Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Social

Cáritas alerta de que más de 320.000 murcianos sufren exclusión social: "Tener trabajo no garantiza la inclusión"

Un informe detecta una fractura estructural y revela que el 20% de la población subsiste con graves dificultades de integración, incluso contando con empleo y un techo

Dos personas bajo una manta en el exterior de la cafetería del Moneo, edificio municipal en pleno centro de Murcia.

Dos personas bajo una manta en el exterior de la cafetería del Moneo, edificio municipal en pleno centro de Murcia. / Israel Sánchez

Ana Lucas

Ana Lucas

La Región de Murcia “presenta una exclusión social que se profundiza y cronifica, con más de 320.000 personas vulnerables, el 20% de la población”. Es lo que asegura un informe de Cáritas y la Fundación Foessa que fue presentado esté jueves en el Palacio Episcopal de Murcia, mientras los agricultores iban ya preparando frente a la Catedral la mesa en la que repartirían, en el marco de sus protestas, productos del campo. “Trabajar ya no garantiza la inclusión social”, alertaron los impulsores del estudio.

Según las conclusiones de la entidad humanitaria, “los principales motores que dificultan la integración son la vivienda y el empleo. La vivienda expulsa a las personas de la posibilidad de llevar una vida digna, a la vez que el empleo ha perdido su capacidad protectora”.

El obispo, en un momento de la rueda de prensa para presentar el informe de Cáritas y Foessa.

El obispo, en un momento de la rueda de prensa para presentar el informe de Cáritas y Foessa. / A. L. H.

En concreto, el documento presentado (y desgranado) se denomina 'Informe sobre Exclusión y Desarrollo Social en la Región de Murcia' y no solo ofrece una radiografía de los retos que afronta la ciudadanía, sino que pone sobre la mesa fórmulas para su abordaje como sociedad.

"Abrir los ojos"

“De lo que se trata es de abrir los ojos y de darse cuenta de que la realidad es difícil para mucha gente y lleva consigo sufrimientos y dolores. La Iglesia no se puede quedar con los brazos cruzados”, subrayó en su intervención el obispo de Cartagena, José Manuel Lorca Planes, que elogió la labor de “voluntarios que están trabajando en el día a día, con los pies en el suelo, conociendo las caras y los rostros de la gente que sufre, que tiene necesidades que cada vez son mayores”.

Lorca Planes apostó por “compartir y hacer visible el amor” como solución ante la necesidad

El prelado valoró “el rigor” del informe y puso el acento en “los caminos para poder resolver” esta situación de injusticia cuasi crónica. “Cáritas no se dedica a entretener a los pobres”, manifestó, “tampoco hay que entretenerse en explicar qué es Cáritas”. Así las cosas, Lorca Planes apostó por “compartir y hacer visible el amor” como solución ante la necesidad.

Por su parte, el director de Cáritas Diócesis de Cartagena, Jesús Martínez-Pujalte, manifestó que el informe “puede y debe ayudarnos a nosotros y a todos los agentes sociales y políticos a tomar decisiones que nos ayuden a acabar con esa lacra”.

"Asumir la responsabilidad"

“Este informe nos interpela y nos involucra en la lucha contra esta discriminación, esta realidad que vemos en los datos”, afirmó. “Hablamos de pobreza, pero también de carencias en la cobertura de derechos; de aislamiento, de la falta de participación social, de una situación completa y compuesta por múltiples dimensiones que trascienden la pobreza”.

A su juicio, cada uno ha de “asumir la cuota de responsabilidad en esa construcción” de una sociedad sin desigualdades, “para acompañar a las personas que viven en el lado oscuro de la sociedad, todos estos descartados a los que Cáritas sitúa siempre en el centro de su acción”.

“No fallan las pensiones, falla el sistema”, recalcó Marina Sánchez-Sierra, del comité técnico de Foessa, que arremetió contra la idea de que hay gente “viviendo de ayudas”. “Cuando el sistema falla de forma sistemática, la exclusión se cronifica”, destacó.

"A pesar de las mejoras económicas globales o de los esfuerzos personales, una de cada cuatro familias no logra salir de la situación de pobreza"

Uno de los problemas, por ejemplo, está en que “los salarios apenas han ganado poder de compra: entre 2018 y 2023 el sueldo medio creció en un 15% en euros corrientes, pero se ha reducido en euros reales (-1,1%)”, destaca la organización católica.

Así las cosas, “el 11,6% de los hogares murcianos en los que viven en torno a 188.000 personas, están afectados por problemas de exclusión en el empleo que, además del desempleo, marcan a una parte importante de quienes trabajan (inestabilidad laboral grave 4,9%, parcialidad involuntaria 5,7%)”.

El informe también pone el acento en que “el 26% de la población está en riesgo de pobreza en la Región de Murcia (unas 400.000 personas), un porcentaje notablemente superior al 19% que presenta el conjunto del país”.

“Pero lo más preocupante es que las tasas de pobreza se mantienen de forma sistemática por encima del 24% entre 2018 y 2024, lo que nos habla de una situación de cronificación de la pobreza. A pesar de las mejoras económicas globales o de los esfuerzos personales, una de cada cuatro familias no logra salir de la situación de pobreza”, incidió Sánchez-Sierra, que insistió en que hay quien “vive al límite”.

En este contexto, “el sistema de garantía de ingresos no está a la altura de las necesidades, y este es uno de los hallazgos más graves de este informe. El Ingreso Mínimo Vital solo llega al 56% de las personas en pobreza severa (un número superior al del conjunto de España (50%). La brecha no es solo administrativa, es informativa: el 57% de los hogares en pobreza severa no ha oído hablar del IMV”.

El problema de la vivienda

En cuanto al asunto de la vivienda, “se identifica como el epicentro de la desigualdad y exclusión", puesto que "el 23% de la población murciana está afectado por algún rasgo de exclusión residencial”.

Entre 2018 y 2024, el índice de Precios de la Vivienda subió un 35% en la Región, constando que la obra nueva se encareció un 54% y la segunda mano aumentó un 33%, una cifra muy lejana al incremento de los salarios. Además, la cuota mediana del alquiler ha aumentado un 25% entre los años 2018 y 2023, estando en riesgo de pobreza el 46% de las personas que viven en régimen de alquiler a precios de mercado.

La oenegé de la Iglesia pone el acento en que “este incremento del coste de la vivienda se refleja en que 86.000 hogares destinan tantos recursos al pago de la vivienda y los suministros que, una vez pagados, se quedan por debajo del umbral de la pobreza severa”.

Tracking Pixel Contents