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FUTURO AGRARIO

El campo murciano no se fía del plan de Sánchez para atraer a los jóvenes

COAG, UPA y Asaja valoran el gesto político, pero advierten de que sin rentabilidad y agua no habrá relevo generacional que valga

Bancal abandonado en la diputación de Santa Ana , en el municipio de Cartagena.

Bancal abandonado en la diputación de Santa Ana , en el municipio de Cartagena. / Loyola Pérez de Villegas

Alejandro Lorente

Alejandro Lorente

El relevo generacional se ha convertido en el gran desafío del campo español y, en particular, del murciano. El paquete de medidas anunciado el pasado miércoles por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro de Agricultura, Luis Planas, ha abierto el debate entre las organizaciones agrarias de la Región de Murcia, que coinciden en valorar el gesto político, pero reclaman concreción, financiación real y una estrategia integral que garantice la viabilidad del sector a medio y largo plazo.

Las principales organizaciones agrarias de la Región de Murcia han recibido con cautela el paquete de medidas presentado por el Gobierno para facilitar la incorporación de jóvenes al sector agrario.

La creación de la plataforma ‘Tierra Joven’, destinada a movilizar hasta 17.000 fincas rústicas propiedad del Estado, y la propuesta de destinar un 10% de la futura PAC al relevo generacional centran buena parte de las valoraciones, aunque ninguna organización oculta sus dudas sobre el alcance real de los anuncios.

Desde COAG, su presidente en la Región de Murcia, José Miguel Marín, considera positivo cualquier intento de poner suelo agrario a disposición de jóvenes agricultores, pero advierte de que el anuncio, por sí solo, «no dice absolutamente nada» si no va acompañado de información detallada.

A su juicio, es imprescindible conocer la superficie real de esas fincas, su localización, su aprovechamiento agrario y si se trata de secano o regadío. «El anuncio por sí solo no sirve de nada; hasta que no conozcamos el desarrollo, no sabemos el alcance que tiene», advierte el dirigente de COAG.

Marín insiste en que el acceso a la tierra es solo una pieza de un problema mucho más complejo. COAG reclama una estrategia integral, con políticas fiscales, sociales y económicas coordinadas entre ministerios. «Si esta es toda la propuesta, esto no va a ningún sitio», afirma, al tiempo que critica la contradicción entre estas medidas y la apuesta del Gobierno por acuerdos comerciales como Mercosur, que, en su opinión, pueden hundir la rentabilidad de las explotaciones.

También se muestra crítico con la propuesta de elevar al 10% los fondos de la PAC destinados a jóvenes. Aunque valora el incremento, considera que debería financiarse con fondos adicionales del Estado y no detrayendo recursos de otros agricultores. «Quitar de un sitio para ponerlo en otro no soluciona el problema», sentencia.

Por su parte, el secretario general de UPA Murcia, Marcos Alarcón, coincide en que la movilización de tierras públicas puede ayudar a superar uno de los principales obstáculos para la incorporación de jóvenes: el acceso a la tierra. En este sentido, destaca que muchos nuevos profesionales no proceden de familias agrarias o necesitan ampliar explotaciones que no pueden dimensionar solo con herencias. Por todo ello, valora la iniciativa como «bien encaminada», aunque insiste en que debe ir acompañada de financiación, seguimiento y garantías contra la especulación.

Alarcón también pone el foco en la necesidad de comprobar cuántos jóvenes que reciben ayudas de incorporación siguen activos pasados los años. «No basta con incorporarse; hay que mantenerse», advierte, defendiendo un modelo de agricultura familiar frente a la concentración en grandes empresas.

Desde Asaja Murcia, su secretario general, Alfonso Gálvez, se muestra mucho más escéptico. Considera que el anuncio es «muy llamativo», pero duda de su viabilidad real por la falta de concreción y la debilidad parlamentaria del Gobierno. A su juicio, los jóvenes necesitan rentabilidad, costes asumibles, fiscalidad adaptada, financiación flexible y, sobre todo, garantía de agua. Critica, además, políticas como el recorte del Trasvase Tajo-Segura, el apoyo al acuerdo con Mercosur o el trato preferente a la agricultura de terceros países, como Marruecos.

Asaja coincide en que cualquier iniciativa para el relevo generacional es positiva, pero alerta de que muchas fincas públicas pueden ser yermas, inundables o sin acceso al riego. «Si no hay agricultores a los que relevar, de poco sirve hablar de futuro», concluye.

