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Medio ambiente

El Ministerio rectifica el veto al fondeo en el Mar Menor tras meses de protestas

La modificación atiende las reclamaciones del Gobierno regional y de las empresas turísticas

Varias embarcaciones fondeadas en aguas del Mar Menor.

Varias embarcaciones fondeadas en aguas del Mar Menor. / Loyola Pérez de Villegas

Alejandro Lorente

Alejandro Lorente

El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha corregido el real decreto que, por un error de redacción, venía interpretándose como una prohibición total del fondeo en el Mar Menor. La rectificación llega más de un año y medio después de la aprobación de la norma y tras meses de presión institucional y empresarial por el impacto que estaba teniendo sobre la actividad náutica y turística de la laguna.

El cambio se materializa en el Real Decreto 1188/2025, de 26 de diciembre, publicado por el departamento que dirige Óscar Puente, y que modifica el artículo 7 del Real Decreto 118/2024, aprobado en enero para establecer limitaciones a la navegación con el objetivo de proteger y recuperar el ecosistema del Mar Menor.

Qué cambia la norma

La nueva redacción aclara que el fondeo no queda prohibido de forma generalizada, sino que se somete a condiciones concretas. En primer lugar, el fondeo prolongado o de temporada solo estará permitido en polígonos expresamente autorizados por la Comunidad Autónoma y con el correspondiente título habilitante para ocupar el dominio público marítimo-terrestre.

En cuanto al fondeo tradicional, el más habitual en verano —cuando embarcaciones se aproximan a la costa para bañarse o descansar—, se permite con un límite máximo de 24 horas, siempre que se respeten las medidas adicionales que establezcan los instrumentos de planificación del espacio protegido. Eso sí, la norma mantiene la prohibición en zonas especialmente sensibles, como las praderas de fanerógamas marinas, áreas con presencia de nacras, cultivos marinos, espacios de uso militar o aquellas que pueda vetar, de forma motivada, la Capitanía Marítima de Cartagena.

Se mantiene la prohibición en zonas especialmente sensibles

Además, el decreto abre la puerta a la instalación de fondeaderos ecológicos de visita en zonas autorizadas y prohíbe expresamente cualquier estructura sumergida para amarrar embarcaciones fuera de los espacios permitidos.

Un "error" de graves consecuencias

La corrección pone fin a una controversia que estalló en la primavera de 2024. En mayo de ese año, el consejero de Medio Ambiente y Mar Menor, Juan María Vázquez, envió una carta al ministro Óscar Puente alertando de un "error" en la redacción del artículo que prohibía el fondeo en las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA).

Una embarcación en el Mar Menor cerca de las islas.

Una embarcación en el Mar Menor cerca de las islas. / J.C.

El problema era de gran calado: todo el Mar Menor está declarado ZEPA, lo que en la práctica suponía impedir el fondeo en cualquier punto de la laguna. Según advirtió entonces Vázquez, la interpretación del Plan de Gestión Integral del Mar Menor implicaba "grandes consecuencias para el desarrollo de la actividad marítima", al afectar de lleno al sector náutico y pesquero.

Desde el Ministerio se respondió que se estaba tramitando un real decreto para aclarar la situación y que la Región de Murcia podría presentar alegaciones. El Gobierno autonómico insistió en la necesidad de una corrección urgente y llegó a pedir la eliminación del apartado conflictivo por su "enorme repercusión" económica y social.

Alivio en la Consejería y en el sector

Tras la publicación del nuevo texto, fuentes de la Consejería de Medio Ambiente han valorado positivamente la modificación. "Estamos satisfechos de esta modificación del decreto, porque atiende a las indicaciones y sugerencias que trasladamos al Ministerio y recoge el sentir del sector náutico afectado por la prohibición del fondeo", señalan.

"Estamos satisfechos, la modificación recoge el sentir del sector náutico"

Ese sentir había sido expresado con contundencia por las empresas náuticas agrupadas en la Federación Turística Em Tur. Su presidente, José Catalá, llegó a advertir en su momento de que la norma amenazaba con dejar sin actividad a cerca de un centenar de empresas, entre alquileres de veleros, rutas turísticas, bases náuticas, clubes y puertos deportivos.

Según el gerente de la Estación Náutica del Mar Menor, Dionisio García, estas compañías emplean a unos 500 trabajadores. "Si no se puede fondear en el Mar Menor, las empresas de la náutica no pueden mantener su actividad. Si no puedes fondear, no se puede salir a navegar", resumía Catalá.

Los empresarios defendían que la protección ambiental es compatible con la actividad turística si se basa en criterios científicos y en una correcta señalización de las zonas sensibles. “A la altura del siglo XXI, cualquier actividad turística que no sea sostenible es inviable”, afirmaba el presidente de Em Tur, reclamando una mesa de trabajo con todas las administraciones implicadas.

Un equilibrio pendiente

La rectificación del real decreto no cierra el debate sobre el uso del Mar Menor, pero sí despeja una de las mayores incertidumbres que planeaban sobre la próxima temporada turística. El reto, coinciden administraciones y sector, sigue siendo el mismo: compatibilizar la protección de uno de los ecosistemas más frágiles del Mediterráneo con la actividad económica que depende de él, evitando soluciones simples para problemas complejos.

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