Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Consumo

Las tragaperras sostienen la recaudación del juego en la Región de Murcia

Las máquinas en bares y restaurantes generaron el pasado año casi 30 millones para las arcas autonómicas

Persona jugando a una máquina tragaperras en un establecimiento de hostelería

Persona jugando a una máquina tragaperras en un establecimiento de hostelería / L.O.

El juego presencial continúa teniendo un peso destacado en la economía y los hábitos sociales de la Región, según los datos incluidos en los estudios Juego y Sociedad 2025 y el Anuario 2025 presentados este martes en Madrid por el Consejo Empresarial del Juego (CeJuego).

De acuerdo con el informe, elaborado por el sociólogo José Antonio Gómez Yáñez, el denominado juego real (diferencia entre las cantidades jugadas y los premios repartidos) alcanzó en la Región los 373 millones de euros el pasado año, lo que representa el 3,2% del total nacional. Una cifra que sitúa a Murcia en una posición intermedia dentro del mapa del juego en España.

Predominio de las loterías públicas

En el desglose por modalidades, los productos de Loterías y Apuestas del Estado (Selae) concentran la mayor parte del mercado regional, con 122 millones de euros; seguidos de los salones de juego, que generan 87 millones, y de los juegos de la ONCE, con 43 millones de euros. Estas cifras confirman el fuerte arraigo de las loterías tradicionales en la comunidad, en línea con la tendencia nacional. 

En la Región, el juego mueve 373 millones de euros y aporta casi 38 millones en impuestos

El estudio recuerda que la Lotería de Navidad sigue siendo el producto estrella en todo el país, con 27 millones de jugadores y un récord histórico de ventas en 2024, que superó los 3.500 millones de euros

Menor recaudación fiscal en la comunidad

En cuanto al impacto en las arcas públicas, el Anuario refleja que la recaudación fiscal derivada del juego en la Región descendió hasta los 37,86 millones de euros. La principal fuente de ingresos para la Hacienda autonómica procede de las máquinas tragaperras (tipo B y C) instaladas en establecimientos hosteleros, que aportan 29,6 millones de euros, muy por encima del resto de modalidades.

Un hábito social extendido

A nivel nacional, el estudio señala que el 85% de la población española entre 18 y 75 años juega, lo que refuerza la idea de que el juego, según CeJuego, "es una actividad socialmente normalizada". El perfil más habitual del jugador es el de un varón con estabilidad económica, mientras que los hogares con dificultades económicas juegan menos. Llama la atención que el grupo con menor tasa de participación sea el de jóvenes de entre 18 y 25 años, lo que, según CeJuego, "desmiente algunos estereotipos habituales".

Los productos de Loterías y Apuestas del Estado concentran la mayor parte del mercado regional

En relación con el juego problemático, los datos sitúan a España entre los países con menor incidencia, con solo un 0,2% de la población afectada, una cifra que CeJuego utiliza para "reivindicar el compromiso del sector con el juego responsable". Seis de cada diez jugadores, según el informe, asumen las pérdidas como el coste del entretenimiento, sin expectativas de enriquecimiento.

Debate regulatorio

La presentación de estos datos llega en un momento de tensión en el sector, después de que el Congreso rechazara recientemente la modificación de la ley del juego impulsada por el Ministerio de Consumo. En este contexto, CeJuego ha defendido que el juego “es una actividad de ocio profundamente arraigada, con impacto económico y social, y que debe seguir desarrollándose bajo criterios de responsabilidad y seguridad

Tracking Pixel Contents