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Día de la Constitución | Francisco Lucas Delegado del Gobierno en la Región de Murcia

"Tenemos que seguir trabajando para blindar las conquistas sociales de los últimos años"

"El Gobierno de España ha puesto sobre la mesa una reforma constitucional para garantizar el derecho al aborto"

Francisco Lucas en la Cárcel Vieja de Murcia, declarada Lugar de Memoria Democrática.

Francisco Lucas en la Cárcel Vieja de Murcia, declarada Lugar de Memoria Democrática. / L. O.

¿Este 6 de diciembre se celebra la Constitución, pero también medio siglo desde que España empezó a caminar hacia la democracia. ¿Qué significado tiene para usted esta efeméride?

Este año conmemoramos que hace medio siglo iniciamos, como sociedad, el camino que nos ha llevado a nuestra democracia. Un sistema que se consolidó con la aprobación en referéndum de la Constitución Española. El cambio que ha experimentado este país, y esta Región, en tan solo dos generaciones ha sido tan espectacular que es un motivo de orgullo, no solo para quienes lo hicieron posible, sino también para quienes hemos heredado este legado. La España de la dictadura y de la represión es hoy un país a la vanguardia internacional en derechos y libertades. La Constitución Española fue un éxito de país, que fue posible gracias a la determinación, el compromiso y la voluntad de acuerdo de la sociedad española.

¿Y en lo personal?

Significa todo lo que soy. Nací a finales de los años ochenta, es decir, en una sociedad libre. Yo siempre digo que soy hijo de la democracia, pero también que soy nieto de la represión. Como sucede en tantos hogares, la historia de España está reflejada en la historia de mi propia familia. Mi abuelo estuvo ocho años encarcelado por defender la libertad en la antigua prisión provincial, más conocida como la Cárcel Vieja de Murcia. Mi abuela sufrió lo peor de la represión franquista y la dureza de sacar adelante a una familia mientras mi abuelo estaba en prisión. Hay un episodio de su vida que muestra a la perfección la brutalidad de aquellos años. Un día, mientras mi abuela iba camino del molino de Orihuela para moler cebada, fue asaltada. Le raparon el pelo, le obligaron a beber aceite de ricino y la pasearon por todo el pueblo para humillarla. Lo hicieron por ser quien era, por sus ideas. Muchos años después nací yo, en el seno de una familia humilde. Gracias al esfuerzo de mis padres, he podido ir a la universidad y contar con todo tipo de oportunidades. Que el nieto de unos represaliados y el hijo de una familia trabajadora pueda dirigirse a la ciudadanía a través de este medio para hablar de libertad como delegado del Gobierno de España es la mayor victoria de la democracia.

A mi abuela la asaltaron, le raparon el pelo y la pasearon por el pueblo para humillarla

¿Considera que estamos viviendo un repunte de discursos nostálgicos del franquismo y de mensajes que cuestionan abiertamente la legitimidad de las instituciones democráticas en la Región de Murcia?

Nuestra democracia es plena y fuerte, pero debemos defenderla cada día. Cuesta mucho conseguirla, pero se puede perder en un instante. Sin duda, una de las mayores amenazas de la democracia es el olvido. Los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla. Por eso, es necesario recordar de dónde venimos para no cometer los mismos errores. En este contexto, es necesario, más que nunca, poner en valor todo lo que representa nuestra Constitución y reivindicar todo lo que hemos conseguido en estos cincuenta años de libertad.

En este sentido, y en un momento en el que el debate político se vuelve cada vez más áspero, ¿cree que es posible recuperar el espíritu de diálogo y pacto que permitió la Transición y la Constitución?

Debemos hacerlo. Lo necesitamos para abordar los grandes retos que tenemos como Región. Vivimos tiempos de polarización, especialmente en el debate político. No digo nada nuevo. Es fundamental dejar a un lado las posiciones extremistas y anteponer el interés general. Estoy convencido de que hay espacio para el acuerdo. Por mi parte, soy un firme defensor del diálogo. Desde el primer momento, he defendido la importancia de fijar una posición común en los asuntos que, como la vivienda, el agua, la financiación, los servicios públicos o la convivencia, son estratégicos para nuestra Región. Porque esto es lo que esperan la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas y, sobre todo, porque es lo mejor para nuestra tierra.

Entonces, ¿considera que la Constitución debe actualizarse o mantenerse tal y como está?

Me siento completamente representado por los valores de la Constitución Española. Nuestra Carta Magna es uno de los mayores éxitos de la historia de nuestro país. De ella emanan todos los derechos y libertades que disfrutamos. Dicho esto, la Constitución es un documento vivo, llamado a avanzar con la sociedad. Debemos reconocer la necesidad de promover algunas reformas constitucionales, formuladas desde un gran acuerdo político, para fortalecer esos derechos y libertades que mencionaba. Además, hemos demostrado que, con voluntad, es posible. Así sucedió con la eliminación de la palabra ‘disminuidos’ del artículo 49 de la Constitución, una reforma que era de justicia y que nos hace más grandes como sociedad. Del mismo modo, tenemos que seguir trabajando para blindar las conquistas sociales de la sociedad española de los últimos años. En este sentido, el Gobierno de España ha puesto sobre la mesa una reforma constitucional para garantizar el reconocimiento expreso del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo, así como la protección de los derechos fundamentales de las mujeres. Sin duda, estoy convencido de que este es el camino a seguir.

¿Qué mensaje trasladaría a los jóvenes que no vivieron la Transición ni los años previos, y que pueden no percibir el valor histórico y democrático de la Constitución?

Les diría que son lo que son gracias a la democracia. Que pueden ser quienes son, estar con quien deseen o pensar y expresarse en libertad gracias a que viven en un país democrático. Que todas las oportunidades y la calidad de vida de las que disfrutan hoy en día, a pesar de las dificultades, existen porque vivimos en una democracia. Una democracia no limita: hace libres. Hoy pueden aspirar a cambiar aquello que no les guste, a mejorar la realidad, porque están en una democracia. Que la democracia es su mayor poder y que la defiendan.

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