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Medio ambiente

La Región de Murcia ya juega la Champions de la conservación

Su incorporación a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la sitúa en el principal ‘ecosistema’ mundial de conocimiento, influencia y cooperación en materia de biodiversidad

Una de las sueltas de lince ibérico realizadas en la Región en 2023. El ejemplar es Tahúlla, una hembra que este año ha dado luz a tres cachorros.

Una de las sueltas de lince ibérico realizadas en la Región en 2023. El ejemplar es Tahúlla, una hembra que este año ha dado luz a tres cachorros. / CARM

La Opinión

La Opinión

La Región de Murcia ha dado un gran salto en su política ambiental: su incorporación a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la sitúa en el principal ‘ecosistema’ mundial de conocimiento, influencia y cooperación en materia de biodiversidad. No es un gesto simbólico. Es la puerta de entrada a la mayor red global dedicada a preservar la naturaleza, una comunidad donde se comparten estándares científicos, se contrastan metodologías y se impulsan alianzas entre gobiernos, centros de investigación, universidades y organizaciones de la sociedad civil.

Fundada en 1948, la UICN es considerada una referencia mundial para la conservación y la sostenibilidad, la Champions. Reúne a más de 1.500 entidades de 160 países e integra, además, una red de más de 18.000 expertos en todo el mundo. Y es la mayor y más antigua red a nivel internacional. España cuenta con un músculo propio dentro de esa estructura: el Comité Español de la UICN (CeUICN), constituido en 1989 y reconocido como entidad de interés público, que agrupa a los miembros de la Unión en el país. La Región de Murcia se incorpora a la UICN a través de esta vía, junto a otras comunidades autónomas que ya participan en el Comité, como Galicia, País Vasco, Cataluña, Andalucía y Canarias.

Integrarse en la UICN supone, en la práctica, acceder a un espacio donde el conocimiento no se queda en informes: se traduce en estándares y herramientas que utilizan administraciones y gestores ambientales en medio mundo. La UICN es responsable de instrumentos de alcance global como los estándares internacionales para la gestión de áreas protegidas o la Lista Roja de Especies Amenazadas, una herramienta esencial para evaluar el estado de conservación de las especies y catalizar acciones de protección. Un ejemplo de ello es que este año la UICN bajó de categoría de amenaza al lince ibérico, que pasó de estar “en peligro” a “vulnerable”, lo que reconoce el gran éxito de conservación logrado por la recuperación de su población en la Península Ibérica. Su valor no está solo en el diagnóstico, sino en el cómo hacerlo posible, con metodologías contrastadas para gestionar espacios naturales, restaurar ecosistemas degradados y recuperar especies amenazadas.

La Región, además, no llega desde cero. En su hoja de ruta figuran actuaciones de conservación y recuperación de fauna y hábitats: desde el trabajo en especies en situación delicada —como la cerceta pardilla— hasta el impulso de medidas vinculadas a especies emblemáticas del litoral y la biodiversidad marina, con el Mar Menor señalado como un enclave especialmente sensible. También cobra especial relevancia el avance en medidas para especies como el lince ibérico y la nacra, para la que el Mar Menor se ha convertido en un ‘auténtico santuario’, además de la elaboración y ejecución de diversos planes de recuperación.

Este paso abre, además, una vía de doble sentido: la Región de Murcia podrá incorporar herramientas internacionales a su gestión territorial, y al mismo tiempo aportar su experiencia como territorio mediterráneo y semiárido, especialmente expuesto a los efectos del calentamiento global, la escasez hídrica y la desertificación. La propia documentación de la adhesión subraya que el Mediterráneo es uno de los escenarios de mayor vulnerabilidad ambiental y, a la vez, una fuente de soluciones —naturales y humanas— desarrolladas a lo largo de generaciones para sobrevivir en condiciones límite.

