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Estudio

Las enfermeras escolares de la Región acusan a las redes de estar detrás de la mayoría de los trastornos alimentarios

Un estudio de las sanitarias del Área VII de Salud concluye que las redes sociales son un amplificador de la presión estética

La enfermera escolar Carmen Jiménez durante una de las actividades del programa Apega-T.

La enfermera escolar Carmen Jiménez durante una de las actividades del programa Apega-T. / L. O.

Ana García

Ana García

Las redes sociales son un espejo en el que se miran la mayoría de los adolescentes, un espejo que proyecta una perfección irreal que lleva a muchos jóvenes a caer en conductas peligrosas para su propia salud. Detrás de un gran número de casos de trastornos de la conducta alimentaria (TCA) están precisamente los contenidos que aparecen en estas plataformas, una relación que queda patente en el estudio de investigación ‘Análisis del riesgo de Trastornos de la Conducta Alimentaria en adolescentes: un enfoque desde la enfermería comunitaria escolar’ que han desarrollado las enfermeras escolares del Área VII de Salud de la Región de Murcia en colaboración con el Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria ‘Pascual Parrilla’ (IMIB).

El estudio ha contado con la participación de cerca de un millar de alumnos de 5º de Primaria y 2º de Secundaria y los primeros resultados identifican riesgo de trastorno de la conducta alimentaria en un tercio de los escolares murcianos y, aunque las chicas presentan valores más altos respecto a los chicos, se ha detectado que esta diferencia no es tan significativa como hasta ahora se pensaba y que las cifras se van acercando.

El estudio se ha dirigido a escolares de entre 10 y 12 años y su entorno familiar y educativo, y sus autores destacan la importancia de la salud emocional como factor de protección.

Trastornos

Anorexia nerviosa

Las personas con anorexia nerviosa evitan o restringen severamente el consumo de alimentos debido a una imagen distorsionada de sí mismas o un temor intenso a aumentar de peso.

Bulimia

Las personas con bulimia comen en exceso con regularidad y luego adoptan conductas poco saludables para evitar aumentar de peso, como forzar el vómito o usar laxantes. Pueden mantener un peso promedio o tener sobrepeso.

Atracón

Las personas con trastorno por atracón pierden con regularidad el control de su alimentación, comiendo cantidades inusualmente grandes de alimentos. Las personas con trastorno por atracones suelen tener sobrepeso u obesidad.

Jornada multidisciplinar

Las conclusiones del estudio se han presentado en la I jornada de Abordaje Integral del Riesgo del TCA en Adolescentes celebrada hace solo unos días en el Hospital General Universitario Reina Sofía de Murcia.

Este encuentro multiprofesional ha tenido como objetivo promover el abordaje integral de los factores de riesgo del TCA en adolescentes, favoreciendo la prevención, detección e implicación de los diferentes ámbitos (sanitario, educativo, familiar y comunitario) en la mejora de la salud y el bienestar emocional juvenil.

El trabajo de investigación desarrollado por las enfermeras escolares murcianas de Atención Primaria evidencia una estrecha relación entre el riesgo de trastorno de la conducta alimentaria y el uso de redes sociales, especialmente con el uso frecuente de TikTok, ya que las redes actúan como un potente amplificador de la presión estética y la autoexigencia, exponiendo a los adolescentes a una imagen ideal, pero irreal generada a través de filtros y ediciones de imagen, lo que genera baja autoestima e inseguridades entre quienes consumen este tipo de contenidos.

Además, queda demostrado que el 37,1% de los adolescentes de estas edades utiliza activamente las redes sociales para informarse sobre nutrición, dietas o recetas.

Prevención desde la infancia

De los resultados obtenidos se confirma que la prevención de los trastornos de la conducta alimentaria debe comenzar en la infancia y ser una responsabilidad compartida, así como la necesidad de intensificar las intervenciones transversales e integrales en el entorno escolar, un ámbito clave para la detección temprana.

La Consejería señala que las conclusiones de este proyecto «refuerzan la apuesta estratégica» de Salud por la Atención Primaria y «la labor proactiva de la figura de la enfermera comunitaria escolar para abordar la salud infanto-juvenil estrechando la colaboración del entorno sanitario, educativo y familiar» como nexo de unión.

El que se haya detectado riesgo de TCA en uno de cada tres escolares murcianos identifica una situación preocupante, aunque los autores insisten en que este resultado no es un diagnóstico, pero sí que sirve para poner en marcha todos los mecanismos de prevención y coordinación disponibles en la red sanitaria y educativa.

Además, explican que el trastorno de la conducta alimentaria es una de las tres enfermedades crónicas más frecuentes en adolescentes, de las que la anorexia nerviosa constituye la enfermedad mental con la mayor tasa de mortalidad. Por ello, la detección temprana y el tratamiento adecuado son esenciales para mejorar el pronóstico de estos pacientes.

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