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Sanidad

Los médicos murcianos vuelven a la calle para exigir "el fin de las semanas de 60 horas"

Unos dos mil facultativos protagonizan una manifestación desde San Esteban a la Delegación del Gobierno

Protesta de médicos frente al Palacio de San Esteban en Murcia

L.O.

Ana García

Ana García

Segunda semana de huelga mensual y los médicos murcianos no aflojan. Unos dos mil facultativos se concentraban en la tarde de este martes frente al Palacio de San Esteban, sede del Gobierno regional, para iniciar una manifestación hasta la Delegación del Gobierno con la que exigir un Estatuto propio y el cumplimiento de los acuerdos autonómicos de 2023 que han quedado en papel mojado.

Las protestas nacionales, que en toda España se están dirigiendo contra el Ministerio de Sanidad por la falta de acuerdo en la negociación del nuevo Estatuto Marco, tienen una doble versión en la Región de Murcia, ya que también hay una reivindicación autonómica con la que se exige a la Consejería de Salud la mejora de las condiciones laborales y el refuerzo prometido de las plantillas de Atención Primaria, con más plazas de Medicina Familiar y Comunitaria y Pediatría.

A las puertas de San Esteban llegaban pasadas las seis de la tarde grupos de facultativos convocados por el Sindicato Médico CESM, muchos de ellos acompañados de sus hijos como una forma de reivindicar la conciliación que reclaman. Entre ellos estaban Francisco Arregui, del Hospital Reina Sofía de Murcia, y su pareja, Andrea Hernández, médico de Atención Primaria, con sus dos hijos. "Tenemos que salir a la calle y reivindicar mejoras en la conciliación, que se valore el esfuerzo y el trabajo de los médicos y que se nos dé un trato justo por parte de la Administración. Necesitamos que nos escuchen, tanto los responsables de la Comunidad como los del Ministerio, que están enrocados en un Estatuto que no podemos aceptar", señalaba este profesional.

Los médicos sacaron a la calle sus batas blancas en esta tarde preprimaveral para exigir mejoras porque "sin dormir, sin parar, un error puede matar", un lema que corearon los asistentes, muchos de ellos con cadenas simuladas enganchadas a pies y manos como un símbolo de la "esclavitud" en la que afirman encontrarse.

"Queremos avanzar hacia una jornada laboral de 35 horas semanales, en la que las guardias no sean obligatorias, no estén mal retribuidas y que computen para la jubilación. Exigimos equidad dentro del sistema y que no se normalicen las semanas de 60 horas", afirmaba María José García Mateos, secretaria general de CESM en la Región de Murcia, durante la lectura del manifiesto en San Esteban, en el que puso de relieve las demandas autonómicas.

Minutos más tarde, el presidente de CESM, Clemente Casado, hizo lo propio en la Delegación del Gobierno, donde un segundo manifiesto puso de relieve las exigencias nacionales al Ministerio, con un marco propio de negociación y un Estatuto Médico.

Médicos de Primaria, de Hospitalaria y del 061 salieron a la calle en Murcia para volver a exigir mejoras en la segunda semana de los paros mensualmente hasta junio.

Los doctores Juan González, Brígida González y Beatriz Castellón del centro de salud Murcia Centro San Juan insistían en la importancia de exigir mejoras. "Yo estoy próxima a la jubilación, pero lo hago por los que vienen. Mi hija es médico y mi sobrina acaba de aprobar el MIR. Han sido muchos años de sacrificio y esto debe cambiar", afirmaba Brígida González.

Al mismo tiempo, la doctora Carmen Molina, médico de familia en Las Torres de Cotillas, apuntaba la importancia de reforzar la Atención Primaria: "Somos la primera línea, la puerta de entrada al sistema sanitario y necesitamos ayuda".

Durante la protesta, Clemente Casado también echó en falta una muestra de acercamiento de la Consejería de Salud, ya que el único contacto con el consejero Pedreño fue una llamada telefónica la semana pasada en la que le pidieron que se convocara una reunión con el comité de huelga, encuentro que no se ha producido.

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