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Entrevista | Antiguo miembro del Comité de los Derechos del Niño de la ONU

Jorge Cardona Llorens: "Un niño no deja de ser un niño por el hecho de cruzar una frontera"

El catedrático de Derecho Internacional Público de la Universidad de Valencia ofrece una ponencia inaugural mañana en la UMU sobre la situación de los menores migrantes no acompañados y los retos que plantea su protección jurídica y social

Jorge Cardona Llorens, en una imagen de archivo.

Jorge Cardona Llorens, en una imagen de archivo. / L. O.

Jaime Ferrán

Jaime Ferrán

El profesor Carlos Gil Gandía organiza este martes un seminario sobre migración (9 horas en el Salón de Grados de la Facultad de Derecho de la UMU) que contará con la ponencia inaugural del exmiembro del Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas Jorge Cardona (Valencia, 1957) sobre menores extranjeros no acompañados, el colectivo vulnerable más señalado en la Región de Murcia en los últimos años. Aviso a navegantes: «El término de ‘mena’ no debe de ser utilizado porque es estigmatizante».

¿Estamos fracasando como país cuando no somos capaces de ponernos de acuerdo en la distribución de niños que están sin sus padres?

La responsabilidad con respecto a los niños y niñas que llegan a nuestro país no acompañados es colectiva. Ahora bien, la solidaridad no se consigue con imposición, sino a través del compromiso compartido, y para eso lo importante es convencer y negociar.

Hay estados imperialistas en guerra contra la ONU y que rechazan la cooperación

Parece complicado negociar en tiempos de tanta polarización.

Bueno, en tiempos de tanta polarización, lo que hay que hacer es no convertir en daño colateral a los niños y a las niñas. No podemos excusarnos en que la sociedad está polarizada para hacerlo todo mal. Debemos trabajar para despolarizar a la sociedad, hablar, dialogar, conversar, parlamentar.

¿Se está violando en España la protección jurídica de los menores no acompañados?

Un niño, por el hecho de cruzar una frontera, no deja de ser un niño. Es siempre un niño. La Convención sobre los Derechos del Niño dice que los niños y niñas son sujetos de derecho estén donde estén, sea cual sea su origen, hayan entrado de una manera regular o irregular, tengan una orientación sexual o tengan otra, tengan una discapacidad o no la tengan. Además, cada uno es una individualidad porque trae una historia propia detrás. Unos huyen de la violencia, otros huyen de la guerra, otros huyen de la falta de oportunidades. Su protección se pone en tela de juicio cuando no se dota de los recursos necesarios a los servicios de Protección de la Infancia y no se les ofrece la formación necesaria. Al final, las instituciones no existen, lo que existen son personas que han de estar preparadas para atender bien a los menores.

La solidaridad no se consigue con imposición, sino con compromiso compartido

¿Está en peligro la Convención de los Derechos del Niño? La ONU cada vez está más denostada.

Hay estados que están en guerra contra la ONU, estados imperialistas y egoístas que no quieren la cooperación. La están atacando reduciéndole los recursos al no pagar su cuota. No solo son los Estados Unidos, es Alemania, es Francia, es el Reino Unido, son muchos los que o no pagan o pagan con mucho retraso. Por tanto, no solo los derechos del niño están en peligro, son los derechos humanos. Si hoy tenemos claras las normas sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra las mujeres es gracias a la ONU. Si hoy tenemos una convención sobre derechos de las personas con discapacidad para que sean considerados sujetos de derechos en igualdad de condiciones con los demás es gracias a la ONU. Cuando se ataca a Naciones Unidas se está atacando todos los sistemas que se han creado para la protección de los derechos de las personas que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad en la sociedad.

¿Cómo sería un mundo sin ONU?

El problema es que se quiere desmontar el sistema que creamos después de la II Guerra Mundial sin construir antes uno nuevo. Lo único seguro es que terminará afectando gravemente a los más débiles: niños y niñas, personas con discapacidad y todos aquellos que se encuentran en situación de vulnerabilidad debido a estereotipos machistas, capacitistas y adultocentristas.

Los países de origen nunca garantizan la protección de los niños si retornan

Sabe que en la Región de Murcia Vox está poniendo mucho el foco en los menores migrantes, consiguiendo, incluso, movilizaciones vecinales en contra de todos los centros de protección.

