Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Agricultura

El campo murciano denuncia una "especulación sin precedentes" tras la guerra en Oriente Medio

COAG denuncia que la crisis en el Golfo Pérsico se utiliza como excusa para subir el gasóleo, los fertilizantes y la energía antes de que existan costes reales

Las organizaciones agrarias exigen al Gobierno y a la CNMC que supervisen posibles subidas injustificadas en los insumos agrícolas

Un tractor trabaja junto a una bomba de agua.

Un tractor trabaja junto a una bomba de agua. / EFE

Alejandro Lorente

Alejandro Lorente

En el campo español hay una regla no escrita que los agricultores conocen demasiado bien: cuando estalla una crisis internacional, los costes suben casi de inmediato; cuando la tormenta pasa, tardan mucho más en bajar. La nueva escalada bélica en Oriente Medio vuelve a activar ese temor. A miles de kilómetros de los cultivos de la Región de Murcia, el conflicto ha bastado para que el precio del gasóleo agrícola y otros insumos esenciales empiece a dispararse, una reacción que las organizaciones agrarias denuncian como un nuevo episodio de especulación que amenaza con asfixiar a las explotaciones.

El encarecimiento del gasóleo agrícola es, de momento, el síntoma más visible. En apenas unos días, el precio del combustible ha pasado a situarse entre los 0,95 y 1,37 euros por litro —hasta 1,38 euros en la Región de Murcia y picos de hasta 1,88—, lo que supone un incremento cercano al 42%. Una subida que, según denuncian las organizaciones agrarias, coincide con el inicio del conflicto en el Golfo Pérsico y con las tensiones en una de las rutas energéticas más estratégicas del mundo, el estrecho de Ormuz.

Sin embargo, en el sector agrario existe un creciente malestar ante lo que consideran un patrón que se repite cada vez que estalla una crisis internacional. El secretario general de COAG, Miguel Padilla, ha denunciado abiertamente lo que califica como una "especulación sin precedentes" en el mercado de los insumos agrícolas. A su juicio, el sector agrícola vuelve a convertirse en el primer eslabón que asume los costes de conflictos geopolíticos que se producen a miles de kilómetros.

El sector agrícola, el primer eslabón que asume los costes en conflictos geopolíticos

"El campo español no puede seguir siendo el colchón que amortigua la especulación ajena", advierte Padilla. El dirigente agrario sostiene que la crisis en el Golfo Pérsico no justifica que los precios del gasóleo, los fertilizantes o la energía eléctrica se revisen de forma inmediata. "El gasóleo que llega esta semana a las cooperativas fue comprado cuando el barril estaba a otro precio", explica, recordando que las grandes distribuidoras trabajan con contratos a plazo y con reservas adquiridas semanas o incluso meses antes.

Un agricultor reposta gasóleo B para su tractor en una gasolinera, en una foto cedida por la Unió de Llauradors i Ramaders de la Comunidad Valenciana.

Un agricultor reposta gasóleo B para su tractor en una gasolinera. / Europa Press

Padilla subraya además que España cuenta con reservas estratégicas de petróleo equivalentes a más de noventa días de consumo, como exige la normativa europea. Por ello, insiste en que no existe en estos momentos un problema real de suministro que justifique el encarecimiento inmediato que está empezando a trasladarse a las explotaciones agrarias.

Las declaraciones del secretario general de COAG han sido respaldadas en la Región de Murcia por el presidente de la organización agraria, José Miguel Marín, quien comparte la preocupación del sector. Marín advierte de que el campo murciano vuelve a situarse"“en la primera línea de impacto" de una crisis internacional que amenaza con disparar de nuevo los costes de producción.

A su juicio, la situación recuerda a lo ocurrido en 2022 tras la invasión de Ucrania, cuando los precios del gasóleo y de los fertilizantes se dispararon muy por encima de lo que justificaban los costes reales de aprovisionamiento. Mientras tanto —recuerda el sector—, las grandes compañías energéticas y fabricantes de fertilizantes registraron beneficios históricos.

Las organizaciones agrarias sostienen que el mercado de los insumos agrícolas presenta una elevada concentración empresarial, lo que facilita que los grandes operadores puedan trasladar subidas de precios con rapidez. "Los costes suben inmediatamente cuando hay una crisis internacional, pero tardan mucho más en bajar", denuncian desde el sector.

Las organizaciones piden a las administraciones ayudas directas para el gasóleo agrícola. | IVÁN URQUÍZAR

Las organizaciones piden a las administraciones ayudas directas para el gasóleo agrícola. / EFE

Por este motivo, COAG reclama al Gobierno de España que actúe con rapidez para evitar prácticas especulativas. La organización pide que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) active de inmediato un seguimiento de cualquier movimiento de precios que no esté justificado por costes reales. También solicita que el Ministerio de Agricultura refuerce los mecanismos de monitorización previstos en la normativa de la cadena alimentaria. "No pedimos que el Gobierno controle los precios ni que intervenga de forma arbitraria en los mercados", subraya Padilla. "Lo que exigimos es que alguien vigile que las reglas se cumplen".

En la misma línea se pronuncia la Unión de Pequeños Agricultores (UPA). El secretario general de UPA en la Región de Murcia, Marcos Alarcón, asegura que el sector ya está detectando subidas muy rápidas del gasóleo agrícola que, en su opinión, responden a comportamientos especulativos.

"Es un disparate", lamenta Alarcón, quien alerta además de que algunos distribuidores ya advierten de posibles problemas de suministro en las próximas semanas. "Te dicen que este es el precio ahora, pero que no saben si podrán garantizar el suministro dentro de unos días", explica.

"Esta vez no vamos a esperar a recoger los cadáveres", advierten desde COAG

Primeras protestas en España

El aumento de los costes energéticos no es la única preocupación del sector. Las organizaciones agrarias temen también que el conflicto pueda provocar nuevas subidas en fertilizantes y otros insumos esenciales para la actividad agrícola, muchos de ellos ligados al precio del gas natural.

En una región fuertemente exportadora como Murcia, el impacto podría extenderse además al transporte internacional. Cualquier encarecimiento de la logística repercute directamente en la competitividad de los productos hortofrutícolas en los mercados europeos, donde el margen de los agricultores ya es muy reducido.

Ante este escenario, las principales organizaciones agrarias —ASAJA, UPA y COAG— han decidido intensificar la presión. Este martes, 10 de marzo, han convocado una primera protesta con el bloqueo del centro logístico de Exolum en Santovenia (Valladolid) para denunciar lo que consideran un "freno del suministro y una subida especulativa" de los carburantes.

El sector agrario teme que la historia vuelva a repetirse. Tras la crisis energética desencadenada por la guerra de Ucrania, el índice de precios de los fertilizantes se estabilizó un 66% por encima de los niveles anteriores a 2020, mientras que los carburantes se mantuvieron un 48% más caros.

Por eso, las organizaciones agrarias reclaman una actuación preventiva antes de que el impacto sea irreversible. "Esta vez no vamos a esperar a recoger los cadáveres", advierte Padilla. “El campo lleva demasiados años siendo el eslabón más débil de la cadena".

Tracking Pixel Contents