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Fomento

La Alta Velocidad a Murcia, un oasis entre el caos

Tras el accidente mortal de Adamuz, el sistema ferroviario nacional vive una crisis sin precedentes, con incidencias continuas y limitaciones de velocidad

Llegada de un tren AVE a la estación del Carmen de Murcia

Llegada de un tren AVE a la estación del Carmen de Murcia / Juan Carlos Caval

Jaime Ferrán

Jaime Ferrán

El hartazgo de los españoles con los problemas a la hora de coger el tren comienza a ser crónico; sin embargo, la línea de Alta Velocidad que une el Levante español con Madrid se ha convertido en un oasis entre tanto caos.

Fuentes de Adif consultadas por esta redacción confirman que no les han constado incidencias reseñables en las últimas semanas. Asimismo, en Renfe aseguran que, "salvo algún problema muy puntual", sus trenes han funcionado con normalidad, subrayando que estas incidencias "las marca Adif". El tren, por ahora, sigue permitiendo a los murcianos llegar a Madrid en hora, algo anormal desde el 18 de enero, día en el que tuvo lugar tráfico accidente de Adamuz (Córdoba) en el que perdieron la vida 46 personas, la vía que une Madrid con Andalucía se encuentra cortada y aún nadie se ha atrevido a dar una fecha de reapertura.

La conexión con Andalucía sigue cortada, mientras que las de Galicia, Valencia y Barcelona sufren retrasos importantes

Como consecuencia, la revisión de otras líneas ha afectado al trayecto entre la capital de España y Barcelona, ya que en varios puntos del recorrido el tren va mucho más despacio o se para durante un rato. La semana pasada, un trayecto que no debería durar más de dos horas y media se alargaba hasta cuatro horas a la ida y cinco a la vuelta. El puente aéreo entre ambas ciudades ha resurgido con fuerza. Para colmo, en Cataluña, un accidente en Rodalies dos días después del de Adamuz se cobraba la vida del maquinista que dirigía el convoy. Desde entonces, el servicio de Cercanías de Cataluña no deja de dar síntomas de colapso. Sin ir más lejos, el centro de control del servicio de Cercanías catalán ha caído al menos seis veces en los últimos dos meses.

Puntos de desgaste de la infraestructura ferroviaria señaladas por los maquinistas.

Puntos de desgaste de la infraestructura ferroviaria señaladas por los maquinistas. / L. O.

En la Comunidad Valenciana, el escenario también se ha ensombrecido. El parte de incidencias que cada día reciben los maquinistas de los trenes de alta velocidad que circulan entre Valencia y Madrid va ampliando la lista de averías o incidencias que obligan a rebajar la velocidad. Las restricciones, adoptadas por Adif, afectaban hace dos semanas a nueve tramos de la vía. El miércoles anterior aún eran trece los puntos kilométricos que figuraban como críticos en la hoja de ruta. Estas incidencias de origen o detectadas por los maquinistas obligaron a los trenes de Renfe, Iryo y Ouigo a reducir la velocidad hasta a 120 y 80 kilómetros por hora.

Y la línea de Alta Velocidad que sube hasta Galicia tampoco es la excepción, puesto que hasta la semana pasada continuaban los problemas de limitación de velocidad a 80 kilómetros por hora entre Zamora y Medina del Campo por unas incidencias en las vías no explicadas ni por Renfe ni por Adif.

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