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Importante noviembre: Máximo Martínez Quiles, piloto de motociclismo

Importante Noviembre: Máximo, un ‘killer’ sobre dos ruedas

El piloto murciano de 17 años de edad, pese a ser el más joven del Mundial de Moto3 en 2025 y haberse perdido cuatro carreras, dos de ellas por no tener la edad mínima cumplida, ha logrado el título de Rookie del Año y ha estado luchando hasta la última carrera por ser campeón del mundo

Máximo Martínez Quiles, en la terraza del Museo Ramón Gaya, en la Plaza de las Flores de Murcia

Máximo Martínez Quiles, en la terraza del Museo Ramón Gaya, en la Plaza de las Flores de Murcia / Israel Sánchez

Dioni García

Dioni García

Cuando Máximo Martínez Quiles (Murcia, 19 de marzo de 2008) tenía diez años, fue por primera vez portada de este periódico tras ser campeón de Europa de 160GP. Ya entonces, al compañero Joaquín Cutillas, le soltó varias perlas. La primera, que no era suficiente para él, que él quería ser campeón del mundo. Y la segunda, los planes que tenía para su vida: «Me gustaría ser motorista, después arquitecto y diseñador, y cuando sea mayor me tomaré un descanso para jubilarme en una granja». Así se lo espetó cuando era un niño y así quedó reflejado en un artículo titulado Talento precoz sobre dos ruedas.

El plan de vida de Quiles sigue los pasos que él mismo diseñó. Ya es piloto profesional, pero no uno más. En 2025 ha debutado en el Campeonato del Mundo de Moto3. Antes había ganado en dos ocasiones la European Talent Cup -debutó tan joven que le dio tiempo a disputar dos temporadas de este torneo reservado a jóvenes promesas de entre 13 y 16 años-, y también brilló en la Red Bull Rookies Cup, que se ha convertido en la mayor cantera del Mundial, en la que acabó en dos ocasiones tercero en la clasificación pese a ser el más joven de los participantes.

Máximo Quiles entra en meta de pie en su moto celebrando la victoria en el Gran Premio de Portugal. | JOSÉ BRETÓN/AP

Máximo Quiles entra en meta de pie en su moto celebrando la victoria en el Gran Premio de Portugal. | / JOSÉ BRETÓN/AP

Hace justo un año sorprendió a muchos que el equipo de Jorge Martínez Aspar, con el que ya había estado, apostara por un chico tan joven. Muchos pensaron que era porque está apadrinado desde hace un tiempo por los hermanos Márquez, Marc y Álex, a través de Vertical, su empresa de representación. Con esa etiqueta llegó a una de las escuderías con más prestigio y trayectoria. Y también con un hándicap: no pudo disputar los dos primeros grandes premios porque aún no tenía los 17 años, la edad mínima. Pero Aspar, un mito del motociclismo español, ya conocía de primera mano de lo que era capaz este murciano. Y le dio la razón prácticamente desde el inicio de esta nueva relación profesional.

Las etiquetas solo se las pueden quitar los protagonistas. Y para un chico tan joven no iba a ser fácil hacerse con un nombre cuando detrás están dos fenómenos como los Márquez. Debutó en el Gran Premio de Las Américas, en Austin, con un quinto puesto. «Cuando llegué a Austin fue brutal porque en Estados Unidos es todo a lo grande. Me dije que esto iba a ser difícil, que me iba a costar y que no me tenía que volver loco. Llegué con expectativas bajas, solo aprender y adquirir experiencia», recuerda el murciano. Pero el horizonte que le esperaba no era el que en esta ocasión había dibujado en su cabeza. Era mucho mejor aunque las dos siguientes citas, Qatar y Jerez, se las perdió por una inoportuna lesión.

En su regreso, es decir, en su segunda carrera, logró la ‘pole’ en entrenamientos en un circuito mítico como Le Mans, en Francia. Ya empezó a dejar de ser el ‘niño de los Márquez’ para convertirse en Máximo Martínez Quiles, un aún adolescente de Murcia, hijo de un expiloto que con cuatro años se subió en su primera moto y que desde entonces, con un solo parón por una fractura de clavícula que sufrió en 2016, ha ido dando pasos firmes hacia la élite.