Voz y voto: el salto de la foto al tablero de las decisiones

Uno de los aspectos más relevantes de esta integración es que la Región tendrá voz y voto en procesos de gobernanza y participación, ampliando sus canales de presencia en la toma de decisiones ambientales de carácter global. Dicho de otro modo: no solo asistirá a foros o consumirá conocimiento; también podrá participar en debates, redes de trabajo especializadas y proyectos con alto valor técnico y estratégico.

Tiene además accesos a la IUCN Academy o Academia UICN que confirma el brazo educativo de la UICN que ofrece formación ambiental y de conservación a nivel global, capacitando a profesionales en habilidades para la transición verde y la sostenibilidad, con cursos certificados, herramientas prácticas y programas especializados desarrollados por expertos de la propia UICN, universidades y la sociedad civil.

Este acceso global a la UICN tiene un impacto directo en la capacidad institucional de planificar políticas de largo recorrido, porque las grandes transformaciones ambientales no se juegan a una sola carta, ya que requieren alianzas, comparación con experiencias de otros territorios y, sobre todo, respaldo técnico. La pertenencia a la UICN refuerza la credibilidad técnica y científica, facilita redes de contacto internacionales y permite situar iniciativas regionales en la agenda estratégica de la conservación global.

En ese marco, el consejero de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, remarcó la adhesión como una decisión de fondo y no de escaparate. «La incorporación de la Región de Murcia a la UICN refleja nuestro compromiso firme con la protección de la biodiversidad mediterránea y la lucha contra el cambio climático. Esta alianza nos permitirá situar a la comunidad autónoma de Murcia en el mapa internacional de la conservación y acceder a herramientas que fortalecerán nuestras políticas ambientales», señaló.

Un ‘laboratorio mediterráneo’ para soluciones replicables

La UICN reconoce el valor estratégico de las regiones mediterráneas por sus retos comunes: biodiversidad, agua, desertificación y resiliencia climática. En esa lógica, la Región de Murcia se proyecta como un banco de pruebas donde aplicar y medir soluciones que, si funcionan, pueden replicarse en otras zonas áridas y semiáridas del planeta. «La Región de Murcia se perfila, en este contexto, como un laboratorio de soluciones frente a la nueva realidad climática», recoge la documentación técnica de la adhesión.

Este enfoque conecta con una idea clave que hoy comparten gestores, científicos y administraciones: no basta con «conservar islas» de naturaleza. La biodiversidad necesita continuidad y conectividad.

Encuentro Unidos por la Naturaleza, celebrado el 16 de diciembre.

Encuentro Unidos por la Naturaleza, celebrado el 16 de diciembre. / CARM

Un ejemplo de esa orientación es el encuentro celebrado el 16 de diciembre de 2025 bajo el lema Unidos por la Naturaleza. Impulsando la acción territorial por la biodiversidad, una jornada que simboliza la voluntad de adhesión, pero también un modelo de gobernanza ambiental «basado en el conocimiento científico, la cooperación institucional y la participación de la sociedad». El cartel-programa de esa cita resume el enfoque: apertura con el director de UICN Med, Maher Mahjoub; bienvenida oficial a la Región de Murcia como miembro de la UICN con participación de responsables de UICN Med y del Comité Español.

Ciencia aplicada a la gestión: del debate a la herramienta

El encuentro Unidos por la Naturaleza también sirvió como espacio de intercambio técnico sobre soluciones basadas en la naturaleza, conectividad ecológica e infraestructura verde. Durante la jornada, la secretaria autonómica de Energía, Sostenibilidad y Acción Climática, María Cruz Ferreira, defendió una idea que atraviesa toda la estrategia: trasladar el conocimiento científico a la acción sobre el territorio y reforzar un modo de trabajar basado en colaboración, rigor técnico y planificación a largo plazo. En esa misma línea, remarcó que pertenecer a redes internacionales de conocimiento como la UICN permite compartir experiencias, acceder a metodologías contrastadas y avanzar hacia una gestión más integrada y sostenible de los espacios naturales.

Los protagonistas del foro Bioeconomía: Oportunidades y desafíos.

