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Salud

La tuberculosis cambia de perfil: aumento de casos en menores de 15 años

Los contagios de esta enfermedad aumentan un 16,4% en la Región, aunque entre los menores se detecta un crecimiento del 68% en un año

Laboratorio de Salud Pública de Cartagena

Laboratorio de Salud Pública de Cartagena / Ivan Urquizar

Ana García

Ana García

Los menores de 15 años se han convertido en uno de los grupos de población en el que los casos de tuberculosis han comenzado a crecer de forma preocupante en el último año analizado en la Región de Murcia. Concretamente, los servicios de Salud Pública han detectado un incremento del 67,9% en niños y adolescentes de hasta esa edad en el ejercicio 2024, lo que muestra «un cambio en el perfil de los casos», aumentando especialmente la incidencia de esta enfermedad en menores de 15 años respecto a 2023.

Este comportamiento de la enfermedad no se da únicamente en la Región sino que también se percibe a nivel nacional y mientras que la incidencia de la tuberculosis en edad pediátrica fue en 2024 de 4,9 casos por 100.000 habitantes en la comunidad autónoma, la media nacional se situó en 4,2.

Esta es una de las conclusiones que se extraen del último informe del servicio de Epidemiología de la Consejería de Salud murciana, que analiza la vigilancia epidemiológica de la tuberculosis en la Región durante el año 2024.

Se trata de una enfermedad infecciosa de transmisión respiratoria causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis, considerada de declaración obligatoria en España. Se transmite por vía aérea al toser, hablar o estornudar y afecta principalmente a los pulmones, aunque también pueden verse dañados los ganglios, huesos, riñones o meninges.

El paciente afectado por tuberculosis pulmonar activa expulsa bacilos al toser o estornudar que pueden ser inhalados por otras personas, alcanzado los alvéolos y ocasionando una infección. La mayoría de los casos que se infectan con la bacteria permanecen en estado de infección tuberculosa latente y son menos del 10% de estas personas las que desarrollan una tuberculosis activa en algún momento de la vida.

La probabilidad de desarrollar la enfermedad es más alta durante los dos primeros años tras la infección y, en particular, en la infancia, la adolescencia, la edad adulta joven, en personas ancianas e inmunodeprimidas. La forma de presentación más frecuente es la pulmonar, aunque puede afectar a cualquier órgano.

En 2024 se notificaron 112 casos de tuberculosis en la Región de Murcia frente a los 95 de 2023, lo que representa un aumento del 16,4% en el último año analizado y sitúa la incidencia de esta enfermedad infecciosa en 7,1 casos por cada 100.000 habitantes, por debajo de la registrada a nivel nacional de 8,8. La tendencia ascendente se ha visto en el conjunto del país en los últimos años, aunque en Murcia entre 2022 y 2023 se viera una reducción.

Respecto al perfil de los pacientes afectados por la tuberculosis, Epidemiología expone que suele ser más habitual en hombres que en mujeres, con una edad media en ellos de 39 años y de 44 años en ellas, destacando en el último ejercicio el incremento mencionado en menores de 15 años de la Región de Murcia, grupo en el que la incidencia ha pasado del 2,8 a 4,9 casos por 100.000 habitantes.

Salud Pública considera que los casos que se han dado en población pediátrica, especialmente en menores de 5 años, son un indicador de transmisión reciente, «por lo que es prioritario realizar un estudio de contactos de todos los casos pediátricos para identificar el caso primario». En este caso, en todos los detectados en menores de 15 años se había realizado este estudio de contactos.

Caída del 30% en una década

En los últimos diez años, desde 2015, la incidencia de la tuberculosis en la Región de Murcia se ha reducido un 30,4%, alcanzándose en 2020 el objetivo de reducción de un 15-25% recogido en el Plan para la prevención y control de la Tuberculosis en España.

Sin embargo, en 2022 y 2024 la incidencia de la enfermedad se volvió a incrementar en nuestra comunidad respecto a los años previos y a nivel nacional también se ha registrado un aumento en los últimos tres años. De ahí que los expertos se mantengan prudentes antes de hablar de un cambio de tendencia y consideren que hay que esperar para ver cómo evoluciona en los próximos años.

En el caso de los menores de 15 años, en la última década también se confirma en la Región de Murcia un aumento acumulado del 81,4%, realidad que contrasta con el descenso entre la población adulta.

Epidemiología también recuerda que la tuberculosis es una infección estrechamente vinculada a determinantes sociales de la salud y reflejo de ello es el aumento de casos de nacidos fuera de España; concretamente, la población migrante, entre otras, presenta un riesgo aumentado de infección.

En la última década se ha producido un vuelco sobre el país de procedencia de las personas infectadas y mientras que hace diez años los nacidos en España eran más de la mitad de los casos diagnosticados en la Región, en 2024 el 58% de los pacientes había nacido en otro país y se contabilizan hasta 19 nacionalidades diferentes.

Las claves de la enfermedad

  • Transmisión

La tuberculosis es una enfermedad infecciosa causada por el bacilo tuberculoso, una bacteria que suele afectar a los pulmones. Se transmite por vía aérea cuando una persona enferma tose, estornuda o escupe. Se trata de una enfermedad prevenible y curable. Se estima que alrededor de una cuarta parte de la población mundial se ha infectado por el bacilo tuberculoso. En general, las personas infectadas no se sienten enfermas ni contagian la enfermedad, pero entre el 5 y el 10 % acaban presentando síntomas y enferman de tuberculosis. Los bebés y los niños tienen un mayor riesgo de contraer la enfermedad si se infectan.

  • Síntomas

Los síntomas pueden ser leves durante muchos meses, lo que facilita la transmisión inadvertida a otras personas. Estos síntomas dependen de la zona del cuerpo afectada: aunque habitualmente afectan a los pulmones, también pueden producirse en los riñones, el cerebro y la columna vertebral. Los síntomas habituales de la tuberculosis son: tos persistente, a veces con sangre; dolor torácico; astenia; cansancio; pérdida de peso; fiebre; y sudores nocturnos.

  • Prevención

Si tiene tuberculosis, adopte medidas de higiene al toser: evite el contacto con otras personas, use mascarilla, cúbrase la boca y la nariz al toser y estornudar, y deshágase correctamente del esputo y de los pañuelos usados. Hay medidas específicas, como el uso de mascarillas y la ventilación adecuada de las estancias, que son importantes para reducir la infección en los establecimientos de atención de salud y en otros entornos.

  • Diagnóstico

La OMS recomienda realizar una prueba rápida de diagnóstico como primer paso a todas las personas que presenten signos y síntomas de tuberculosis. Para determinar si una persona está infectada, se puede utilizar la prueba de la tuberculina, el ensayo de liberación de interferón gamma o las nuevas pruebas cutáneas con antígenos. Los resultados de estas pruebas permiten determinar qué personas con alto riesgo de contraer tuberculosis se beneficiarán más del tratamiento profiláctico.

  • Tratamiento

La tuberculosis se trata con antibióticos específicos. El tratamiento está recomendado tanto para la infección tuberculosa como para la enfermedad propiamente dicha. Los antibióticos más empleados son: rifampicina; isoniacida; pirazinamida; y estambutol. Estos fármacos deben tomarse a diario durante 4 a 6 meses para que resulten eficaces.

  • Alcance

La tuberculosis afecta principalmente a los adultos en sus años más productivos, aunque ningún grupo de edad está exento de riesgo.

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