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Educación

El Instituto Sexológico Murciano alerta de confusión en las aulas entre conductas sexuales, estereotipias y tics

El ISM ha desarrollado la “Guía para el manejo de conductas disruptivas de naturaleza sexual en TEA” dirigida a familias, docentes y profesionales sanitarios y educativos.

Imagen de archivo de un aula.

Imagen de archivo de un aula. / L.O.

L. O.

El Instituto Sexológico Murciano (ISM), centro de referencia en el abordaje de la sexualidad en personas con diversidad funcional en la Región de Murcia, ha detectado durante el último año un incremento significativo de conductas disruptivas de naturaleza sexual en el entorno escolar en menores con Trastorno del Espectro Autista (TEA).

Según los datos recogidos en consulta, este aumento alcanza aproximadamente un 200%, los profesionales subrayan que se trata de casos todavía frecuentes, con un impacto creciente en el ámbito educativo y familiar.

Falta de abordaje adecuado: el origen del problema

Desde el ISM se destaca un aspecto fundamental: Estas conductas no son el problema en sí, sino la consecuencia de no haber abordado adecuadamente la sexualidad en personas con TEA. “La mayoría de estas situaciones no responden a una sexualidad descontrolada, sino a una sexualidad que no ha sido educada ni acompañada”, explica el Dr. Jesús Rodríguez, director del Instituto Sexológico Murciano. La ausencia de educación afectivo-sexual adaptada, junto con la falta de formación específica en familias y centros educativos, favorece la aparición de conductas desajustadas al contexto. Además, esta falta de intervención alimenta un mito muy extendido y perjudicial, como es la idea de que las personas con TEA presentan una sexualidad impulsiva o fuera de control. “Cuando no damos herramientas, aparecen conductas que generan alarma. Pero el problema no es la sexualidad, sino cómo se está gestionando o, directamente, ignorando”, añade el especialista.

Confusión en el aula: no todo es conducta sexual

Uno de los principales problemas detectados es la confusión entre conductas sexuales, estereotipias y tics, lo que dificulta una intervención adecuada por parte de docentes y familias. Tal y como recoge la guía elaborada por el ISM, conductas como presionar la pelvis, frotarse contra objetos o determinados movimientos repetitivos pueden responder a mecanismos de autorregulación emocional o sensorial, y no tener una finalidad sexual clara.

“Es fundamental entender qué está pasando antes de intervenir. No todo lo que parece sexual lo es, y una mala interpretación puede empeorar la situación”, señala el Dr. Rodríguez.

Lanzamiento de una guía práctica

Ante esta realidad, el Instituto Sexológico Murciano ha desarrollado la “Guía para el manejo de conductas disruptivas de naturaleza sexual en TEA” dirigida a familias, docentes y profesionales sanitarios y educativos.

La guía ofrece herramientas prácticas para:

  • Diferenciar conductas sexuales de otras conductas propias del TEA
  • Intervenir sin generar ansiedad ni estigmatización
  • Enseñar normas de privacidad e intimidad. Asimismo, se advierte de que el castigo de estas conductas puede ser contraproducente, ya que puede aumentar la ansiedad, generar vergüenza y empeorar el problema

Romper tabúes: una cuestión de salud mental y derechos

Desde el ISM se insiste en la necesidad de normalizar la sexualidad en personas con TEA y abordarla desde una perspectiva educativa y clínica. “Negar la sexualidad en este colectivo no solo es un error, sino que puede tener consecuencias directas sobre su bienestar emocional, su autoestima y su salud mental”, concluye el Dr. Rodríguez.

Un problema emergente que requiere intervención especializada

El Instituto Sexológico Murciano se posiciona como centro de referencia en la Región de Murcia en el abordaje de la sexualidad en personas con TEA, ofreciendo evaluación clínica, intervención especializada y formación a familias y profesionales. El objetivo es prevenir, comprender y acompañar estas conductas, evitando respuestas basadas en el miedo, el castigo o el desconocimiento.

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