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Sanidad

Marcos Bote, profesor de Sociología de la UMU: "Se vive en un estilo de vida disfrutón y la maternidad es algo que lo limita"

El sociólogo Marcos Bote analiza con La Opinión la tendencia a retrasar la maternidad y los factores que pesan a la hora de tomar esa decisión

El profesor de Sociología de laUMU, Marcos Bote, recibe a La Opinión en Económicas.

El profesor de Sociología de laUMU, Marcos Bote, recibe a La Opinión en Económicas. / Israel Sánchez

Ana García

Ana García

Marcos Bote, profesor de Sociología de la UMU y miembro de la directiva del Colegio de Ciencias Políticas y Sociología de la Región de Murcia, insiste en que "la maternidas sigue pesando más para la mujer que para el hombre en todos los sentidos".

El retraso de la edad de la maternidad sigue avanzando año tras año. ¿Cree que tocará techo?

Esto es una tendencia. Hay años en los que aumenta, por un lado, la edad a la que se tiene el primer hijo, que suele ser entre los 31 y 32 años, y luego está el grupo de mujeres que tiene el primer hijo a los 40 o más años, que es un porcentaje que se está incrementando cada vez más. No obstante, Murcia va un poco por detrás de la media nacional en todos los aspectos relacionados con natalidad, fecundidad, matrimonio o edad de tener el primer hijo. En estos casos, la Región suele ir unos ocho años por detrás de la tendencia nacional, lo que lleva a que actualmente tengamos los indicadores que ya presentaba España hace unos ocho o diez años.

Es raro que una mujer con pareja a los 25 años la mantenga a los 30 o 35 años

¿A qué factores podemos achacar esta realidad?

Existe, indiscutiblemente, un factor socioeconómico porque las mujeres se incorporan al mercado de trabajo, quieren una estabilidad y para ello necesitan un mayor periodo de formación. Las mujeres quieren progresar laboralmente como los hombres y los distintos estudios nos dicen que la maternidad sigue teniendo un mayor peso para la mujer que para el hombre en todos los sentidos, tanto en salarios como en promoción laboral y al final de la vida. En la jubilación, las pensiones de las mujeres también son menores que las de los hombres debido al impacto mayor que ha tenido la maternidad. Son distintos aspectos que hacen que las mujeres vayan retrasando la maternidad y prioricen su carrera profesional.

¿Percibe también un cambio en el modelo de parejas respecto al que podía existir hace décadas?

Existe otro factor social, pero más cultural, que está relacionado con el cómo se forman y cómo se rompen las parejas. Mientras que hace años lo habitual era que tanto hombres como mujeres tuvieran un menor número de parejas sexuales y relaciones sentimentales, ahora se tienen más parejas, lo que hace que sea muy raro que una mujer que tiene una pareja a los 25 años, cuando se incorpora al mercado de trabajo, mantenga esa pareja a los 30 o a los 35 años. Esto hace que las dinámicas de pareja tengan un impacto en las dinámicas de formación de familia.

Las tendencias de la Región de Murcia suelen ir unos ocho años por detrás de las nacionales

¿Quizá se piensa más en vivir el momento que en planificar el futuro?

Nos encontramos con estilos de vida que podemos llamar ‘disfrutones’, en los que se piensa más en vivir la vida y pasarlo bien, y la maternidad es algo que limita ese estilo de vida más ocioso y disfrutón, tanto para los solteros como para las parejas sin hijos que lo que buscan es exprimir al máximo esa juventud-adultez hasta los 45 años.

El acceso a la vivienda es otro de los factores de peso.

Dentro de los factores socioeconómicos la dificultad de acceso a la vivienda es fundamental. Hasta que no se tiene una cierta estabilidad laboral y económica no se opta por acceder a una vivienda, lo que hace que la decisión de tener hijos se vaya aplazando aún más.

Y, ante esta realidad, son las madres extranjeras las que siguen tirando de la natalidad.

Al igual que las diferencias entre las cifras nacionales y de la Región de Murcia se van acortando, también lo hacen las diferencias entre madres nacionales y madres extranjeras, tanto en la edad de tener el primer hijo como en el número de hijos. En España mantenemos, afortunadamente, una cierta natalidad gracias a la población extranjera, pero estamos viendo que las pautas de esta población se van acercando cada vez más a las de la población nacional.

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