corbalán ha logrado los mejores resultados entre PTGAS (personal técnico, de gestión, administración y servicios).

Voto ponderado

El sistema de elección al Rectorado se basa en un modelo de voto ponderado por sectores, lo que implica que no todos los sufragios tienen el mismo peso. De este modo, el personal de los cuerpos docentes universitarios funcionarios y el profesorado permanente laboral (Grupo A) concentra el 51% de la representación total. El resto del personal docente e investigador (Grupo B) aporta un 4%, mientras que el estudiantado (Grupo C) suma el 27% y el personal técnico, de gestión y de administración y servicios (Grupo D) completa el reparto con el 18%.

En estas elecciones, en las que también se elegía Claustro universitario, estaban llamadas a votar 32.251 personas. El censo incluye a 3.385 miembros del personal docente e investigador (PDI), 1.223 trabajadores del personal técnico, de gestión y de administración y servicios (PTGAS), así como a 26.168 estudiantes oficiales y 1.465 no oficiales. Por primera vez han podido votar también los alumnos del Aula Senior debido a los cambios introducidos en los nuevos estatutos de la Universidad de Murcia,.

En total, el recuento realizado y publicado por la Universidad de Murcia muestra que el martes se emitieron un total de 9.663 votos, de los cuales 118 fueron en blanco y 458 nulos. De ellos, Alicia Rubio logró 3.048 sufragios, un millar más que el candidato que quedó en segundo lugar, Samuel Baixauli, que obtuvo 2.041 votos; Senena Corbalán se le acercó con 1.842; seguida de Alfonsa García, con 1.094; y Guillermo Díaz, que logró 1.062 votos.

Esto lleva a que entren en juego los 3.998 votos logrados por los tres candidatos que se han quedado en la primera vuelta de las elecciones, lo que llevará posiblemente a que en las próximas horas se tejan alianzas estratégicas con el fin de hacerse con el mayor número de apoyos de estos que han quedado en el aire.

Los nervios que hasta el último momento se vivieron en la noche del martes, se repetirán en una semana cuando de las urnas salga el nombre del nuevo rector o rectora de la UMU para los próximos seis años.

Inclinación de cada facultad

Una forma de intuir hacia dónde se puede mover la balanza en las votaciones de la segunda vuelta es ver hacia qué candidato se han decantado cada una de las facultades de la UMU. En esta primera votación Alicia Rubio logró el apoyo mayoritario de las facultades de Comunicación, Bellas Artes, Enfermería, Trabajo Social, Turismo, Relaciones Laborales y Óptica.

Al mismo tiempo, Samuel Baixauli logró el segundo puesto gracias al respaldo de Medicina, Veterinaria, Ciencias del Deporte, Letras y Educación -dos de las de mayor tamaño-, así como una parte importante de Bellas Artes.

Los votos que quedan en el aire son los de los tres candidatos que no han pasado a segunda vuelta

Ahora, los votos que quedan en el aire son los de los tres candidatos que no han pasado a segunda vuelta y que deben aprovechar los que sí lo han hecho: Senena Corbalán 'reinó' entre los votantes de Farmacia, Psicología, Informática y también logró un amplio respaldo de Medicina. Guillermo Díaz arrasó en Química, su facultad; y Alfonsa García lo hizo en Biología.

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