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Agua

La Asamblea tumba la moción del PP contra los caudales ecológicos del Tajo con el apoyo de Vox y PSOE

El compromiso de Pedro Sánchez para financiar infraestructuras hidráulicas en Marruecos marca un debate bronco

El partido de Santiago Abascal rechaza la propuesta por considerarla insuficiente

El Trasvase Tajo-Segura ha vuelto a ser, una vez más, el protagonista del debate en la Asamblea Regional.

El Trasvase Tajo-Segura ha vuelto a ser, una vez más, el protagonista del debate en la Asamblea Regional. / Iván Urquízar

Alejandro Lorente

Alejandro Lorente

El Pleno de la Asamblea Regional rechazó este miércoles la moción del Grupo Parlamentario Popular que instaba al Gobierno de la Nación a revisar el Plan Hidrológico del Tajo y a suspender el calendario de caudales ecológicos. La iniciativa decayó con los votos en contra de Vox, PSOE y el Grupo Mixto —integrado por Podemos e Izquierda Unida—, tras un debate intenso, áspero por momentos y marcado por acusaciones cruzadas, alusiones judiciales y un fuerte componente ideológico.

La propuesta fue defendida por el diputado popular Jesús Cano, que presentó la moción como una cuestión "de justicia territorial, rigor técnico y responsabilidad política", alejándola —según afirmó— de cualquier planteamiento partidista. A su juicio, el aumento progresivo de los caudales ecológicos supone "un debilitamiento progresivo del Trasvase Tajo-Segura" camuflado bajo decisiones administrativas.

Cano cifró en unos 70 hectómetros cúbicos anuales el nuevo recorte derivado de la entrada en vigor del segundo escalón del caudal ecológico, un impacto que calificó de "devastador" para la agricultura, el empleo y el equilibrio económico del Levante, sin que —según sostuvo— exista una mejora ambiental acreditada en el río Tajo. En su intervención denunció que el régimen fijado, especialmente en el tramo de Aranjuez, resulta "desproporcionado, incoherente y arbitrario", al representar entre el 35 y el 40% de las aportaciones medias históricas.

El diputado del PP insistió en que no se aplican criterios homogéneos dentro de la propia cuenca del Tajo y sugirió que la mayor exigencia se concentra, de forma no casual, en el tramo que condiciona el trasvase. "Es una decisión política disfrazada de técnica", afirmó, acusando al Gobierno de falta de transparencia por no facilitar datos sobre concesiones y consumos reales en la cabecera del río.

El tono del debate se elevó notablemente cuando Cano amplió el foco y denunció la "ausencia total" de una política nacional del agua, asegurando que España no sufre un problema de escasez, sino de mala distribución. En uno de los momentos más intensos de la sesión, criticó que mientras se "demonizan" los trasvases internos, el Gobierno central financie infraestructuras hidráulicas en Marruecos, un compromiso que los populares tachan de 'alta traición'.

La respuesta del PSOE llegó de la mano de Fernando Moreno, que defendió la enmienda a la totalidad presentada por su grupo y acusó al PP de generar "ruido" con la moción. Moreno rechazó que los caudales ecológicos sean una decisión política y subrayó que responden a un procedimiento legal, técnico y participativo, respaldado además por sentencias firmes.

Jesús Cano, diputado del PP en la Asamblea Regional

Jesús Cano, diputado del PP en la Asamblea Regional / L.O.

El diputado socialista también puso el foco en el memorándum del Tajo-Segura de 2013, aprobado —recordó— con el respaldo del Sindicato Central de Regantes, y que endureció las reglas de explotación. "Ese memorándum es el que nos ha traído hasta aquí", afirmó, rechazando como "falsa y ridícula" la idea de que el Gobierno quiera cerrar trasvases en España y abrirlos en Marruecos.

Desde Vox, Antonio Martínez Nieto mantuvo una posición crítica tanto con el PP como con el PSOE. Aunque coincidió en el rechazo a los caudales ecológicos, votó en contra de la moción al no aceptarse su enmienda parcial. En su intervención calificó los caudales ecológicos como "la pesadilla de la planificación hidrológica" y un "invento político" nacido —dijo— del "ecologismo de moda" y del consenso de socialistas y populares.

Para el diputado de Vox, los caudales ecológicos fueron diseñados como "una trampa perfecta para acabar con el trasvase" y defendió su sustitución por caudales mínimos, fijando en Aranjuez un límite de 6 metros cúbicos por segundo. Su discurso incluyó referencias a la Agenda 2030, a la "falsa religión climática" y a la expulsión de la agricultura hacia Marruecos.

"Los caudales fueron la trampa perfecta para acabar con el trasvase", advierte Vox

El Grupo Mixto, a través de José Luis Álvarez-Castellanos, también presentó una enmienda a la totalidad y reprochó al PP su visión parcial del debate. En este sentido, reconoció la importancia del trasvase para la Región de Murcia, pero reclamó que se pongan "todos los argumentos encima de la mesa", como el descenso de más del 50% de las aportaciones en la cabecera del Tajo en las últimas décadas y el impacto ambiental de la agroindustria.

Antonio Martínez Nieto, diputado de Vox en la Asamblea Regional.

Antonio Martínez Nieto, diputado de Vox en la Asamblea Regional. / L.O.

Tras el rechazo de la iniciativa, el PSOE pidió la convocatoria del Pacto Regional del Agua como foro para abordar la política hídrica sin utilizarla como "arma electoral", uno de los compromisos recogidos en dicho acuerdo.

¿Por qué Vox votó en contra pese a cargar duramente contra los caudales ecológicos?

El voto en contra de Vox resultó uno de los elementos más llamativos del debate, ya que su discurso fue, incluso, más duro que el del propio Partido Popular contra los caudales ecológicos y la política hídrica del Gobierno central. Sin embargo, el grupo decidió rechazar la moción al considerar que el texto del PP se quedaba corto y no iba a la raíz del problema.

El diputado de Vox explicó que su grupo había presentado una enmienda de adición con tres puntos clave que no fueron aceptados por el PP. El principal, sustituir los caudales ecológicos por caudales mínimos, fijando en el tramo de Aranjuez un límite de 6 metros cúbicos por segundo, que Vox considera la referencia legal y técnica válida.

Además, Vox reclamaba que el Gobierno regional alegara formalmente en el esquema de temas importantes del nuevo ciclo de planificación hidrológica —algo que, según el grupo, no se hizo en el ciclo anterior— y que toda la estrategia se abordara desde un enfoque estrictamente técnico y profesional, eliminando lo que califican como "el invento político del caudal ecológico".

Martínez Nieto defendió que los caudales ecológicos son una "construcción artificial de los políticos" y "la fórmula perfecta para acabar con el trasvase Tajo-Segura", pero justificó el voto negativo al entender que el PP no quiso reforzar jurídicamente su propuesta ni asumir una posición más contundente. "Lamentablemente el Partido Popular no ha querido hacer suya esta enmienda nuestra que hubiera fortalecido su propia moción", resumió en la explicación de voto.

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