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Economía

El carné de conducir saldrá más caro por la guerra: las autoescuelas de la Región, abocadas a subir precios si el encarecimiento de la gasolina no se frena

El sector alerta de que, si se prolonga la crisis del combustible provocada por el conflicto en Oriente Medio, tendrá que repercutir en los alumnos el incremento de las tarifas de las prácticas

Dos jóvenes esperando a montarse en el coche de prácticas de una autoescuela, esta semana por las calles de Murcia.

Dos jóvenes esperando a montarse en el coche de prácticas de una autoescuela, esta semana por las calles de Murcia. / Juan Carlos Caval

Adrián González

Adrián González

El encarecimiento del precio de la gasolina está pasando duramente factura en el día a día de todos los ciudadanos y trabajadores de la mayoría de sectores, pero de forma más acuciante en aquellos negocios que dependen principalmente de los carburantes como 'materia prima'. Transporte y logística, turismo, agricultura o ganadería... Para todos ellos el combustible es clave para poder funcionar.

El sector de las autoescuelas también se está viendo golpeado desde que estallase el conflicto en Oriente Medio a finales de febrero y el precio del crudo fuese progresivamente al alza hasta el punto de tener que plantearse, si la incertidumbre económica y global no mejora, de tener que subir precios para los alumnos que quieren sacarse el carné de conducir.

"Si esto persiste durante más tiempo, nos veremos obligados a incrementar las clases prácticas, aproximadamente un euro por clase, porque esto es inasumible", advierte en declaraciones a La Opinión Enrique Lorca, presidente de la Asociación Regional de Autoescuelas de Murcia (Aramur), de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) y de la Federación Europea de Autoescuelas (EFA).

Estos negocios no tienen alternativa: cada clase práctica implica necesariamente poner un coche en circulación durante 45 minutos o una hora; sin gasolina, no hay servicio. Además, no es un gasto puntual, sino continuo y proporcional: cuantas más clases se imparten, mayor es el consumo. A todo eso se suma que las prácticas suelen realizarse en entornos urbanos, con tráfico, semáforos, arranques y paradas constantes, lo que eleva el consumo frente a una conducción eficiente en carretera.

La subida de la gasolina y el diésel "nos afecta muy de lleno porque nuestra principal materia prima es el combustible y la mayoría de autoescuelas son microempresas con unos escasos márgenes de rentabilidad. De hecho, en España en los últimos años se han cerrado más de 1.400 autoescuelas", recuerda Lorca.

Con este contexto actual se pone todavía más en riesgo "la viabilidad" de muchos negocios debido también a su alta competitividad y ante unos gastos al alza que podrían sostenerse en el tiempo. "No es nuestra intención ni queremos hacerlo, pero probablemente nos tendremos que ver obligados a ir subiendo precios", augura.

Sin ayudas directas del Gobierno

En este sentido, al igual que ocurrió cuando estalló la guerra en Ucrania en el año 2022 que provocó otra subida sin precedentes del precio de la gasolina, los dueños de las autoescuelas pidieron al Gobierno 'protección' en forma de ayudas, al igual que las que recibieron entonces el sector del transporte. Pero Lorca lamenta que, como ocurrió hace cuatro años, el sector no ha recibido ninguna subvención específica "más allá de las de carácter general para toda la ciudadanía" al no estar incluidos dentro de la Comisión Nacional de Transporte.

"Al final, nuestra materia prima es la misma: el uso del combustible para poder trabajar. Por ello, somos claramente un sector muy afectado por este incremento, y consideramos absolutamente injusto que no se nos contemple para recibir ayudas directas", apunta.

"Somos un sector igual de afectado que los transportistas y nos parece injusto que nosotros no tengamos ayudas directas"

Enrique Lorca

— Presidente de CNAE

De cara al alumno, el presidente de las autoescuelas a nivel autonómico, nacional y europeo defiende que esta hipotética subida tampoco sería especialmente significativa para el bolsillo de los futuros conductores. "No es una cantidad que previsiblemente desincentive a los alumnos, pero a nosotros nos permite afrontar la situación y respirar un poco", dice ante un precio medio por clase práctica que, de media, supera en algunos lugares los 30 euros.

"Hoy en día sube el precio de todo: el supermercado, los servicios… y es algo que se entiende. Nosotros hemos estado aguantando, pero llegará un momento en el que tendremos que repercutir estos costes, aunque sea de forma testimonial, para poder sacar adelante nuestras pequeñas empresas", reitera.

Enrique Lorca, durante su reciente comparecencia en el Congreso.

Enrique Lorca, durante su reciente comparecencia en el Congreso. / L. O.

"Cuello de botella" por falta de examinadores

A este sobrecoste que tienen que hacer día tras día miles de vehículos destinados a formación y prácticas de futuros conductores se le suma el cronificado problema de la falta de examinadores en la Región y en todo el país para desatascar las listas de espera para sacarse el carné y retrasos de tres meses en algunos puntos para el teórico.

Así lo volvió a evidenciar hace unas semanas el propio presidente de CNAE ante la Comisión de Seguridad Vial del Congreso de los Diputados, quien achacó el "cuello de botella" persistente a la escasez de estos profesionales y de los operadores administrativos de información. Durante su comparecencia denunció que la escasez de personal en las jefaturas de Tráfico "pone en riesgo la viabilidad de las autoescuelas y la movilidad de la ciudadanía".

"Si no tenemos exámenes, no podemos funcionar. Aumentar el personal no es un gasto, es una apuesta ganadora que genera más tasas, permite contratar a más profesores y dinamiza la economía a través del IVA, el IRPF, el impuesto de sociedades o la Seguridad Social", alerta.

Durante su intervención en la Cámara Baja, aparte de solicitar las ayudas directas para hacer frente a la subida del combustible, también reclamó otra para la renovación de flotas por vehículos eléctricos e híbridos. "Las autoescuelas son el primer contacto del futuro conductor con el vehículo, lo que las convierte en el mejor escaparate para fomentar la sostenibilidad sostenible".

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