Los protagonistas del foro Bioeconomía: Oportunidades y desafíos. / Juan Carlos Caval

En términos socioeconómicos, la incorporación a la UICN no se presenta solo como una apuesta ambiental, sino como una palanca de oportunidad: turismo de naturaleza, restauración ambiental, bioeconomía, empleo verde, cohesión territorial y desarrollo rural. La lógica es clara: poner en valor el patrimonio natural no es un coste inevitable, sino una inversión con retorno si se gestiona con planificación y criterio técnico.

La Región, además, aterriza en la UICN con un encaje institucional concreto, su participación le permitirá estar en foros, talleres y grupos de trabajo temáticos, y optar a proyectos y convocatorias donde formar parte de redes internacionales resulta determinante.

Ese es el significado real del «ya juega la Champions»: no solo competir en visibilidad, sino hacerlo en estándares, gobernanza y soluciones. La Región de Murcia se sitúa en el mapa internacional de la sostenibilidad.

Medconecta: el mapa invisible de los corredores verdes del sureste

Medconecta, liderado por UICN Med (Centro de Cooperación del Mediterráneo) y el CSIC-EEZA (Estación Experimental de Zonas Áridas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas) y financiado por la Fundación Biodiversidad, busca identificar espacios continuos en el sureste peninsular -Andalucía, Región de Murcia y Valencia- que maximicen la coherencia espacial del paisaje para mantener la biodiversidad y la funcionalidad de los ecosistemas.

La clave no es solo localizar dónde hay naturaleza, sino entender cómo se conectan las áreas núcleo (en gran medida, distintas categorías de áreas protegidas) y dónde tiene sentido actuar para mejorar esa conectividad. Para ello, el proyecto utiliza un método geomático y toma como base un indicador denominado mapa de condición de la tierra, que clasifica el territorio en función de su madurez ecológica respecto a condiciones potenciales de referencia determinadas por el clima, en unidades de 100 hectáreas.

En la Región de Murcia, Medconecta ha arrojado dos conjuntos de resultados especialmente útiles. Por un lado, identifica corredores ecológicos potenciales en grandes unidades de paisaje, con zonas de buena conectividad entre la mitad occidental (zonas montañosas), relieves centroorientales y altiplano. Por otro, detecta déficits claros de conectividad en llanuras del litoral, valles del Segura y el Guadalentín y cuencas áridas como Mula, Fortuna-Abanilla y la cuenca alta del Quípar.

Además, el modelo ha permitido señalar localizaciones candidatas donde pequeñas actuaciones de restauración ambiental -de alcance limitado- podrían generar mejoras sensibles en la conectividad de áreas núcleo aisladas, orientando así futuras intervenciones con criterio de eficiencia.

El proyecto tiene un elemento especialmente relevante para su aplicación práctica: el método de cálculo se ha liberado como aplicación informática de código abierto. Esto amplía su uso potencial a diferentes fuentes de información y escalas, para descubrir elementos adicionales de conectividad ecológica en nuevos escenarios. Y su “aterrizaje” se vincula ya a la elaboración de las bases técnicas de la futura Estrategia Regional de Infraestructura Verde, Conectividad y Restauración ecológicas, donde se someterá el método a distintos indicadores para concretar una red de corredores ecológicos autonómicos con cartografía precisa e instrumento de trabajo transversal para las administraciones.

Sin duda la UICN aporta categoría ambiental a la Región de Murcia, refuerza y valida sus objetivos principales, ofrece una amplia capacitación en Conservación, que contribuirá de manera más efectiva a la conservación de la naturaleza y la transición ecológica. Aporta conocimiento y habilidades cualificadas, proporcionando cursos introductorios y especializados, certificados profesionales y herramientas prácticas para abordar desafíos ambientales, que a la vez suponen un gran desarrollo profesional a la Región, con nuevos programas y con el apoyo de la red global de la UICN. Avanzamos pues con un enfoque práctico centrado en aplicaciones y soluciones concretas de la ciencia de la conservación, sin duda un antes y un después, un salto cualitativo, un posicionamiento en el mapa en toda regla.

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