Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

25N

Proponen crear juzgados solo de violencia sexual para desahogar los de la Mujer en la Región

Los órganos asumieron en octubre los casos de violaciones y aún necesitan más medios: "Entre una víctima de maltrato y otra de trata, ¿a quién priorizamos?"

Concentración en el exterior de la Ciudad de la Justicia de Murcia para protestar por el cambio que obliga a Violencia sobre la Mujer a asumir las violaciones.

Concentración en el exterior de la Ciudad de la Justicia de Murcia para protestar por el cambio que obliga a Violencia sobre la Mujer a asumir las violaciones. / Israel Sánchez

Ana Lucas

Ana Lucas

No hace ni dos meses que se ponía en marcha en la Región (y en el conjunto de España) y, como ya avisaban los profesionales afectados, ahogó a los ya de por sí colapsados juzgados. Todos los delitos contra la libertad sexual o la trata de seres humanos cuando la víctima sea mujer ya son, desde octubre, asumidos por los órganos de Violencia sobre la Mujer, que hasta entonces se ocupaban solo de la violencia ejercida por hombres contra sus parejas o exparejas.

Cabe recordar que la norma se instauró por el Convenio de Estambul, que entró en vigor en la Unión Europea en octubre de hace dos años como un instrumento jurídico para erradicar todas las formas de violencia contra las mujeres (y las niñas). En el texto se detalla que «la violencia sobre la mujer no solo es la que se da en la pareja, es la que se comete sobre la mujer por el hecho de serlo».

El día que entró en vigor la normativa, el exterior de la Ciudad de la Justicia de Murcia fue escenario de una protesta de trabajadores afectados, que insistían en que la congestión que lleva implícita esta normativa nueva iba a hacer mella en su labor del día a día, ya ardua de por sí. La concentración consistió en un paro de media hora, tras el cual los profesionales volvieron a sus puestos.

"En violencia sexual se necesita a personal que esté formado, se necesitan, por ejemplo, psicólogos"

Este Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, los juzgados se ven en la coyuntura de atender a mujeres maltratadas por sus parejas o ex, a mujeres agredidas sexualmente por un desconocido y a víctimas de trata. A la vez. «¿A quién priorizas?», se pregunta la titular del Juzgado Nº 2 de Violencia sobre la Mujer de Murcia, Fátima Saura.

«¿A quién? ¿A una mujer destrozada por lo que le ha pasado, que está con una psicóloga, o a once víctimas de trata, que se pueden ir y, sin su testimonio, no sería posible encerrar al que las ha obligado a prostituirse?», se cuestiona.

"Por la calidad del trabajo"

La magistrada pone el acento en la importancia de repensar el modelo que entró en vigor en octubre, principalmente «por la calidad del trabajo». Ocuparse en sede judicial de un caso de agresión sexual conlleva «un trato muy delicado», afirma.

De hecho, «en violencia sexual se necesita a personal que esté formado, se necesitan, por ejemplo, psicólogos», remarca Saura, que propone crear juzgados específicos que se ocupen de agresiones sexuales, en lugar de que estás competencias se sumen a las que ya tenían los juzgados de la Mujer.

Mujeres vestidas de blanco realizan una performace contra la violencia de género el 25N en la plaza de Sagasta.

Mujeres vestidas de blanco realizan una performace contra la violencia de género el 25N en la plaza de Sagasta. / Miguel Ángel Lorenzo

En el caso de la Comunidad, murciana, hay una dificultad añadida: el tipo de juzgados. En España están los que trabajan todos los días, como ocurre en Madrid y Barcelona, y los órganos en los que no se hacen guardias, como los de la Región. Por tanto, un asunto que caiga en fin de semana recae primero por el Juzgado de Guardia, que, posteriormente, pasa el caso al órgano especializado.

Implantar en la Comunidad juzgados que estén siempre de guardia, como en las grandes ciudades, sería un primer paso, siempre y cuando se les dote del personal necesario. «No se pueden ampliar competencias sin recursos».

Tracking Pixel Contents