Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Entrevista

Fernando Clavijo: "Mi abuelo fue submarinista hace 50 años y también mi hermano mayor"

El submarino S-81 Isaac Peral realiza su primer despliegue internacional en la operación Sea Guardian. Su comandante, el capitán de corbeta Fernando Clavijo, destaca la importancia de esta misión como ejemplo de "compromiso con nuestros aliados"

El comandante del submarino Isaac Peral, capitán de corbeta Fernando Clavijo.

El comandante del submarino Isaac Peral, capitán de corbeta Fernando Clavijo. / DEFENSA

La Opinión

La Opinión

Desde 2017, España participa en la operación de seguridad marítima (MSO) Sea Guardian, una operación flexible que la OTAN lanzó en noviembre de 2016. Desde el pasado 14 de octubre y hasta finales de noviembre, el submarino S81 Isaac Peral navega en aguas del Mediterráneo integrado en esta operación, su primer despliegue internacional.

Al frente, el capitán de corbeta Fernando Clavijo Rey-Stolle, que cuenta con una amplia trayectoria. Habla con orgullo de un historial familiar ligado a los submarinos: «Mi abuelo fue submarinista hace 50 años y también mi hermano mayor, que actualmente es el comandante-director de la Escuela Naval Militar en Marín».

Por primera vez, el submarino Isaac Peral navega en una misión internacional, ¿qué supone este buque para España?

Este primer despliegue exterior de nuestro submarino pone de manifiesto la importancia que le damos a nuestros compromisos internacionales y, con esta navegación, estamos demostrando nuestro compromiso con nuestros aliados. En Sea Guardian, la OTAN pretende disponer de un submarino en la operación 365 días al año, y nuestro apoyo a la operación se materializa en noventa días al año, lo que significa más del 20% del esfuerzo aliado.

Por otro lado, el Isaac Peral es el primero diseñado y construido íntegramente en España desde 1888, lo que nos posiciona como potencia submarina a nivel internacional.

¿Cómo es la vida a bordo?

Si tuviese que definir la vida a bordo del submarino con una sola palabra, esta sería rutinaria, que, por otro lado, es una condición necesaria para asegurar su perfecto funcionamiento. La mayor parte del personal está integrado a guardias, que van rotando con periodos de descanso, tiempo personal y, por supuesto, tiempo en el puesto operativo. En las guardias, todos tienen sus cometidos, que se armonizan para sacar el máximo del partido a los sensores y a la plataforma. Como submarinistas nos gusta decir que tenemos una vida de máximos y mínimos. Máxima convivencia, máximo compañerismo, máxima confianza en el entrenamiento e instrucción; y siempre con la total seguridad de que, llegado el momento, toda la dotación sabe lo que tiene que hacer. Por otro lado, es una vida de mínima intimidad, mínimo espacio y mínimas comunicaciones con el exterior.

¿Cuáles son sus principales retos?

Lo primero que destacaría son las comunicaciones. Vivimos en un mundo donde la inmediatez es esencial, y esto no puede ser así en las operaciones de submarinos. El ritmo de comunicaciones lo marca la situación táctica, una responsabilidad que recae en el comandante. Comunicar supone un momento crítico, pues durante ese periodo de tiempo somos más vulnerables a la detección. Esto también afecta a las comunicaciones personales de mis hombres y mujeres con sus familias, que son siempre vía email y tan solo un mensaje diario. Hay que tratar de hacer balance entre la vulnerabilidad operativa frente al bienestar de la dotación al permitirles comunicarse con sus seres queridos, pero todos somos muy conscientes de la importancia de mantener esta ‘desconexión’ para cumplir con eficacia nuestra misión.

¿Qué mensaje les mandaría a las familias de los marinos que están bajo su mando?

A los familiares de mis marinos a bordo del S-81 les transmitiría la palabra «orgullo». Me siento muy orgulloso de todos ellos, y sé que sus familias sienten lo mismo. Como dotación, todos y cada uno están ejerciendo su papel de manera intachable, con un nivel excelente de compromiso y profesionalidad que los hace únicos.

Finalmente, quiero pedirles que estén tranquilos. Todo está bajo control, y nuestras dos patronas —la Virgen del Carmen y la Virgen del Pilar— están con nosotros a bordo en la cámara de mando y control. Desde allí, nos vigilan y nos protegen bajo su manto.

Tracking Pixel Contents