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Agricultura

Los agricultores murcianos piden apoyo desde el carrito: “No compren productos de terceros países”

El sector vincula los recortes agrarios con una subida de los precios de los alimentos

Sección de frutas y verduras en un supermercado de Mercadona

Sección de frutas y verduras en un supermercado de Mercadona / MERCADONA

Alejandro Lorente

Alejandro Lorente

La protesta agraria convocada esta semana en Bruselas no solo mira al futuro de los agricultores y ganaderos, sino también al bolsillo de los consumidores. Las organizaciones del sector advierten de que los cambios propuestos para la Política Agraria Común pueden tener un efecto directo sobre los precios de los alimentos y sobre el modelo de consumo en Europa. En este contexto, desde la Región de Murcia se lanza un mensaje claro a la ciudadanía: apoyar al campo europeo también se hace desde el carrito de la compra.

Coag ha sido una de las organizaciones que con más insistencia ha puesto el foco en las consecuencias que los recortes de la PAC podrían tener sobre la alimentación. Su presidente en la Región de Murcia, José Miguel Marín, considera que existe un respaldo social al sector primario, pero reconoce que ese apoyo no siempre se traduce en decisiones concretas. "La sociedad apoya al agricultor, pero muchas veces de forma abstracta, genérica", explica.

Marín sostiene que el verdadero vínculo entre productores y ciudadanos se da a través del consumo diario. En su opinión, una de las formas más eficaces de defender al campo es apostar por los productos europeos frente a los procedentes de terceros países. "Si el consumidor rechazara en los lineales los productos de fuera cuando empieza la campaña nacional, eso tendría un efecto decisivo", afirma.

El dirigente de COAG lamenta que el hábito de compra se haya transformado en los últimos años. La abundancia permanente en los supermercados ha hecho que el origen de los alimentos pase a un segundo plano. "Nos hemos acostumbrado a lineales llenos y a buscar solo el precio más bajo, sin preguntarnos de dónde viene el producto ni cómo se ha producido", reflexiona. A su juicio, esta dinámica favorece la entrada de producciones extracomunitarias que no siempre cumplen los mismos estándares que se exigen a los agricultores europeos.

José Miguel Marín.

José Miguel Marín, presidente de Coag en la Región de Murcia. / COAG-IR

Las advertencias del sector se apoyan también en estimaciones económicas. Los servicios técnicos de Coag calculan que una reducción significativa de los fondos agrarios podría traducirse en un aumento notable del coste de la cesta de la compra para las familias. Menos producción europea y mayor dependencia exterior, sostienen, acabarían repercutiendo en los precios finales y en la capacidad de control sobre el mercado.

Desde Asaja Murcia se comparte esta preocupación. Su secretario general, Alfonso Gálvez, apunta que una menor actividad agraria en Europa implicaría una reducción de la oferta de alimentos de calidad. "Si dependemos cada vez más de terceros países, no solo perdemos soberanía alimentaria, sino también la capacidad de regular precios y garantizar estándares", advierte.

Para Marín, el debate va más allá de la PAC y entra de lleno en el modelo de consumo. El presidente de Coag lanza una propuesta directa a los murcianos: priorizar los productos europeos y, especialmente, los nacionales. "No comprar productos de terceros países es una forma clara de apoyar a nuestros agricultores", insiste. Una decisión que, según recalca, no solo protege al sector, sino que refuerza la seguridad alimentaria y la economía local.

El campo murciano confía en que la movilización de Bruselas sirva también para concienciar a la ciudadanía. La defensa de la PAC, subrayan, no es una cuestión corporativa, sino una apuesta por un sistema alimentario cercano, seguro y sostenible. Y en esa defensa, recuerdan, el consumidor tiene un papel clave.

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