Sanidad
Botón antipánico para proteger a los sanitarios: "En segundos tenemos al vigilante en la consulta"
El aumento de agresiones a sanitarios lleva a Salud a reforzar la seguridad con cámaras, personal de vigilancia y sistemas de aviso

L.O.
El pequeño botón blanco que pasa desapercibido bajo la mesa de la consulta del servicio de urgencias de Atención Primaria (SUAP) de Zarandona es una de las herramientas que, en más de una ocasión, ha sacado de un aprieto a los sanitarios José Ángel Sanz y Francisco López, coordinador médico y responsable de enfermería del centro sanitario respectivamente de Murcia, cuando se han enfrentado a pacientes o familiares violentos en consulta.
Pulsar el conocido botón antipánico hace que automáticamente salte una alarma en el teléfono móvil del vigilante de seguridad que está en la puerta de acceso, Fran Saura, indicándole la consulta en la que existe un problema.
"Si estás sentado atendiendo al paciente y se te encara o te intenta atacar es muy difícil escapar, ya que te puede cortar el paso hacia la puerta, lo que hace que el botón antipánico sea muy útil para avisar y pedir ayuda sin que este se percate. En pocos segundos tenemos al vigilante en la consulta", explica el responsable de enfermería del SUAP.
En estos momentos, todos los centros de Atención Primaria, salud mental, SUAP, 061 y prevención de riesgos laborales del Servicio Murciano de Salud (SMS) cuentan con botón antipánico en sus consultas, pero también se refuerza la seguridad con sistemas de cámaras de vigilancia, personal de seguridad y la aplicación SOS instalada en los ordenadores.
El doctor Sanz indica que esta última aplicación hace que salte una alerta en todos los ordenadores del centro sanitario para avisar de un peligro al resto de compañeros y pedir ayuda si es activada.
Aunque esta es una zona sanitaria relativamente tranquila que atiende a una población de 86.000 personas y lo habitual es que no haya incidentes, siempre hay casos aislados y personas problemáticas, por lo que "en cualquier momento se puede dar una situación de riesgo, una urgencia ante la que el paciente o la familia reaccione con violencia y nerviosismo", reconocen los sanitarios.
Estos profesionales recuerdan que hace solo unas semanas una de las compañeras del centro sufrió amenazas por parte de un paciente, agresión que ha sido denunciada.
El coordinador médico detalla el caso de otro paciente, un chico joven que acababa de salir de la cárcel por algún problema de drogas, y que se presentaba en el SUAP pidiendo medicación y que se le recetaran varios fármacos. "Son situaciones que generan tensión y que pueden derivar en un conflicto", explica el médico, quien agradece que también se les ofrezcan cursos de formación desde el SMS para saber hacer frente a estas cuestiones.
En otra ocasión se produjo el fallecimiento de un paciente que había llegado en muy mal estado, recuerda el vigilante de seguridad del SUAP de Zarandona, y "la familia intentó pegar a la doctora".
Se trata de situaciones puntuales, pero cada vez más frecuentes, que han llevado a que en el último año 821 profesionales del Servicio Murciano de Salud hayan sufrido una agresión mientras desempeñaban su trabajo en la Región de Murcia, según las últimas cifras de la Consejería.
"En las salidas estamos más expuestos, entramos a domicilio solos, sin ninguna seguridad"
La demora en la asistencia, tener que esperar a que se atienda antes otro caso más urgente o que no se les recete lo que piden suelen ser en la mayoría de las ocasiones detonantes de conflicto en la atención sanitaria.
"Muchos pacientes no entienden que quienes decidimos qué caso es urgente y cuál puede esperar somos nosotros", insiste el coordinador médico del servicio de urgencias de Primaria de Zarandona. Si llega un niño casi inconsciente con mucha fiebre hay que pasarlo, "pero hay usuarios en la sala de espera que no entienden estas situaciones y se encaran con nosotros", al igual que si Policía Nacional y Guardia Civil llegan con un detenido, "hay que atenderlo lo antes posible para que se marche y reducir riesgo, no lo vamos a sentar con el resto de pacientes en la sala".
Más peligro en viviendas
Los sanitarios que trabajan en los SUAP prestan asistencia en el propio centro y a domicilio, donde el riesgo de agresiones o amenazas se multiplica. "En las salidas estamos mucho más expuestos, entramos a los domicilios solos y allí no tenemos guardia de seguridad ni compañeros a los que avisar, lo que también es un riesgo", reconoce el médico José Ángel Sanz.
En alguna ocasión han tenido que solicitar la presencia policial cuando se desplazan a zonas conflictivas y "es muy difícil trabajar cuando tienes a la familia pegada a tu espalda gritándote que o salvas al paciente o no sales de allí vivo", apunta el enfermero.
Remedios Gómez, responsable de agresiones del 061, explica que para las salidas domiciliarias cuentan con otro sistema de aviso, una aplicación en el móvil llamada AlertCops que les permite avisar directamente a Policía Nacional para que se presente en el domicilio, aunque insiste, como el resto de sus compañeros, en la importancia de concienciar a la población sobre el respeto a los profesionales sanitarios, la necesidad de dejarles realizar su trabajo y, en el caso de que no se esté de acuerdo con la atención, reclamar por los medios establecidos sin amenazar ni agredir a nadie.
Bajan los conflictos en centros de salud y crecen en hospitales
Los centros sanitarios de la Región de Murcia registraron el pasado año 2025 un total de 673 agresiones, en las que se vieron implicados 821 profesionales. Esta cifra supone un ligero aumento respecto a las 661 contabilizadas el año anterior, aunque desde la Consejería de Salud hacen una lectura positiva al señalar que se ha reducido la incidencia general en materia de agresiones, que ha bajado a un 2,44% frente al 2,62 de 2024, teniendo en cuenta que hay 2.300 profesionales más.
Del último informe del SMS se desprende que, del total de agresiones validadas en 2025, solo un 8,5% fueron agresiones de carácter físico (57), y el resto, 616, fueron agresiones verbales, con amenazas, injurias, calumnias, amenazas o faltas de respeto.
Por tipo de asistencia, ha bajado la tasa de agresiones en Atención Primaria respecto a 2024 y ha aumentado ligeramente en Atención Hospitalaria, aunque el índice de incidencia sigue siendo mayor en , seguido de salud mental, Gerencia del 061 y, por último, hospitalaria.
Las agresiones físicas han sido similares en Primaria y aumentan en los hospitales. Hay que destacar que en plantas de Psiquiatría se han declarado al menos un 38% de las agresiones físicas en hospitales y el 28% de las agresiones físicas totales.
Por categorías, la mayoría de las agresiones sigue efectuándose contra los facultativos, aunque han descendido de un 6,22 a un 5,68 %. Destaca el aumento de agresiones contra el personal administrativo, que sube más de un punto. Las agresiones han sido más frecuentes en mujeres (76%) que en hombres (24%).
Jelena Besser, portavoz del Observatorio Contra Agresiones a Sanitarios del Colegio de Médicos y el sindicato CESM, afirma que "llevamos un año horribilis, con un aumento importante de la agresividad por parte de pacientes y familiares". Esta facultativa lamenta que "lo peor es que el médico está llegando a asumir que esto es parte de su día a día y, eso, no lo podemos permitir".
De la misma forma se pronuncia Manuel García, delegado de Satse, quien lamenta que el botón antipánico no haya llegado a todos los centros del SMS. En su caso, reclama un aumento de las plantillas para ofrecer una atención de mayor calidad y reducir los tiempos, así como un aumento de las penas a los agresores.
