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Entrevista

Elisa Ebesi, Técnico Superior de Integración Social: "Las mujeres migrantes deben romper barreras porque el cambio es positivo"

Comprometida con la igualdad en todos los ámbitos, Elisa Ebesi Botau participa de forma activa en el movimiento asociativo de la comunidad inmigrante en Murcia y trabaja como mediadora intercultural en el Programa de Acogida de Protección Internacional

Elisa Ebesi Botau nació en Guinea Ecuatorial, pero ha pasado la mayor parte de su vida en Murcia. | L. O.

Elisa Ebesi Botau nació en Guinea Ecuatorial, pero ha pasado la mayor parte de su vida en Murcia. | L. O.

Ramona López

Ramona López

Secretaria del Forum de Política Feminista de la Región de Murcia

Elisa Ebesi Botau nació en Malabo, en Guinea Ecuatorial, pero ha pasado la mayor parte de su vida en España, en concreto en Murcia. Es Técnico Superior de Integración Social y graduada en Trabajo Social por la UMU. Actualmente trabaja como Mediadora Intercultural en el Programa de Acogida de Protección Internacional. Es una mujer joven y comprometida con la igualdad en todos los ámbitos y participa de forma activa en el movimiento asociativo de la comunidad inmigrante en Murcia. Apuesta por la convivencia, reconocimiento y aceptación del otro en igualdad de condiciones.

Las personas que han tenido que emigrar a menudo se sienten a mitad de camino entre los dos países, el de origen y el de acogida. ¿Cómo es para ti esa experiencia que a menudo es tan enriquecedora como quizás desgarradora?

He estado aquí en Murcia más de 30 años. Yo acompañé a mi madre en el proyecto migratorio, como muchos niños y niñas de inmigrantes que llegan aquí a la región. Ahí es donde obtuve esta vocación de trabajar en el tercer sector, para acompañar a las personas, porque cuando llegamos tuvimos la suerte de tener ese acompañamiento y esa bienvenida. Y así creí en la necesidad de poder trabajar en este espacio y, sobre todo, de acompañar a las mujeres en este proceso de inclusión e integración en la sociedad.

Hablas de tu madre como de una mujer muy valiente, ¿ha sido un modelo para ti? ¿o quizás alguna otra mujer?

Sí, mi madre es el pilar de mi casa. Ella es la referencia más cercana que tengo por su empoderamiento, su lucha, su capacidad para superar dificultades. También vengo de la cultura Bubi, que es una cultura donde hay matrilinealidad, donde las mujeres tienen un gran peso en la familia y en la sociedad. Y eso también se ha transmitido en mi familia. También son inspiradoras para mí Remei Sipi Mayo, compatriota, Angela Davis, Chimamanda Ngozi.

Cuéntanos por qué hiciste el grado en Trabajo Social y en qué consiste la mediación intercultural.

Ser mediadora intercultural consiste en acompañar en el proceso de inclusión, adaptación y conocimiento del territorio de los migrantes que llegan aquí, especialmente las personas que solicitan protección internacional. Hay que acompañarlos, apoyarlos en esos obstáculos administrativos que se encuentran, en la gestión de documentos, ayudarles a ingresar en el sistema y el funcionamiento de la sociedad. Y sobre todo con la barrera del idioma. Es una desventaja enorme no entender lo que el otro te está diciendo.

Como sabes, esta entrevista se enmarca en las actividades del 8 de marzo. Como presidenta de FAAM (Federación de Asociaciones Africanas de Murcia), creo que coincidirás conmigo en que el feminismo, que es un modo de pensar enormemente amplio y transversal, es necesariamente antirracista.

Tiene que ser antirracista, donde todas estemos incluidas. Como mujer negra, considero que dentro del feminismo tenemos que liderar nuestras luchas de las mujeres negras, tenemos que hablar con ellas e ir con ellas, acompañadas del resto de mujeres. También con las mujeres de otros orígenes, las musulmanas, que también tienen sus luchas, apoyarnos mutuamente. Hay muchas formas de ser feminista, muchas expresiones, y todas ellas deben ser recogidas por el feminismo.

Las cifras dicen que las mujeres en exclusión social, lo que incluye a muchas inmigrantes, son doblemente vulnerables, ¿hay programas específicos para estas mujeres?

Aquí en la Región sabemos que hay entidades sociales que trabajan perfiles de mujeres en situaciones de prostitución. Hay programas específicos que tienen otras entidades sociales que apoyan a las familias monoparentales. Luego, a nivel nacional, hay otras entidades que trabajan en temas como la mutilación genital femenina, la atención de la salud reproductiva para las mujeres. Ahora, sí es cierto que para las mujeres migrantes que tienen una barrera lingüística les resulta difícil acceder a la información. Se necesitan más programas.

Antes te preguntaba por los referentes que son, digamos, lo que nos impulsan a seguir adelante. Pero, en sentido contrario, ¿qué obstáculos has encontrado en tu vida que te hayan supuesto una dificultad?, ¿tu raza, tu género, ambos?

Para mí, por ser una mujer negra, siempre he sentido la necesidad de duplicar mi esfuerzo para convertirme en alguien, para romper las barreras de empleabilidad, para formarme. Y puedo decir que existe el racismo, hay un rechazo y una falta de aceptación de vernos a nosotros en ciertos espacios. Luego está el tema de la formación. Existe dificultad para la homologación de los estudios que saquen a las mujeres de los trabajos del cuidado, el campo, los almacenes, etc. Desde aquí, también quiero lanzar apoyo a estas mujeres que trabajan en almacenes y que hacen una cantidad de horas brutales.

Parece que los jóvenes, especialmente los hombres, tienden cada vez más hacia actitudes machistas y racistas, ¿cómo ves esta deriva que vemos a nivel nacional e internacional?

Es una pena, porque estos jóvenes tienen que leer, que formarse. Tienen que ver mucho más allá de lo que ven en las redes sociales. Podemos perder lo que hemos conseguido a través de años de lucha. Estamos perdiendo espacios, da miedo. Lo percibo de manera negativa, pero dentro de esa negatividad hay esperanza porque siempre existe una mujer o un hombre que sale y exige igualdad y derechos de las mujeres y de todas las personas.

¿Te ves a ti misma como referente para otras niñas? ¿y como modelo de feminismo para tu hijo?

Respecto al modelo de feminismo para mi hijo, sí, lo tengo claro, la educación que le voy a dar a mi hijo es totalmente feminista. Con respecto a ser referente para otras lo tendrían que decir las demás. Yo apuesto por cambiar desde mi entorno hacia afuera. Sé que hay muchas mujeres que me dan las gracias porque elevo mi voz y estoy presente en los espacios de luchas.

Para finalizar, ¿qué mensaje enviarías a las mujeres migrantes?

Las animaría a seguir trabajando desde su área hacia afuera, desde el entorno hacia afuera. Y que no tengan el miedo de romper barreras o romper códigos culturales o romper situaciones que generarían mucho estrés porque el cambio siempre es positivo. Y es cierto que se necesita más espacio donde mujeres de diferentes orígenes puedan encontrarse, conocerse y ver más allá de lo que vemos con nuestros ojos y más allá de los estereotipos y prejuicios que tenemos que romper. Acercarse, conocerse y escucharse, generar un puente de comunicación entre nosotras, entre mujeres migrantes y no migrantes.

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