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Salud animal

Podemos acusa al Gobierno regional de inacción ante la lengua azul y reclama la vacunación obligatoria

La consejera Sara Rubira insiste en que la Comunidad ha actuado con responsabilidad y reclama coordinación nacional frente a una enfermedad que ya se ha cobrado la vida de 600 animales

La diputada de Podemos en la Asamblea Regional, carga contra el Ejecutivo regional por su gestión ante la lengua azul.

La diputada de Podemos en la Asamblea Regional, carga contra el Ejecutivo regional por su gestión ante la lengua azul. / Iván Urquízar

Alejandro Lorente

Alejandro Lorente

La interpelación sobre la vacunación de la cabaña ganadera murciana frente a la lengua azul enfrentó este jueves en la Asamblea Regional a la portavoz de Podemos, María Marín, y a la consejera de Agricultura, Sara Rubira. El debate, planteado por el Grupo Mixto, evidenció las diferencias sobre la gestión de esta enfermedad vírica que afecta especialmente a las ovejas y que ha causado centenares de muertes en la Región en los últimos meses, generando preocupación entre los ganaderos.

Marín recordó que la lengua azul «no es nueva», sino «un viejo conocido» del sector. Señaló que en noviembre de 2023 se detectaron brotes del serotipo 4 en Águilas y un año después del serotipo 3 en Lorca y Puerto Lumbreras. Criticó que el Gobierno regional «ha actuado tarde», anunciando nuevas compras de vacunas el 7 de octubre, pese a que en septiembre ya se contabilizaban más de 600 animales muertos. A su juicio, la estrategia regional «ha sido insuficiente» y las vacunas «no cubren ni al 40% de la cabaña ovina». Reclamó que la vacunación «debe ser obligatoria», comparándola con las campañas infantiles de inmunización.

La diputada también denunció la «falta de voluntad política» del Ejecutivo y criticó que «mientras los ganaderos pierden sus explotaciones», se destinan 75.000 euros a asociaciones taurinas, afirmando que «entre ganaderos y toreros, el señor López Miras ha elegido toreros».

La consejera de Agricultura, Sara Rubira, este jueves durante su intervención en la Asamblea Regional.

La consejera de Agricultura, Sara Rubira, este jueves durante su intervención en la Asamblea Regional. / Ivan urquizar

Rubira defendió la gestión del Ejecutivo, asegurando que «cada paso ha sido público». Detalló la compra de 933.710 dosis de vacunas desde finales de 2023, por más de 342.000 euros, financiadas con fondos propios, y anunció otra adquisición de 60.000 euros antes de fin de año. Explicó que la vacunación es voluntaria por decisión del Ministerio de Agricultura, aunque «el 80% de los animales muertos no estaban vacunados», y justificó el llamamiento a los ganaderos para inmunizar sus rebaños. Reclamó además una estrategia nacional coordinada, dado que la enfermedad afecta a casi todas las comunidades, y subrayó que la Región ha actuado «con responsabilidad y rapidez».

La orden ministerial permite a las comunidades establecer la obligatoriedad

Marín replicó que «desde 2023 seguimos con lengua azul, y eso es responsabilidad de su Gobierno». Criticó que la orden ministerial permite a las comunidades declarar obligatoria la vacunación, por lo que la Región «podía haberla hecho obligatoria y no lo ha hecho». Defendió la ganadería extensiva como actividad sostenible frente a las macrogranjas porcinas y prometió seguir defendiendo a los pequeños ganaderos del noroeste.

En su turno final, Rubira volvió a reclamar coordinación nacional y afirmó que el Gobierno regional «se adelanta y protege dentro de sus competencias», aunque admitió que la vacunación voluntaria decretada por el Ministerio «no ha funcionado».

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