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Economía

Los supermercados de la Región reclaman más ‘mano dura’ para disuadir a los ladrones: las pérdidas que se sufren al año en Murcia

Las grandes cadenas y tiendas de alimentación exigen endurecer las penas ante los robos reincidentes de productos básicos y de lujo

Un hombre joven se agacha  para meterse dentro de su  bolso una botella de aceite.

Un hombre joven se agacha para meterse dentro de su bolso una botella de aceite. / L. O.

Adrián González

Adrián González

Pérdida «desconocida» de perfumes, embutidos, mariscos, vinos, licores o aceites... La tendencia al alza no se logra contener: los amigos de lo ajeno se llevan desde productos básicos de alimentación hasta los de lujo y más 'gourmet’.

Los carritos, los bolsos, las mochilas e incluso los bolsillos se han convertido en ‘aliados’ de los ladrones que tratan de llevarse todo tipo de productos de los supermercados y las tiendas de alimentación sin pasar por caja. Y tanto los dueños de estos negocios como los trabajadores tienen claro que hay que ponerle una solución inmediata.

La Asociación de Supermercados de la Región (Asumur), que agrupa más del 75% del sector murciano, es partidaria de tomar más «medidas legislativas contra el hurto reincidente y organizado».

Así lo afirma a La Opinión su presidente, Javier Ruano, quien considera necesario disuadir a aquellos que se les pase siquiera por la cabeza intentar llevarse algo sin pagar a través de un endurecimiento de las penas y de elevar las multas por estos robos continuados que se cometan, tanto individualmente como en grupo, para evitar así el ‘efecto llamada’.

El reciente Barómetro del Hurto en la Distribución Comercial 2024-2025 alerta de que a nivel nacional se han registrado pérdidas que rondan los 2.817 millones de euros anuales por estos robos.

El estudio, realizado por NIQ para Checkpoint Systems y la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (Aecoc) advierte de que estos hurtos tanto en grandes superficies como en el comercio minorista ha aumentado más de la mitad (un 56%) con respecto al año 2022.

De los 2.817 millones en pérdidas a nivel nacional, en Murcia se contabilizarían unos 84,5 millones

¿Cómo afectaría en la Comunidad?

Extrapolando los datos nacionales a la Comunidad y tomando en cuenta el 3% que el peso que tiene la Región en el conjunto del país suele estar en torno a este porcentaje, se podría estimar que podrían ser al menos unos 84,5 millones de euros en pérdidas los que podrían sufrir los negocios murcianos.

Según los datos del citado barómetro, el 96% de lo que se roba tiene lugar en la sala de venta, es decir, en los propios pasillos donde los productos están expuestos en los diferentes estantes. Las cajas de salida también son un punto ‘caliente’ donde los delincuentes aprovechan para salir con el producto e irse ‘de rositas’.

El 65% de este tipo de hurtos sería llevado a cabo por clientes esporádicos, mientras que en el 35% restante sí que estaría detrás una banda organizada que habría tratado de trazar el plan para llevar a cabo el robo. De media, la cantidad media hurtada por acto se situaría en unos 195 euros. No obstante, el 83% de los hurtos no supera las 150 euros.

Robo de una caja de mariscos frescos en una tienda de alimentación.

Robo de una caja de mariscos frescos en una tienda de alimentación. / L.O.

El perfil del ladrón

El informe confirma que la mitad de los hurtos (51%) son realizados por autores multirreincidentes; es decir, que realizan tres hurtos o más al año en los establecimientos y que casi la mitad de ellos (48%) tienen menos de 30 años.

Otro factor clave es que «la agresividad en los hurtos se ha disparado» en los últimos años. Concretamente, exponen los autores del barómetro, un 74% de los encuestados declara que la agresividad verbal o física de los infractores hacia el personal de tienda se ha incrementado mucho y además un 65% advierte que cada vez es más difícil encontrar personal de seguridad, en gran medida, por esta escalada de la agresividad.

La cantidad media hurtada está en unos 195 euros y en un 80% de los casos no supera los 150 euros

Esta circunstancia está provocando «tensiones» entre los trabajadores y prácticamente la mitad de las empresas preguntadas en el barómetro declara que «ha incrementado mucho» la dificultad de encontrar personal de seguridad.

El refuerzo de la vigilancia es palpable y visible en muchos de estos negocios, sobre todo en las grandes cadenas: más personal de seguridad, productos con etiquetas magnéticas antihurto y cámaras de seguridad logran frenar los delitos en estos negocios la mayoría de ocasiones, apunta el sector, pero en otras tantas el ladrón se sale indemne y vencedor con su botín. Y en el caso de aquellos que son pillados, los castigos o las penas son demasiado bajas como para no volver a reincidir.

Numerosos casos en el último año

Echando la vista atrás unos meses, en marzo de este año cinco personas eran arrestadas por robar en supermercados de municipios como San Javier, Jumilla, San Pedro del Pinatar, Cartagena, Archena o Caravaca de la Cruz. Todo ello perfectamente coordinado y organizado: el valor de todo lo que se llevaron ascendía a más de 8.000 euros.

El trabajo que hacen los vigilantes y los policías para pillar y dar caza a estos ladrones es crucial pero, en muchas ocasiones, las penas no son tan elevadas como deberían ser para que no vuelvan a reincidir.

Para ejemplo, el de un hombre detenido el pasado mes de septiembre en Murcia por cuadragésima vez acusado de numerosos robos y otros delitos: fue pillado llevándose productos de un supermercado de la ciudad y tratando de forzar un vehículo para hacer lo mismo con lo que había cargado dentro.

Otro caso llamativo fue el que ocurrió en Cieza en octubre del pasado año: el ladrón, al ser sorprendido por el vigilante hurtando en un supermercado de la localidad era detenido tras morder en el brazo mordía en el brazo al trabajador. El caco no iba solo: mientras que el primero lograba escapar, este se enfrentó con violencia al personal.

Prácticamente la totalidad de los establecimientos

Prácticamente todos los encuestados participantes en el estudio afirmaron que en sus establecimientos y tiendas disponían de cámaras de vigilancia. El 96% de los establecimientos tienen antenas antihurto y el 83% están protegidas por vigilantes de seguridad físicos en la tienda. Además, un 74% de los comercios cuenta con arañas (alarmas rígidas), collarines y cajas de policarbonato para asegurar individualmente los productos.

Cabe recordar que, tal y como recoge el Código Penal en su artículo 234.2, se considera un hurto leve si el valor de lo robado es inferior a 400 euros. La pena en estos casos suele ser una multa económica y no implica cárcel salvo que haya reincidencia. En algunos casos, si devuelven el producto o lo interceptan antes de salir, ni siquiera llega a juicio: se tramita como un juicio rápido o, directamente, se archiva.

Los carritos también ‘vuelan’

No solo sufren los supermercados y las tiendas el robo o la pérdida «desconocida» de productos de alimentación o de cosmética. Esta misma semana la Policía Nacional recuperaba numerosos carritos de supermercado valorados en 2.000 euros en el poblado chabolista de La Fica. La actuación policial se saldó con media docena de detenidos que ya están en libertad.

Estas personas, con escasos recursos económicos, suelen sustraer los carritos para emplearlos para buscarse la vida: los usan, por ejemplo, para recoger chatarra u otros efectos que puedan llegar a vender, para conseguir dinero.

Ranking con los productos más robados

Productos más robados en supermercados y grandes cadenas

Productos más robados en supermercados y grandes cadenas / L.O.

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