Legislación
Las empresas murcianas dan por hecho que no cumplirán la normativa de ascensores
La falta de personal cualificado les imposibilita llevar a cabo la revisión obligatoria de los 19.800 elevadores de la Región antes de julio de 2028

Un antiguo ascensor con rejas en un edificio ubicado en la ciudad de Murcia. | ISRAEL SÁNCHEZ / Israel Sánchez
La rutina hace que se olvide que los ascensores necesitan mantenimiento y no son cajas mágicas que ha puesto algún hechicero en los edificios. Si no se conservan adecuadamente, pueden provocar accidentes fatales. Por esto y para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, el Gobierno central sacó adelante el pasado año nueva legislación en lo referente a estos equipos; el objetivo: tener para 2028 en óptimas condiciones los más de 1,1 millones de ascensores que hay en España —cerca de 33.000 en la Región de Murcia—.
El presidente de la Asociación Empresarial de Ascensores de la Región de Murcia (Aearm), Juan Marcos Vivancos Paredes, afirma que la normativa ha "pillado en fuera de juego a las empresas". Tanto la suya como el resto, según comenta, van sacándolo todo al límite. "Estamos muy agobiados", reafirma.
Considera que aún para 2026 habrá bastantes ascensores pendientes de contar con todos los puntos de la legislación. Además, cree que "va a ser muy difícil llegar" para cumplir con el plazo estipulado -hasta verano de 2028- desde la entrada en vigor de las normas (1 de julio de 2024). Vivancos Paredes señala la falta de mano de obra en el sector, de técnicos profesionales y de ingenieros de inspección, como uno de los principales problemas para lograr los objetivos.
De los 33.000 ascensores que hay en la Región de Murcia, un 60% necesita readaptarse al menos a uno de los requisitos. La cifra es superior a la nacional, el 35% de los más de 1,1 millones en España tienen que cambiar algún elemento.
De acuerdo con Antonio Ruiz Ortega, el portavoz del Colegio de Administradores de Fincas de Murcia (Coafmu), la mayor necesidad de modificaciones en la Región podría deberse a que su parque de ascensores es más antiguo que el del resto del país, aunque cumplieran con la normativa vigente en ese momento.
La normativa
La nueva legislación, también llamada ITC AEM 1, está recogida en el Real Decreto 355/2024 desde abril del pasado año. Los tres requisitos principales que se exigen a los ascensores con estas nuevas reglas son: nivelación, mejores sensores para las puertas y pesacargas.
En el primer caso, el objetivo es que el elevador se encuentre alineado —dentro de un margen de error de un centímetro— con el suelo durante las paradas de cabina para que no haya ‘un bordillo’ en el que personas mayores o con dificultades motrices podrían tropezar y sufrir un accidente.
El segundo de los puntos trata el montaje de una banda fotoeléctrica: una serie de haces de luz que se equipan a las puertas para que detecte obstáculos y no se cierre cuando haya algún objeto obstruyendo su camino. En ascensores más antiguos, estos sistemas de detección solo se encuentran generalmente en la parte superior, provocando accidentes en niños o mascotas. El montaje de este sistema es, de manera general, la modificación más solicitada, según el Coafmu. Los pesacargas, por otra parte, son sistemas que miden el peso y, en caso de que se supere el gramaje límite, evitan que se mueva.
Antonio Ruiz, de Ascensores Senkel S.L., se muestra de acuerdo con todos estos cambios exigidos por el Gobierno. Afirma que existe muy poca concienciación con la importancia de estos dispositivos. "Cambiamos el coche cada 5/10 años y los ascensores los dejamos sin reparar durante muchísimo tiempo", comenta. Asegura además que ninguna de las operaciones de mejora planteadas por la normativa son complicadas de realizar, la dificultad la hallan en la falta de personal cualificado y en la brevedad de los plazos.
Las inspecciones
El portavoz de Coafmu explica que la OCA —Inspección Técnica Periódica (ITP) que realizan los Organismos de Control Autorizados— las lleva a cabo una empresa externa a la mantenedora. Estos procesos "han sido complicados", dice. Se han hecho más difíciles porque, tal y como señala, "solamente para cambiar la empresa mantenedora, ya es necesaria una inspección".
En este sentido, los controles, según comenta el empresario de Ascensores Senkel S.L., se realizan cada cinco años —aunque, también depende del número de vecinos y de la edificación—, pero con la ITC AEM 1, se están realizando en seis meses o un año y si no se cumple con los requisitos, el ascensor queda inhabilitado.
Según explica la propia publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), serán obligatorias las revisiones periódicas de los ascensores. Sin embargo, los plazos variarán dependiendo del ascensor y su función.
Los que se encuentren en edificios industriales o de pública concurrencia -locales, espectáculos, estadios, sitios de reunión, trabajo y uso sanitario- se deberán revisar cada dos años.
Los elevadores que estén en edificios de más de 20 viviendas o con más de cuatro plantas tendrán que pasar un control cada cuatro años.
El resto, los que no se incluyen en los dos casos mencionados, tienen que hacer la inspección cada seis años.
La responsabilidad de velar por el estado de estos equipos recae sobre los titulares, las comunidades de vecinos mayoritariamente, que deberán informar en caso de avería o fallo y la empresa mantenedora será la encargada de la reparación de los sistemas defectuosos o en mal estado.
Ayudas y coste de las modificaciones
Las comunidades vecinales no reciben ninguna ayuda para el pago a las empresas. Sin embargo, el portavoz de Coafmu explica que gracias a las subvenciones por accesibilidad han conseguido un pequeño ‘espaldarazo financiero’. En muchos edificios donde había ascensores no tan grandes de tres o cuatro plazas lo que han hecho los vecinos, si es que el espacio lo permitía, es ampliarlo a uno más grande (de seis plazas) y de esta manera obtener un impulso económico para el coste de las modificaciones.
Comenta también que "las empresas han colaborado y no han querido dar problemas", "han flexibilizado los pagos para facilitar la vida de los vecinos", afirma. En la mayoría de los casos, según cuenta, se ofrecen planes de financiación de 24 meses sin intereses. Gracias a esto, concluye, no ha habido problemas con las comunidades vecinales.
Los precios de las reformas varían según la empresa. En el caso de Ascensores Senkel S.L., por ejemplo, la instalación de la banda fotoeléctrica cuesta entre unos 500 y 1.200 euros. Lo más caro, menciona Antonio Ruiz, es el cambio de maniobra necesario para conseguir la nivelación: en algunos casos, entre 8.000 y 14.000 euros.
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