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Agua

La desaladora de Escombreras regulariza su agua tras años de provisionalidad

El 70% de las solicitudes obtiene aportes, pero condicionados a las medidas cautelares para proteger el acuífero, recuerda la CHS

La concesión de aportes de la desaladora de Escombreras será definitiva para sus usuarios.

La concesión de aportes de la desaladora de Escombreras será definitiva para sus usuarios. / Tedagua

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Alejandro Lorente

Alejandro Lorente

La Desaladora de Escombreras encara por primera vez la concesión definitiva de su producción tras años de autorizaciones provisionales y controles ambientales reforzados. El reparto de hasta 22,85 hectómetros cúbicos anuales ha salido a información pública, abriendo un mes para alegaciones y dando un paso clave para consolidar jurídicamente un recurso esencial para el Campo de Cartagena.

El proceso ha despertado un notable interés: de 152 solicitudes registradas, 142 fueron admitidas y, tras analizar su compatibilidad con la planificación hidrológica, unas 100 —en torno al 70%— han obtenido asignación total o parcial. El resto ha quedado fuera por criterios técnicos.

La concesión, no obstante, no será automática en la práctica. Según explicó el presidente del organismo de cuenca, Mario Urrea, quienes reciban volumen deberán acreditar desde el primer día el cumplimiento de las medidas cautelares de protección de los acuíferos. "El primer día que ejerzan esa concesión… deben acreditar las medidas cautelares o no recibirán el agua", advirtió. Muchos usuarios ya funcionan con permisos temporales porque han demostrado esa compatibilidad ambiental, por lo que se prevé que mantengan las condiciones exigidas.

Desde el sector agrícola se interpreta el anuncio como la regularización de una situación que ya venía produciéndose. La desalación forma parte de un 'mix' de recursos junto al trasvase, aguas regeneradas y aportaciones propias. Su principal fortaleza es la garantía de suministro, al margen de la lluvia; su mayor lastre, el precio, que ronda el euro por metro cúbico y resulta "desorbitado" si se convierte en fuente única.

La concesión definitiva, previsiblemente por un largo periodo, aportará estabilidad administrativa y reducirá la carga burocrática de renovaciones periódicas, en un contexto marcado por la protección del Mar Menor y la vigilancia sobre los regadíos del entorno.

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