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Medio ambiente

Solo una de cada cuatro estaciones mide bien la contaminación en España

El informe de Ecologistas en Acción detecta que el 68% no cumple los criterios europeos y puede infraestimar los niveles reales de polución

El tráfico, uno de los grandes causantes de contaminación atmosférica

El tráfico, uno de los grandes causantes de contaminación atmosférica / Agencias

Alejandro Lorente

Alejandro Lorente

La red de estaciones que mide la calidad del aire en las ciudades españolas presenta deficiencias generalizadas que ponen en cuestión la fiabilidad de los datos sobre contaminación urbana. Así lo concluye el informe 'Tráfico y calidad del aire urbano en el Estado español', que analiza 25 estaciones en todo el país y dibuja una fotografía clara: solo el 24% cumple adecuadamente su función, mientras que un 8% presenta deficiencias parciales y hasta un 68% no se ajusta a los criterios establecidos por la nueva normativa europea.

El estudio, de Ecologistas en Acción, evidencia que una parte significativa de estas estaciones no cumple los requisitos, especialmente en lo que se refiere a su localización en puntos críticos de tráfico. En varios casos, los medidores se sitúan en entornos urbanos correctos desde un punto de vista general, pero fallan en el detalle, lo que limita su representatividad.

Entre las situaciones más llamativas, el informe señala ciudades donde las estaciones directamente no están ubicadas en las zonas de mayor concentración de contaminantes. Es el caso de Barcelona, Bilbao, Elche, Granada, Santander o Valladolid, donde los puntos de medición analizados "no corresponden a puntos críticos" de tráfico, pese a estar clasificados como estaciones urbanas de este tipo.

Barcelona, Bilbao, Elche o Granada, entras la ciudades con más deficiencias

A esto se suma otro problema estructural: hay ciudades que ni siquiera cuentan con estaciones específicas de tráfico. En Badajoz, Guadalajara o Logroño, los únicos medidores existentes son de fondo urbano, lo que impide evaluar de forma directa el impacto del tráfico rodado en la calidad del aire .

El análisis también identifica deficiencias técnicas que se repiten en numerosos municipios. Una de las más frecuentes es la excesiva distancia entre la estación y la calzada, lo que reduce la capacidad de captar los niveles más altos de contaminación. Este problema se detecta en ciudades como A Coruña, Alicante, Madrid, Málaga, Vigo o Vitoria, entre otras.

Neblina en Barcelona causada por la contaminación

Neblina en Barcelona causada por la contaminación / Efe

En un nivel intermedio se sitúan algunas estaciones que cumplen solo parcialmente los criterios, como la de Murcia, que pese a ubicarse en un entorno urbano con tráfico y población expuesta no está situada en el punto de mayor concentración de contaminantes, lo que limita su capacidad para reflejar los picos reales de polución.

En otros casos, la altura de los dispositivos de medición o la presencia de obstáculos cercanos altera la circulación del aire y distorsiona los resultados. Las estaciones de Bilbao o Las Palmas de Gran Canaria presentan, por ejemplo, problemas de altura que afectan a la representatividad de las mediciones.

Como consecuencia, el informe concluye que muchas estaciones catalogadas como "de tráfico" no están midiendo realmente la contaminación en las condiciones más desfavorables, sino en entornos más ventilados o menos expuestos. Esto puede provocar una subestimación de los niveles reales de contaminantes en las ciudades.

La red necesita ajustes importantes para adaptarse a los criterios europeos

El problema no es menor. La normativa europea establece que estos puntos deben situarse en lugares donde la población esté más expuesta, con el objetivo de evaluar correctamente riesgos para la salud. Sin embargo, la acumulación de deficiencias detectadas indica que ese objetivo no siempre se cumple.

Además, el informe advierte de una discordancia relevante entre la clasificación administrativa de las estaciones y su funcionamiento real. En algunos casos, estaciones definidas como de tráfico actúan en la práctica como estaciones de fondo urbano, lo que puede inducir a errores en la interpretación de los datos y en la toma de decisiones.

En conjunto, la radiografía que ofrece el estudio apunta a una red de medición que necesita ajustes importantes para adaptarse a los nuevos criterios europeos. La correcta ubicación de las estaciones no es un aspecto menor, sino un elemento clave para conocer la verdadera dimensión de la contaminación urbana y diseñar políticas eficaces para reducirla.

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