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Pesca

La recuperación de los caladeros da un respiro a los pescadores murcianos

Más de 10 toneladas de pescado se comercializan en la primera semana tras la parada biológica, generando cerca de 180.000 euros en facturación pese al aumento de costes

El buen estado de los caladeros ha aumentado la calidad y la cantidad de las capturas en la lonja de Santa Lucía.

El buen estado de los caladeros ha aumentado la calidad y la cantidad de las capturas en la lonja de Santa Lucía. / Iván Urquízar

Alejandro Lorente

Alejandro Lorente

Pese a la incertidumbre global por la guerra en Oriente Medio, la campaña también deja una noticia esperanzadora para el sector regional: el excelente estado de los caladeros tras la parada biológica del arrastre, que se prolongó durante un mes y medio y finalizó el pasado 9 de marzo.

El descanso de los fondos marinos ha tenido un efecto inmediato en la abundancia de pescado. Durante ese periodo, 22 embarcaciones de arrastre dejaron de faenar en el litoral murciano, lo que permitió una notable recuperación de los recursos pesqueros. "Se nota muchísimo. Hemos empezado a pescar y el aumento de capturas es evidente", explica Bartolomé Navarro, presidente de la Federación Murciana de Cofradías de Pescadores y patrón mayor de de la Cofradía de Pescadores de Cartagena.

Las lonjas han registrado una gran variedad de especies —rubios, salmonetes, doradas, lubinas, gallinetas, pajeles, gallo Pedro, rape o lecha— en lo que los pescadores describen como un caladero especialmente productivo. Incluso los precios respondieron al alza en los primeros días de campaña, con incrementos cercanos al 15 por ciento.

Muelle de la Cofradía de Pescadores de Santa Lucía (Cartagena)

Muelle de la Cofradía de Pescadores de Santa Lucía (Cartagena) / Iván Urquízar

En solo una semana, la flota llegó a comercializar más de diez toneladas de pescado, con una facturación cercana a los 180.000 euros. "Lo de este año es increíble", afirma el representante del sector, que reconoce que en otras paradas biológicas ya se había observado cierta recuperación, pero no con esta intensidad.

Los expertos explican que este tipo de descansos temporales de la actividad permiten reducir la presión sobre los fondos marinos y favorecer la reproducción de muchas especies, lo que acaba traduciéndose en capturas más abundantes y de mayor tamaño cuando se retoma la actividad. En el caso del litoral murciano, los resultados parecen confirmar la eficacia de esta medida de gestión pesquera.

De hecho, en las primeras jornadas tras el regreso a la actividad, los profesionales del mar destacan no solo la cantidad de pescado, sino también su calidad y diversidad. "Aquí los caladeros son multiespecíficos y cuando el mar descansa se nota enseguida", explica Navarro.

La Lonja de Pescado de Santa Lucía, es el centro neurálgico de la comercialización de productos del mar frescos en la zona

La Lonja de Pescado de Santa Lucía, es el centro neurálgico de la comercialización de productos del mar frescos en la zona / Iván Urquizar

Este buen momento de los caladeros supone un pequeño respiro para la flota murciana en un contexto marcado por la incertidumbre internacional y el aumento de los costes. Una paradoja que resume bien la situación actual del sector: mientras el mar ofrece una temporada prometedora, los factores externos amenazan con encarecer cada jornada de pesca.

En las cofradías confían en que esta buena dinámica se mantenga durante las próximas semanas. Si las capturas continúan siendo abundantes y los precios se estabilizan en las lonjas, el sector podría compensar parcialmente el incremento de los gastos. No obstante, los pescadores advierten de que la rentabilidad final seguirá dependiendo en gran medida del coste del combustible, un factor que escapa completamente al control de la flota.

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