Agricultura
El sector agroalimentario regional ya sufre el efecto 'cohete y pluma' de la especulación del gasóleo
Las organizaciones demandan al ministro Planas la reducción del IVA, rebajas fiscales vinculadas al combustible o ayudas directas para compensar el incremento de costes

El ministro de Agricultura, Luis Planas, y el de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, este lunes en la reunión con el sector agroalimentario. / Gabriel Luengas/EP
Tras reunirse con el sector pesquero, el ministro de Agricultura Luis Planas mantuvo también encuentros con representantes del sector agrario, cooperativas e industria agroalimentaria para evaluar las consecuencias económicas de la escalada bélica.
Las cooperativas agroalimentarias de la Región ya empiezan a sufrir los efectos del conflicto en la economía del sector. El presidente de la Federación de Cooperativas Agrarias de Murcia (Fecoam), Santiago Martínez, explica que la principal consecuencia es el incremento generalizado de los costes de producción. Según detalla, la subida del combustible está repercutiendo en prácticamente todos los eslabones de la actividad agraria. A su juicio, el aumento del gasóleo responde a un fenómeno que el sector conoce bien: el llamado 'efecto cohete y pluma'. Es decir, los precios suben rápidamente cuando el petróleo se encarece, pero bajan mucho más despacio cuando la situación se estabiliza.
La exportación se encarece un 30 por ciento
El impacto se traslada también al transporte, clave para una región exportadora como Murcia. Enviar mercancía a mercados europeos cuesta ahora entre un 30% y un 40% más que hace apenas unas semanas. "Mandar un tráiler o un contenedor a la frontera o a Berlín ya nos está costando muchísimo más", señala Martínez.
Ante esta situación, el sector espera conocer las medidas que el Gobierno pondrá sobre la mesa en el plan de respuesta al conflicto, previsiblemente este viernes. Entre las propuestas que se manejan figuran la reducción del IVA, rebajas fiscales vinculadas al combustible o ayudas directas para compensar el incremento de costes. Martínez considera que la presión fiscal debería ajustarse a la realidad del mercado energético: "No es lo mismo aplicar los mismos impuestos a un gasóleo de 1,10 euros que a uno de 1,80".
La preocupación también alcanza a la industria agroalimentaria. El presidente de la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), Ignacio Silva, advertía este lunes frente al ministro Planas de que el impacto económico del conflicto está siendo "inmediato", especialmente en combustibles, fletes, seguros y materias primas importadas.
