Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Sanidad

La UMU logra un tratamiento potencial para una anemia considerada rara

La investigación ha sido publicada en EMBO Molecular Medicine y muestra los beneficios para la anemia Diamond-Blackfan de fármacos ya existentes

Parte del equipo que ha participado en el estudio en el laboratorio de la UMU.

Parte del equipo que ha participado en el estudio en el laboratorio de la UMU. / L.O.

Ana García

Ana García

Investigadores murcianos han dado un paso muy destacado para lograr tratamiento para un tipo de anemia considerada rara, concretamente para la anemia Diamond-Blackfan, un trastorno sanguíneo genético raro donde la médula ósea no produce suficientes glóbulos rojos.

Concretamente, ha sido un equipo de la Universidad de Murcia (UMU), el Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria Pascual Parrilla (IMIB) y del Centro de Investigación Biomédica en Red - Enfermedades Raras (Ciberer) el que ha identificado varios fármacos ya aprobados por las agencias reguladoras que podrían convertirse en un nuevo tratamiento para la anemia de Diamond-Blackfan (DBA).

Este tipo de anemia afecta principalmente desde la infancia y, entre sus síntomas, puede provocar malformaciones congénitas y retraso en el crecimiento. Hasta ahora, esta enfermedad se maneja con corticoides, transfusiones frecuentes o trasplante de médula ósea, tratamientos que conllevan efectos secundarios importantes, por lo que "existía una necesidad urgente de terapias seguras, eficaces y accesibles", según detalla Victoriano Mulero, catedrático de la UMU y líder de este estudio.

Este trabajo acaba de ser publicado por el grupo de Inmunidad, Inflamación y Cáncer en EMBO Molecular Medicine, una de las revistas internacionales de referencia en biomedicina traslacional, tal y como informan los responsables de la Universidad de Murcia.

Del pez cebra al paciente

La investigación utiliza la plataforma Cebra Única para reproducir de forma precisa las alteraciones observadas en pacientes con DBA. Empleando modelos genéticos de pez cebra, con una similitud del 70% con los genes humanos, así como células humanas editadas por Crispr y células provenientes de la médula ósea de los propios pacientes, el equipo ha demostrado que el fallo en los glóbulos rojos se debe a la activación inapropiada del inflamasoma NLRP1, que actúa como sensor intracelular del peligro y que inhibe el proceso biológico de producción de glóbulos en la médula ósea.

Conocido este mecanismo, el equipo evaluó fármacos ya aprobados y comercializados y descubrieron que tres inhibidores de tirosina-quinasas (dasatinib, nilotinib e imatinib), que se emplean, por ejemplo, para interrumpir la señal de las células cancerosas y evitar que crezcan y se multipliquen, pueden bloquear también esta vía inflamatoria en DBA.

Estos resultados se reproducen con éxito en todos los sistemas biológicos empleados, tanto en el pez cebra como en las células humanas.

Gracias a este descubrimiento se sientan las bases para la solicitud de designación de medicamento huérfano (ODD), que es como comúnmente se llama a los fármacos empleados en las enfermedades raras, y para el desarrollo del primer ensayo clínico con dasatinib en DBA, en colaboración con la empresa farmacéutica Zentiva.

Mulero explica que "con este trabajo demostramos el potencial del reposicionamiento farmacológico para ofrecer soluciones reales a enfermedades raras sin terapias específicas".

El estudio forma parte de la tesis doctoral de Juan Manuel Lozano Gil, realizada bajo la codirección de Victoriano Mulero, Sylwia D. Tyrkalska y Alicia Martínez López y ha sido financiado por la Fundación Séneca – Agencia de Ciencia y Tecnología de la Región de Murcia, la Consejería de Salud y el Ciberer.

Tracking Pixel Contents