Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Agua

La regulación hídrica sostiene más de medio millón de empleos en España

El Consejo General de Economistas reclama una estrategia nacional que modernice las presas y garantice seguridad hídrica, energética y alimentaria

Embalse de Buendía, uno de los reservan agua para el Trasvase del Tajo-Segura, en el Alto Tajo

Embalse de Buendía, uno de los reservan agua para el Trasvase del Tajo-Segura, en el Alto Tajo / PILAR CORTES

Alejandro Lorente

Alejandro Lorente

El Consejo General de Economistas presentó ayer en Madrid un estudio que, por primera vez, calcula de forma integral el impacto económico de los embalses en España. El informe concluye que la regulación hídrica genera más de 55.000 millones de euros anuales y sostiene más de 530.000 empleos en el sector agrario y energético, una cifra que abarca desde la actividad agraria hasta la industria agroalimentaria y la energía. El presidente del Consejo, Miguel Ángel Vázquez Taín, advirtió que “los embalses son infraestructuras esenciales” y pidió reforzar su mantenimiento y modernización.

Por su parte, Pascual Fernández, uno de los autores del estudio y economista e investigador del Servicio de Estudios-CGE, explicó que “España vive instalada en una paradoja hídrica: somos un país con un comportamiento climático cada vez más volátil —sequías más largas e intensas seguidas de episodios extremos—, pero con una economía que depende estructuralmente del agua regulada.

El estudio detalla que el regadío aporta el 65% de la producción agraria ocupando solo el 22% de la superficie cultivada, y que este rendimiento sería inviable sin agua regulada. También señala que la tercera parte de la electricidad producida en España depende en algún grado de la existencia de embalses, especialmente por su papel en la hidráulica y en el suministro de refrigeración para las centrales nucleares y térmicas.

La laminación de avenidas evita 500 millones de euros de daños al año

Los economistas alertan de que el país afronta un contexto de precipitaciones decrecientes y fenómenos extremos más frecuentes. En este escenario, la laminación de avenidas adquiere un valor creciente, con daños evitados estimados en 500 millones de euros anuales. El Consejo sostiene que España necesita una estrategia nacional del agua que priorice la planificación, incorpore tecnologías como la reutilización y la desalación y actualice la valoración de estas infraestructuras para reflejar su importancia económica y social.

Embalses y biodiversidad: el otro valor que revela el estudio

El análisis del Consejo General de Economistas destaca un aspecto menos visible del sistema de embalses español: su papel como refugio de biodiversidad. Según el informe, más de la mitad de estas infraestructuras presenta algún grado de solapamiento con espacios protegidos. El tiempo ha transformado muchas de ellas en humedales artificiales que acogen poblaciones de aves acuáticas y funcionan como áreas de alimentación, reproducción o descanso en rutas migratorias.

El documento recuerda que la percepción de los embalses exclusivamente como agentes de deterioro ambiental es incompleta. Su capacidad para fijar caudales ambientales, estabilizar ecosistemas fluviales y crear hábitats complementarios forma parte de los beneficios indirectos que la planificación hidrológica debe integrar. En territorios mediterráneos, estos espacios se han convertido en nodos ecológicos de relevancia creciente frente al avance de la sequía y la mayor presión sobre los ríos naturales.

Tracking Pixel Contents