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Concurso

Mimi (28 años), la aspirante murciana de MasterChef que compagina su trabajo en un gimnasio con una tienda erótica

Su presentación ante Pepe, Jordi y Martha en TVE deja uno de los momentos más comentados del arranque del concurso y un guiño muy reconocible a Murcia

Mimi, la murciana de MasterChef.

Mimi, la murciana de MasterChef. / RTVE

Juanjo Raja

Juanjo Raja

La decimocuarta edición de MasterChef llega a TVE con cierto sabor murciano y dispuesta a remover los cimientos del formato. Uno de los golpes de efecto de esta temporada tiene nombre propio: Delicious Martha (Martha Sanahuja), que se incorpora al jurado junto a los históricos Pepe Rodríguez y Jordi Cruz para conformar una mesa de degustación completamente renovada.

El otro nombre propio es el de Inmaculada (o Mimi, como ella se presenta), una murciana de 28 años, que ya se encuentra entre los 15 delantales elegidos para pelear por el primer puesto de esta edición y cuya entrada en televisión no ha dejado indiferente a nadie.

Aunque una de sus principales aficiones sea la gastronomía, trabaja en un gimnasio como entrenadora y regenta una tienda erótica en la capital del Segura junto a su madre. Dato que, por supuesto, dejó perplejo a los jueces.

Según explica Inmaculada, su tienda erótica es "un negocio familiar": "La tienda era de mi padre. Es la tienda erótica más antigua de Murcia, tiene por lo menos 30 años", explica. "Así que te has criado normalizando los juguetes sexuales", le comenta Pepe, a lo que Mimi asiente y va más allá contando una anécdota de pequeña.

"Yo tenía una vaca hinchable a la que me subía de pequeña con un interruptor ahí atrás, que cuando le pulsabas hacía 'Muu' y mi padre me decía que me bajara, que se pinchaba la vaca si hacía eso", cuenta la joven entre risas.

Mimi, la murciana de MasterChef presenta su plato.

Mimi, la murciana de MasterChef presenta su plato. / RTVE

Otro de los puntazos de Mimi fue la relación que tiene con su abuela, de 83 años, que la tiene "entretenida" en el negocio también. Acto seguido, mostró las fundas cosidas de ganchillo por su abuela para genitales masculinos. Una de ellas, regaladas a Jordi porque "tiene los colores del Barça", destacó el catalán.

No obstante, el resto de jueces no se fueron con las manos vacías. Mimi también tenía juguetes eróticos para ellos: "Este lleva lengua", dijo Mimi ante la atónita mirada del jurado.

"Parece un teléfono antiguo", indicó Cruz refiréndose a uno de los 'obsequios'. "Hombre, puedes hablar, pero también cantar", contesta la murciana mientras juega con el doble sentido.

"Mi objetivo en la vida siempre fue ayudar a mujeres que tuviesen TCA como yo"

Mimi reveló antes de la presentación de su plato que durante su adolescencia tuvo un problema de Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA) y confesó muy emocionada que "no quería ver nada de comida. Es algo que siempre lo tienes en la cabeza y nunca se termina de ir". "Al final se va", le contestó Martha, que se levantó de su taburete para abrazarla, puesto que ella también sufrió problemas alimentarios, según subrayó.

Mimi se declaró fan de Delicious Martha y le reveló que la sigue en redes desde hace mucho tiempo: "Suelo subir a mi Instagram recetas, porque mi objetivo en la vida ha sido siempre ayudar a mujeres que también estuviesen en mi caso".

Reconstrucción de la marinera murciana

Después del emotivo momento comenzó la presentación de su plato. Como no podía ser de otra forma, la murciana presentó unas marineras, pero no unas cualquiera. Su propia versión: "Mi plato se llama 'La marinera Mimimurciana'.

Esta reconstrucción del típico aperitivo murciano sustituye la rosquilla por el crespillo, elabora una ensaladilla con tinta de calamar y para simular el salado de la anchoa eligió ponerle atún macerado en soja. Por supuesto, con el toque de la "ralladura de lima de mi tierra". Ese fue el plato que le permitió entrar al prestigioso talent gastronónimo español.

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