Las organizaciones agrarias coinciden, además, en que el debate sobre el relevo generacional no puede desligarse del contexto económico y político que atraviesa el sector. La falta de rentabilidad, la presión de los costes de producción, la incertidumbre climática y la creciente burocracia siguen actuando como freno para muchos jóvenes que se plantean iniciar su actividad en el campo. En este escenario, los anuncios del Gobierno generan expectativas, pero también escepticismo, especialmente cuando no van acompañados de compromisos presupuestarios concretos.

Desde el sector se subraya que la propia evolución demográfica juega en contra de la agricultura. La salida constante de profesionales y la dificultad para retener a quienes se incorporan evidencian que el problema no se resuelve solo con incentivos iniciales. «Hay jóvenes que lo intentan y al tercer o cuarto año lo dejan», recuerdan desde COAG, apuntando a la necesidad de políticas que garanticen estabilidad a largo plazo.

Las organizaciones alertan también del riesgo de que el relevo generacional quede reducido a una operación estadística, sin abordar los desequilibrios de la cadena alimentaria, donde el agricultor es siempre el eslabón más vulnerable.

Piden que se incluyan las fincas autonómicas y municipales

La Unión de Pequeños Agricultores de la Región de Murcia considera que la movilización de tierras estatales anunciada por el Gobierno central debería ampliarse para tener un impacto real en la incorporación de jóvenes al sector agrario. Desde la organización defienden que a la plataforma ‘Tierra Joven’ se sumen también parcelas rústicas propiedad de las comunidades autónomas y de los ayuntamientos.

El secretario general de UPA Murcia, Marcos Alarcón, explica que muchas administraciones disponen de suelo rústico infrautilizado que podría destinarse a proyectos agrarios viables. «Las comunidades autónomas y los ayuntamientos también tienen suelo, igual que tienen suelo industrial o para equipamientos», señala, subrayando que esta ampliación permitiría aumentar la oferta y adaptarla mejor a las necesidades territoriales.

UPA recuerda que el acceso a la tierra es uno de los principales factores limitantes para los nuevos profesionales, especialmente para quienes no proceden de familias agrarias o necesitan ampliar explotaciones para que sean rentables. Alarcón advierte de que el mercado de la tierra está «tensionado» y que los jóvenes deben competir con grandes empresas con mayor capacidad financiera. Por ello, la organización considera clave que estas tierras públicas se destinen prioritariamente a jóvenes, mujeres y nuevos agricultores, con criterios claros que eviten la especulación y favorezcan el modelo de explotación familiar, que es el que fortalece el desarrollo rural y la economía local en zonas en riesgo de desaparecer.

La iniciativa, al igual que defienden otras organizaciones agrarias como COAG o Asaja, añaden, debe ir acompañada de financiación, asesoramiento y políticas de apoyo que garanticen la continuidad de los proyectos.

Siete de cada diez agricultores se jubilarán en una década

El envejecimiento de la población agraria sitúa el relevo generacional como una prioridad inaplazable para el futuro del campo. El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, lo subrayó la semana pasada durante un encuentro con jóvenes agricultores y ganaderos, en el que calificó este desafío como «urgente y necesario» y defendió que debe ocupar un lugar central en las políticas públicas.

El ministro de Agricultura, Luis Planas, fue todavía más efusivo: «El relevo generacional es el reto de los retos» del sector agroalimentario español y europeo. Es por ello que el Gobierno de España impulsa programas como ‘Cultiva’, con acciones formativas para jóvenes agricultores y ganaderos.

Según los datos expuestos por el jefe del Ejecutivo, el 40% de los titulares de explotaciones agrarias en España supera los 65 años, mientras que solo el 9% tiene menos de 41. Una realidad que, recordó Sánchez, es común a otros países europeos y que ha llevado a la Comisión Europea a impulsar una Estrategia de Relevo Generacional con el objetivo de duplicar la proporción de jóvenes agricultores antes de 2040. «Cuando los jóvenes se incorporan, hay explotaciones más productivas, más empleo, más innovación y más sostenibilidad», afirmó.

Las cifras que maneja la plataforma SOS Rural refuerzan este diagnóstico. Casi el 70% de los agricultores españoles activos estarán jubilados o en edad de hacerlo en apenas una década, una situación que, en palabras de su portavoz, Natalia Corbalán, exige «medidas urgentes» para evitar la desaparición de un sector cada vez más envejecido. La edad media de los agricultores en España se sitúa en 62 años, mientras que en la Región de Murcia alcanza los 60,72, según el Censo Agrario.

Además, el sector perdió 3.700 autónomos en 2024 respecto al año anterior. Para SOS Rural, estas cifras amenazan con convertir la agricultura en una actividad residual si no se actúa más allá de las subvenciones.

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