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Tráfico

Así sacará el futuro Arco Norte de Murcia miles de vehículos que colapsan a diario el nudo de Espinardo

La infraestructura conectará la A-30 en el enlace de Alcantarilla con la A-7 a la altura de Cabezo de Torres, rodeando la ciudad de Murcia por el norte

Vehículos, autobuses y camiones circulan en dirección al Nudo de Espinardo de Murcia.

Vehículos, autobuses y camiones circulan en dirección al Nudo de Espinardo de Murcia. / Israel Sánchez

Adrián González

Adrián González

Sacar buena parte de los 125.000 vehículos que a diario circulan por el nudo de Espinardo y que, en más ocasiones de la cuenta, generan atascos, tapones y colas interminables. Será uno de los objetivos principales del futuro Arco Norte, el proyecto que este martes el Gobierno central autoriza licitar al Ministerio de Transportes por casi 94 millones de euros y que es una histórica reivindicación de la sociedad murciana (junto a la construcción del Arco Noroeste) para descongestionar el denso tráfico que discurre por la A-30 y la A-7 a su paso por Murcia.

Son miles los ciudadanos que día tras día cruzan los dedos cuando circulan por la zona para que no se queden atrapados en una enésima retención kilométrica. ¿Pero de qué forma aliviará el Arco Norte el paso de los vehículos por el caótico nudo de Espinardo?

La luz verde que dio este el Consejo de Ministros al inicio del proyecto permitirá llevar a cabo las obras de un primer tramo de 8,3 kilómetros, el denominado 'tramo B'. La construcción consta de los tramos A y B, que servirá como by-pass para el tráfico de largo recorrido que discurre entre Andalucía y el Levante español (provincias de Alicante y Valencia), con el objetivo de solventar los problemas existentes al separar el tráfico de largo recorrido del de agitación urbana, que seguiría discurriendo por el trazado actual.

Mejora en la conexión con Andalucía y Alicante

Desde el Ministerio que dirige Óscar Puente señalan que este nuevo Arco conectará la A-30 en el enlace de Alcantarilla con la A-7 a la altura de Cabezo de Torres, rodeando la ciudad de Murcia por el norte, y actuará como bypass para mejorar la conexión entre Andalucía y Alicante, al separar el tráfico de largo recorrido del urbano, que seguiría circulando por el trazado actual.

En concreto, el tramo B contará con una longitud aproximada de 8,3 kilómetros, iniciándose con un nuevo enlace en el kilómetro 4 de la autovía MU-32 y finalizando mediante una confluencia/bifurcación en la autovía A-7, en el enlace de Cabezo de Torres.

El primer tramo contará con una longitud aproximada de 8,3 kilómetros

En su trazado, está prevista la construcción de 13 nuevas estructuras: 3 viaductos, 4 pasos superiores y 6 pasos inferiores. Así, en este Arco Norte se licitarán las obras del tramo B tras esta autorización en Consejo de Ministros. Mientras tanto, apuntan fuentes del Ministerio, se sigue trabajando en la actualización técnica y económica del proyecto del tramo A.

Proyecto de construcción del tramo B del Arco Norte de Murcia.

Proyecto de construcción del tramo B del Arco Norte de Murcia. / L.O.

Por su parte, tras la puesta en servicio de dos de los tres tramos del Arco Noroeste en julio de este año, que han contado con una inversión de 169 millones de euros, se avanza con la finalización completa de las obras en el tramo C.

Además, recientemente se ha adjudicado el contrato de obras para mejorarel ramal de incorporación de la A-30 a la MU-30 por cerca de 12 millones de euros, además de multitud de actuaciones que están en marcha en la A-30.

En total, las estimaciones apuntan que cuando estén operativos los arcos Norte y Noroeste se podría desviar más de 50.000 vehículos al día del Nudo de Espinardo, entre ellos una parte importante de camiones y transporte pesado que no tengan la necesidad de entrar a la circunvalación de Murcia ni pasar por Espinardo y se muevan por esta vía alternativa y, a priori, menos saturada.

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