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Europa

El PSOE inclina la balanza y salva el acuerdo UE-Marruecos que perjudica al campo murciano

La objeción del PP se quedó a un voto y el sector denuncia un sistema que “oculta el origen real” y pone en desventaja a los agricultores murcianos

Plenario del Parlamento Europeo

Plenario del Parlamento Europeo / Etienne Ansotte

Alejandro Lorente

Alejandro Lorente

El Parlamento Europeo salvó ayer por un solo voto el acuerdo entre la Comisión Europea y el Gobierno marroquí que permitirá que las frutas y hortalizas procedentes del Sáhara Occidental entren en la UE identificadas como originarias de dos regiones administrativas marroquíes, una medida a la que se ha opuesto frontalmente el Gobierno regional por considerar que perjudica los intereses del sector hortofrutícola regional. La objeción para frenar esta medida requería 361 votos y se quedó en 360, una diferencia mínima que, según fuentes parlamentarias, fue posible por el papel decisivo de parte de la delegación española del PSOE, que se desmarcó de la posición mayoritaria de los socialdemócratas europeos. Nueve eurodiputados socialistas votaron contra la objeción y contribuyeron a que el reglamento siguiera adelante.

La propuesta de la Comisión Europea, criticada por amplios sectores del hemiciclo, pretende sortear las sentencias del Tribunal de Justicia de la UE, que han establecido que Marruecos no puede incluir productos saharauis en acuerdos comerciales sin el consentimiento del pueblo del territorio. El cambio de etiquetado —sustituir la referencia al país por las regiones El Aaiún-Saguía el-Hamra y Dajla-Río de Oro— ha sido interpretado por buena parte de la Cámara como una maniobra para “blanquear” el origen real de estas mercancías.

Cajas de tomates en un mercado

Cajas de tomates en un mercado / Marta Fernández Jara - Europa Press

El sector hortofrutícola europeo había reclamado el rechazo del reglamento por considerarlo un precedente peligroso. COPA-Cogeca, AREFLH y Eucofel alertaron de que perjudica a los agricultores comunitarios, vulnera principios jurídicos básicos y confunde al consumidor. “Los productores europeos no pueden verse obligados a competir en un sistema que oculta los orígenes”, advirtieron en un comunicado conjunto. Por su parte, COAG señaló que permitir etiquetar por regiones a las importaciones, mientras los productores europeos están obligados a indicar el país, genera una evidente competencia desleal, agravada por el hecho de que sea Marruecos quien controle el origen en aduanas.

En la Región de Murcia, el Gobierno autonómico y las organizaciones agrarias también mostraron en su momento un rechazo rotundo. La consejera de Agricultura, Sara Rubira, calificó de “falta total de transparencia” la negociación de Bruselas y aseguró que el acuerdo deja en una “situación de debilidad” a agricultores y exportadores.

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