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Salud animal

Las enfermedades animales que mantienen en alerta al sector ganadero de la Región de Murcia

La lengua azul, la peste porcina africana o la influenza aviar son algunas de las patologías más graves que han preocupado a los ganaderos murcianos en los últimos meses

Se elevan a trece los jabalíes infectados por peste porcina africana

Se elevan a trece los jabalíes infectados por peste porcina africana

Alejandro Lorente

Alejandro Lorente

La sanidad animal atraviesa un momento especialmente intenso en la Región de Murcia. En los últimos meses, distintas enfermedades han encendido las alarmas entre ganaderos, veterinarios y autoridades, obligando a reforzar los sistemas de vigilancia y control en las explotaciones.

Una de las principales preocupaciones ha sido la lengua azul, una enfermedad vírica que afecta a rumiantes como ovejas y vacas y que se transmite por insectos vectores. Aunque no afecta al ser humano, su impacto económico es notable, ya que provoca restricciones al movimiento de animales, pérdidas productivas y un importante esfuerzo en campañas de vacunación y control. El pasado mes de octubre se llegaron a confirmar cerca de una veintena de explotaciones ganaderas afectadas en la Región y entre 550 y 600 animales habrían muerto a causa del brote, especialmente en el Noroeste, con Calasparra y Moratalla como zonas más castigadas.

En el ámbito porcino, la amenaza constante es ahora la peste porcina africana, una enfermedad altamente contagiosa y letal para los cerdos, que sigue avanzando en distintos puntos de Europa. Hasta principios de febrero de 2026, se habían confirmado un total de 103 casos de Peste Porcina Africana (PPA) en Cataluña, lo que puso en máxima alerta a las autoridades sanitarias regionales.

Un veterinario vacuna a una vaca contra la lengua azul.

Un veterinario vacuna a una vaca contra la lengua azul. / EL PERIÓDICO

También preocupa, aunque en esta época del año menos, la aparición de brotes de influenza aviar, que han obligado en distintos momentos a extremar las medidas de bioseguridad en explotaciones avícolas y a reforzar la vigilancia en aves silvestres en la Región. A ello se suman enfermedades como la dermatosis nodular contagiosa, tuberculosis bovina, la brucelosis o distintos procesos respiratorios y digestivos que, sin ser siempre mediáticos, afectan de forma recurrente a la rentabilidad y al bienestar animal.

Este contexto explica el creciente interés por herramientas de detección temprana, capaces de identificar problemas sanitarios antes de que se manifiesten de forma clínica. Tecnologías basadas en inteligencia artificial, como la desarrollada por la Universidad de Murcia, encajan en una estrategia que busca pasar de la reacción a la prevención, minimizando riesgos sanitarios y económicos.

La convergencia entre ciencia, tecnología y producción ganadera no es una opción de futuro, sino una necesidad presente. Y proyectos como el impulsado desde la Universidad de Murcia muestran que la innovación también se construye desde las granjas.

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