Es necesario explicar la realidad. Lo que más miedo da es lo que se desconoce. Cuando una persona entra en contacto con esos niños y niñas que llegan y averigua la historia que hay detrás de cada uno, es incapaz de pensar que hay que echarlos, aunque vote a Vox. Este partido maneja un discurso en el marco del desconocimiento y, además, utilizando el miedo. El problema llega cuando estos mensajes son contestados con silencio en lugar de con las palabras para explicar las cosas. Hay que trasladar todas las historias magníficas y de éxito que se han producido con una buena integración de chicos y chicas recibidos por nuestra sociedad. Por otro lado, desde un punto de vista estrictamente económico, son nuestro futuro. Las familias españolas no tienen hijos y, por si fuera poco, se está produciendo un envejecimiento de la sociedad. Muchos de los jóvenes que están llegando son los que van a acceder al mercado de trabajo y van a conseguir que podamos seguir manteniendo las pensiones gracias a sus cotizaciones. Entonces, lo que hay que hacer es formarlos bien, ayudarlos y comprender cuál es esa situación.

No parece que vayan a parar. Este discurso da votos.

Porque mezclan muchos conceptos adrede. Por ejemplo, ante la situación de desempleo o de empleo precario, en lugar de trabajar para que haya sueldos dignos para todos, aseguran a la gente que si su sueldo es una basura es porque hay un extranjero que está cobrando todavía menos y que ese es el motivo por el que a ellos no le pagan más. Además, utilizan fórmulas simplistas, que carecen de la más mínima base científica o base de realidad. También ocurre que, muchas veces, la gente tampoco tiene muchas ganas de pensar como consecuencia de estar sobrepasadas por el exceso de información y ‘fake news’ de las redes sociales.

Los menores migrantes están huyendo, no vienen por una gamberrada

¿La desinformación desalienta a los ciudadanos?

Tenemos un problema grave de acceso a una información real y verdadera. Debemos de pensar de un modo razonable, saber que con un lema o con un mensaje de 140 caracteres del antiguo Twitter no se puede construir un discurso que merezca la pena. Es necesario que la sociedad tome conciencia y el apoyo de las instituciones para que en los colegios haya una formación sólida. Los estudiantes de Primaria, Secundaria y universitarios de ahora son los ciudadanos que van a terminar construyendo la sociedad española de los próximos cuarenta años. También se requiere de una garantía de que los medios de comunicación van a luchar contra esas noticias falsas y, por qué no, poner sanciones a cualquiera que anónimamente se dedique a difundir mentiras y a insultar desde las redes sociales. Mientras se sientan impunes, seguirán haciéndolo. Solo así crearemos una sociedad coherente, solidaria y democrática.

Desde el Gobierno regional quieren impulsar convenios con terceros países para lo que llaman reagrupación familiar de menores extranjeros no acompañados. ¿Estamos ante una deportación encubierta?

Lo que se desconoce da miedo, por eso hay que explicar la verdad de la migración

Sin encubrir. Nuestra legislación prevé que cuando un niño o una niña llega solo al territorio español, los servicios de Protección lo tienen que acoger. A estos menores se les puede devolver cuando los servicios sociales de sus países dan garantías de que van a retornar a un entorno seguro. Lo que ocurre es que eso no sucede. Si una niña ha huido de su país porque está siendo violada por su padre, no podemos devolverla con ese padre. Si un niño ha salido de su país porque está a punto de ser reclutado por un grupo armado, no podemos devolverlo. Si una niña ha salido de su país porque está siendo objeto de violencia, no la podemos devolver. Y si un niño ha huido porque es la única salida del hambre que puede tener, no lo podemos devolver para que se muera de inanición. Como los servicios sociales de los países de donde huyen los menores no garantizan nunca que vaya a tener una situación de respeto de sus derechos, no se les devuelve. Recuerdo la crisis que provocó el ministro Fernando Grande-Marlaska, cuando se dedicó en Melilla a devolver a los niños en grupos de 25 sin saber la situación de cada uno de ellos. Menos mal que el Comité de Derechos del Niño consiguió pararlo.

Se suele esgrimir que lo mejor es que estén con sus padres.

Hay que estudiar cada caso. Siempre se intenta hablar con el origen de cada uno de los niños y niñas, pero no hay que olvidar que son personas vulnerables que están huyendo. No vienen porque a ninguno de ellos se les haya ocurrido una gamberrada.

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