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Elecciones UMU

Alicia Rubio, candidata a rectora de la Universidad de Murcia: "Aumentaremos plazas, no podemos empujar a los estudiantes a la privada"

Mejorar la valoración de la actividad del personal docente e investigador, evitar la fuga de talento y crear una nueva unidad de escucha y acompañamiento para mejorar la atención en la salud mental a toda la comunidad universitaria, principales retos de Alicia Rubio como candidata a dirigir la UMU

Alicia Rubio, candidata a rectora de la Universidad de Murcia (UMU).

Alicia Rubio, candidata a rectora de la Universidad de Murcia (UMU). / Juan Carlos Caval

Ana García

Ana García

Alicia Rubio (Elche, 1971), catedrática del Departamento de Organización de Empresas y Finanzas y vicerrectora de la UMU en los últimos ocho años, se presenta a las elecciones con la convicción de que en la universidad hay margen de mejora y "queremos ir a más".

¿Qué diagnóstico hace de la UMU de hoy? ¿Qué funciona bien y qué se debería cambiar?

No me gustan los discursos simplistas. Si miramos la complicada situación de las universidades públicas, deberíamos ser honestos y mostrarnos moderadamente satisfechos con nuestro marco de financiación o con nuestra política de promoción profesional. Obviamente, queremos ir a más, porque hay margen de mejora, y seré la primera en reivindicar ante el Gobierno regional lo que nos corresponde. Por ejemplo, tenemos a docentes asociados y sustitutos en condiciones muy precarias, a los que además imponemos un gran número de restricciones para su desarrollo profesional. Pero, tal vez, el aspecto que más necesita ser cambiado en la institución es la resistencia a la innovación, el exceso de formalismo y burocracia.

¿Cuál es el programa que trae para los próximos seis años?

Un programa que no cae del cielo, sino que es el resultado de un intenso proceso de escucha. Hemos detectado problemas, hemos identificado los anhelos legítimos de cada grupo y ahora tenemos soluciones creíbles. Nuestro programa se articula en tres ejes esenciales: hacerle la vida más fácil a nuestros compañeros, eliminando trabas y potenciando capacidades para que la UMU siga siendo líder en investigación y en docencia; inclusión y cuidado, una institución que acompaña, que protege a sus miembros; y más conexión con la sociedad y transferencia de conocimiento.

¿Quiénes le acompañan en este proyecto para los próximos seis años?

He conformado un equipo plural, que conoce bien la institución y que llega para renovar energías con una mirada innovadora y en el que todos tienen una amplia hoja de servicios. Entre los nombres están Virginia Ruiz, que va a hacer una labor impecable al frente de la Gerencia; Natalia Arroyo, que asumirá las competencias de Investigación; y Diego García Ayuso, que asumirá las competencias de Estudiantes. Son personas queridas y respetadas por la comunidad universitaria.

Haremos una guía para el uso de la IA e impulsaremos un plan de vivienda estudiantil

Alicia Rubio

— Candidata a rectora de la Universidad de Murcia

¿Cuáles serían sus tres primeras decisiones si gana las elecciones?

Lo primero que haremos será aprobar una guía institucional para el uso de la IA en la docencia y el aprendizaje, un documento que incluirá orientaciones éticas, plantillas de ‘prompts’ y flujos de trabajo por disciplinas, liderado por el profesor José Antonio Ruipérez. En segundo lugar, impulsaremos un plan integral de vivienda estudiantil para garantizar el acceso a una vivienda digna y asequible. Y, en tercer lugar, abriré un debate para revisar el documento de valoración de la actividad del PDI (lo que internamente conocemos como ‘el Valdoc’), de modo que se reconozca de una forma más justa.

¿Qué hará para mejorar la calidad docente sin convertirlo en más burocracia para el profesorado?

En la UMU tenemos grandes docentes a los que no paramos de evaluar, a veces en exceso. Deberíamos preguntarnos qué hace la institución para que puedan brillar y no tanto qué hacen ellos para mejorar nuestros indicadores. Tengo un compromiso con la simplificación del modelo Docentia ajustándonos a las directrices mínimas de Aneca. La calidad no puede convertirse en un proceso que profundice la desmotivación y el cansancio.

¿Cómo afrontará la brecha entre titulaciones con alta demanda y otras con baja: reformas, cierres, fusiones, nuevas ofertas?

La oferta de títulos no se va a empobrecer durante mi mandato. Somos una universidad pública generalista y debemos mantener una oferta diversa en todos los ámbitos de conocimiento. Esto no impide repensar cómo articulamos los planes de estudios, actualizándolos. Y, al mismo tiempo, en las titulaciones que presenten una demanda laboral elevada, tenemos que ampliar plazas: no podemos empujar a estudiantes hacia la privada por falta de recursos en la pública.

Usted pone el foco en el bienestar universitario. ¿Qué medidas concretas implementaría y con qué recursos?

Me gusta pensar el bienestar universitario desde lo cotidiano. Por ejemplo, con una política de revisión de los precios de los menús para estudiantes en nuestras cafeterías, pero tenemos que ser también muy conscientes del reto de salud mental. Es una prioridad el refuerzo de la atención psicológica y para ello crearemos una nueva Unidad de Escucha y Acompañamiento, un servicio de apoyo confidencial, inmediato y accesible para toda la comunidad universitaria, disponible también en teléfono y WhatsApp.

En la presentación de su candidatura hablaba de recuperar el talento que se fuga. ¿Cómo lo haría?

El talento se fuga cuando no le ofrecemos una carrera profesional previsible y atractiva. Debemos acortar plazos de estabilización, clarificar itinerarios y reducir la incertidumbre. Pero estabilizar no basta. Hay que garantizar condiciones reales para desarrollar una trayectoria exitosa.

Después de cien años, ¿cree que ha llegado el momento de que la UMU esté dirigida por una rectora?

No quiero que nadie me vote por ser mujer, lo que espero es que nadie deje de hacerlo por ello. Las mujeres no lideramos intrínsecamente mejor que los hombres o distinto a ellos. Si no ha habido en estos cien años una rectora no es por falta de talento o capacidad, sino porque todavía persisten barreras invisibles.

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