Tres triunfos y diez podios

En Gran Bretaña se quedó a 46 milésimas de segundo de lograr su primera victoria. Y en Motorland Aragón, a 50. Es decir, la diferencia en contra en esas dos carreras no llegó a un segundo. Así son las carreras de Moto3, una montaña rusa constante, con grupos de hasta diez pilotos jugándose un triunfo donde solo los más listos y astutos logran subir al podio. Pero en esos escenarios, Quiles se mueve como pez en el agua. Sin duda, el aprendizaje de la Red Bull Rookies Cup le ha servido de mucho, porque si hay un campeonato donde se viven esas batallas es el que promueve KTM, la misma marca con la que corre en la actualidad.

Máximo Martínez Quiles

Máximo Martínez Quiles / Israel Sánchez

Y en Italia llegó el primer triunfo, que no fue el único, porque también venció en Hungría, donde se vivió un momento histórico para la Región porque el segundo clasificado fue otro joven talento de la tierra, Álvaro Carpe. Y para cerrar, también lo hizo en Portugal. El resultado es que pese a haberse perdido cuatro carreras, Quiles estuvo luchando hasta la última prueba, en Valencia, por ser subcampeón del mundo, y con antelación logró el trofeo de Rookie del Año, reservado al mejor debutante de 2025. En total, diez podios. Y gracias a esos resultados, sobresalientes para un debutante, ha pasado de ser el ‘niño de los Márquez’ a ‘Killer Quiles’, como así le han apodado en el equipo de Aspar.

«La mejor sensación que puedes vivir es cuando estás en el podio; siempre se disfruta un montón ahí arriba. Cuando suena el himno, todos los malos momentos se olvidan y te motivas mucho más», admite el piloto murciano, un chico que ha demostrado que sabe convivir perfectamente con la presión porque él sale a divertirse. Y ahí está la clave, en tomarse como un juego las carreras, como hacía de niño cuando se ponía delante de la televisión todos los domingos a ver los grandes premios. «La verdad es que ser Rookie del Año, habiéndome perdido cuatro carreras, no era mi objetivo. Yo estaba centrado en pilotar y aprender, pero llegó todo muy rápido y ahora los objetivos son más grandes», admite otro referente más de esa increíble hornada de pilotos de la Región que está dando mucho que hablar.

"Para el año 2026 quiero ser campeón del mundo"

Así de claro lo tiene Máximo Martínez Quiles, pese a que expresar esa idea le suponga una presión añadida. «Está claro que si seguimos así, con la regularidad que he tenido en 2025, un año en el que he puntuado en todas las carreras que he disputado, tendré la oportunidad de luchar por el título. Y ojalá no sea la única vez donde pueda ser campeón porque quiero ser muchas veces campeón de MotoGP», comenta. Su relación con los hermanos Márquez está en boca de todos. ¿Por qué los dos pilotos de Cervera se vinieron hasta Murcia para apadrinar a un chico que en 2022 solo era un proyecto? La razón se la ha dado Máximo en su primer año en el Mundial. «Cuando a finales de 2022 se pusieron en contacto con mi padre, recuerdo que no me lo creía. Nos dijeron que habían creado Vertical, una empresa que iba a llevar a influencers y que yo iba a estar como deportista», recuerda del primer contacto que tuvo con sus ‘padrinos’, con los que mantiene un contacto fluido: «Tener a mi lado a personas como Marc y Álex, que son muy grandes en el motociclismo, me ayuda un montón dentro y fuera de la pista. Encima, tenemos entre nosotros momentos muy graciosos. Ellos pusieron a mi lado a José Carrión, que es la persona en la que confían, y escucho todos los consejos que me dan», explica un piloto que se siente muy orgulloso de «ser de la mejor tierra del mundo», y que le gusta «ser natural, tal como soy, y subir al podio con la bandera de España y de Murcia, que es un orgullo».

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