Política
La Asamblea mantiene el tapón a las controvertidas mociones contra los migrantes de Vox: "Es su negocio político"
La izquierda acusa a la diputada Virginia Martínez de tener un "odio enfermizo a todo lo que tiene que ver con lo árabe" y de presentar una iniciativa "repleta de bulos", mientras que el PP le pide que se centre en "resolver los problemas de los ciudadanos"

El portavoz del PP en la Asamblea, Joaquín Segado (d), saluda al portavoz del Gobierno regional, Marcos Ortuño. / Loyola Pérez de Villegas
El Grupo Parlamentario Vox acudió este miércoles a la Asamblea con una moción sobre medidas para garantizar el estado de bienestar y asegurar el acceso de los españoles a los servicios públicos. En la segunda parte del enunciado asoma el sentido de la iniciativa, que ponía el foco en los presuntos problemas que provoca la migración.
"No solo hay que frenar la inmigración ilegal, sino que además hay que deportar a todos los inmigrantes ilegales que se encuentren ahora mismo dentro de nuestro país y de nuestra región". Todo inmigrante legal que haya cometido delitos graves o haga del delito leve su forma de vida, se tiene que volver a su país de origen", defendió la diputada de Vox Virginia Martínez, la misma que se puso un niqab en un Pleno del mes de diciembre.
También opina que han de abandonar el país "todo aquel inmigrante legal que no se quiera integrar en nuestra cultura, que no quiere aprender nuestro idioma, que pretenda vivir de las ayudas sociales y que pretenda imponer su cultura contraria a los principios fundamentales de nuestra sociedad". Asimismo, quiere repatriar a los menores no acompañados, que con quien "tienen que estar es con sus padres en sus países de origen".
Todo aquel inmigrante legal que no se quiera integrar en nuestra cultura se tiene que ir de vuelta a su país
A nivel regional, Martínez insistió en "cerrar todos los centros de menas", "garantizar la transparencia en los datos de la inmigración ilegal", "detallar las ayudas que reciben" y "modificar las leyes que haga falta" para priorizar a la población nacional "en el acceso a los servicios, en las prestaciones sociales, en materia de vivienda, en materia educativa, en materia laboral, en programas de inserción sociolaboral, en la cuota de autónomos", etc.
El portavoz del PP en la Cámara, Joaquín Segado, se mantuvo firme ante la moción de los de Abascal y afirmó que reducir la inmigración "a un eslogan, como intenta hacer Vox, es una enorme irresponsabilidad o una enorme ignorancia". Según él, "el único interés que hay detrás de esta moción son las elecciones", por lo que indicó a los diputados del grupo que lidera José Ángel Antelo que "dejen de pensar" en los comicios y debatan sobre "qué interesa para resolver los problemas de los ciudadanos de la Región".
El PP acusó al PSOE de generar "descontrol" y a Vox, de generar "miedo"
En este sentido, el Grupo Popular presentó una enmienda a la totalidad para que la inmigración se gestione "desde un mando único" y que solicita al Gobierno de España que la regularización no se ponga en marcha "sin ir acompañada de un refuerzo de los controles en frontera y un incremento de medios humanos, técnicos y materiales". Asimismo, cree que esta medida "debe ser individual y nunca colectiva". Por otra parte, agrega un punto en el que solicita al Estado que organice "un retorno ordenado" de aquellas personas que no alcancen los requisitos exigidos y que expulse "de manera automática e inmediata" a los nacionales de terceros países que comentan delitos graves, incurran en reincidencia delictiva o fraude documental.
Desde el PP reparten críticas con el partido en el Gobierno de España, el PSOE: "Uno genera descontrol —en referencia a los socialistas— y el otro genera miedo". Para Segado, "la inmigración es su negocio político".
Para el PSRM, esta moción es un "intento deliberado de enfrentar a vecinas y vecinos en nuestros pueblos"
El PSRM también presentó una enmienda a la totalidad en la que, entre otras medidas, reclama al Consejo de Gobierno que fomente cuantas actuaciones sean necesarias para proteger a los sectores más vulnerables de la Comunidad con el fin de asegurarles el acceso a unos servicios públicos de calidad. La diputada Toñi Abenza acusó a Virginia Martínez de haber presentado una moción "repleta de bulos y de mentiras", además de enunciados "inconstitucionales".
"No vamos a permitir que se normalice el racismo en esta Cámara y mucho menos que se cuestionen principios constitucionales de nuestro Estado", señaló la parlamentaria socialista, para quien la iniciativa de Vox es un "panfleto ideológico" y una "enmienda a la convivencia en la Región de Murcia", además de un "intento deliberado de enfrentar a vecinas y vecinos en nuestros pueblos".

Los diputados María Marín (Podemos) y José Luis Álvarez-Castellanos (IU-V). / Loyola Pérez de Villegas
María Marín, portavoz de Podemos-IU en la Asamblea, dijo que la diputada Virginia Martínez "destila un odio enfermizo a todo lo que tiene que ver con lo árabe" y la acusó de haber proferido "un popurrí de insensateces racistas". Entre ellas, agregó, haberse referido en tribuna a "la gente de bien", una expresión "arcaica y casposa". "Para ella, la gente de bien es la gente racista, la gente xenófoba y la gente que acosa a menores por la calle".
La diputada morada destacó en su intervención que "para mantener el estado de bienestar no sobran migrantes, sobran fascistas", y tras haber dejado claro que esta moción "ni siquiera" tenía que haber sido admitida por la Mesa de la Cámara, subrayó que su grupo parlamentario "jamás votará en contra de los derechos humanos".
