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Sanidad

La Arrixaca implanta un sistema para tratar la desnutrición grave de pacientes en tratamientos de hemodiálisis

Se trata de un protocolo para pacientes con enfermedad renal crónica

Un grupo de especialistas del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca.

Un grupo de especialistas del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca. / CARM

La enfermedad renal crónica (ERC) consiste en el deterioro progresivo e irreversible de la función de los riñones. Se trata de un proceso en el cual dejan de filtrar adecuadamente desechos y el exceso de líquido. Para que entre en la categoría de "crónica" tiene que estar presente durante más de tres meses. En España afecta a un 15 % de los adultos y, de acuerdo con la Clínica Universitaria de Navarra, sus dos principales causas son la diabetes y la hipertensión arterial.

El tratamiento que se emplea en este caso es la terapia de hemodiálisis. En este sentido, el Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca va a implantar un protocolo para el tratamiento integral de la desnutrición grave en pacientes con enfermedad renal crónica en este tipo de terapia.

La Comunidad explicó, a través de una nota de prensa, que este nuevo protocolo establece un circuito asistencial para identificar de forma precoz los casos más graves mediante nutrición parenteral intradialítica —una técnica que permite aportar nutrientes directamente durante las sesiones de hemodiálisis sin la necesidad de accesos adicionales y sin aumentar el tiempo de la terapia—.

Asimismo, pretenden incluir en el trabajo habitual del Servicio de Nefrología al Servicio de Endocrinología y Nutrición, al Servicio de Farmacia Hospitalaria y a la Unidad de Calidad Asistencial. Todo esto, desde su punto de vista, ofrece una visión del paciente "mucho más completa".

También comentan que todas estas colaboraciones "optimizan los resultados clínicos y refuerzan la seguridad del proceso", así como la monitorización de posibles complicaciones y la evaluación sistemática de resultados en salud, con el objetivo de recuperar el estado nutricional del paciente cuanto antes y suspender el tratamiento una vez alcanzados los objetivos.

La desnutrición asociada a la enfermedad renal crónica, aclaran, impacta de forma directa en la evolución clínica y la calidad de vida de un porcentaje significativo de personas en hemodiálisis y se relaciona con un mayor riesgo de hospitalización, complicaciones y mortalidad.

En algunos casos, pese a la optimización de la dieta y el uso de suplementos nutricionales, subrayan que el control de esta situación resulta especialmente difícil, de forma que disponer de una terapia como la nutrición parenteral intradiálisis, que aprovecha el momento de la hemodiálisis, supone una gran ayuda para estos pacientes.

La enfermedad renal crónica

Poner en marcha nuevos proyectos que favorezcan la velocidad con la que se identifica esta enfermedad favorece de forma muy reseñable la recuperación de los pacientes, así como su vuelta a la normalidad.

En la Clínica Universitaria de Navarra destacan que "identificar la enfermedad renal crónica a tiempo permite actuar para frenar su progresión". También destacan que se debe contar con un equipo multidisciplinar.

Por otro lado, es una afección que puede avanzar sin dar señales claras durante varios años —la capacidad de compensación de los riñones hace que muchas personas no noten nada hasta fases avanzadas—.

Algunos de los síntomas más comunes son: la nicturia (levantarse varias veces por la noche a orinar), cansancio y malestar general, pérdida de apetito y peso, y cambios en la orina. Los síntomas avanzados recogen hinchazón en manos, tobillos o párpados; náuseas acompañadas de mal aliento y un sabor metálico en la boca; calambres, hormigueos o piernas inquietas; dificultad para concentrarse, somnolencia o confusión, y falta de aire, sobre todo al acostarse.

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