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Agricultura

Cinco danas en 2025: la Región vive su quinto año más húmedo de los últimos 26 años

El balance agroclimático del Imida confirma precipitaciones por encima de la media, pero concentradas en episodios intensos y zonas concretas; cinco danas y tres frentes atlánticos

La consejera Sara Rubira, en uno de los campos de hortalizas anegados por las lluvias este año.

La consejera Sara Rubira, en uno de los campos de hortalizas anegados por las lluvias este año. / CARM

Alejandro Lorente

Alejandro Lorente

El año 2025 deja una fotografía climática tan reveladora como paradójica en la Región de Murcia. Aunque la sequía ha hecho estragos en los últimos años, según el informe elaborado a partir de los datos de 55 estaciones del Sistema de Información Agraria de Murcia (SIAM-Imida), el ejercicio se cierra como un año húmedo en términos estadísticos, aunque marcado por una acusada irregularidad espacial y temporal de las lluvias .

Entre enero y mediados de diciembre, la precipitación media regional alcanzó los 336,6 milímetros, una cifra que sitúa a 2025 dentro del grupo de años húmedos de la serie histórica analizada. Sin embargo, ese dato global esconde una realidad más compleja: la lluvia se concentró en episodios muy concretos, asociados principalmente a cinco danas y tres frentes atlánticos, con especial incidencia en los meses de marzo y octubre.

El informe destaca registros excepcionales en puntos del Noroeste regional, como Moratalla o Cehegín, donde se superaron ampliamente los 580 milímetros, valores considerados efemérides dentro de los últimos 25 años. Frente a ello, el litoral sur y sureste volvió a quedar muy por debajo de la media, con acumulados que apenas alcanzaron los 200 o 250 milímetros anuales, confirmando el acusado gradiente pluviométrico que caracteriza al territorio murciano.

Los autores del estudio subrayan que, pese a la calificación global de año húmedo, “la lluvia no se repartió de forma homogénea, sino que se concentró en episodios intensos y localizados”, una circunstancia que incrementa el riesgo de escorrentías, inundaciones y un aprovechamiento limitado del recurso hídrico.

Una evapotranspiración estable

En contraste con la volatilidad de las precipitaciones, la evapotranspiración de referencia mostró un comportamiento estable. Este indicador mide la cantidad de agua que se pierde desde el suelo y la vegetación hacia la atmósfera por efecto conjunto de la evaporación y la transpiración de las plantas, y es clave para estimar las necesidades hídricas de los cultivos. En 2025, la media regional se situó en 1.226 milímetros, con escasa variabilidad entre estaciones, pese a la irregularidad de las lluvias.

Esta estabilidad del régimen evaporativo resulta especialmente relevante para la planificación agrícola y la gestión del riego, en un contexto de creciente incertidumbre climática. El balance final del año vuelve a poner sobre la mesa un rasgo ya conocido en la Región de Murcia: más que la cantidad total de lluvia, es su distribución —cada vez más extrema— la que condiciona el territorio, la agricultura y la gestión del agua.

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