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Agua

Alicante pide estabilidad en el Júcar-Vinalopó antes de ampliarlo al Altiplano

El anuncio de López Miras de extender este trasvase a Jumilla y Yecla ante el cierre de acuíferos previsto para 2027 inquieta a la provincia vecina

Actuales obras del postrasvase Júcar-Vinalopó en su margen izquierda | ÁLEX DOMÍNGUEZ

Actuales obras del postrasvase Júcar-Vinalopó en su margen izquierda | ÁLEX DOMÍNGUEZ

Alejandro Lorente

Alejandro Lorente

La reciente propuesta del presidente del Gobierno de la Región de Murcia, Fernando López Miras, de que el trasvase Júcar-Vinalopó pueda extenderse hacia las comarcas del Altiplano murciano, concretamente Jumilla y Yecla, ha generado cierta cautela entre los regantes y organizaciones agrarias del sureste. López Miras defendió que, ante la amenaza del cierre de acuíferos previsto para 2027, «es muy importante que el trasvase Júcar-Vinalopó pueda llegar a la zona de Jumilla y Yecla, y vamos a trabajar en ello».

Desde el sector agrario alicantino, sin embargo, se insiste en que antes de plantear una ampliación es necesario consolidar el funcionamiento actual del trasvase, que comenzó a operar de manera efectiva hace apenas un año tras dos décadas de bloqueo.

El presidente de Asaja Alicante, José Vicente Andreu, recordó a La Opinión que el Júcar-Vinalopó «ha estado veinte años parado» y que todavía se encuentra «en pañales». Según explicó, el proyecto arrastra un «problema energético brutal» debido al alto coste del bombeo del agua desde la cota cero hasta los 900 metros, lo que hace que el agua resultante «cueste más que la desalada». Por ello, subraya que es imprescindible acometer inversiones de entre 80 y 100 millones de euros en plantas fotovoltaicas para garantizar su viabilidad.

Aun así, Andreu no descarta que, una vez el sistema esté plenamente operativo, pueda estudiarse el envío de caudales hacia el Altiplano murciano. «En la medida que se vaya consolidando el Júcar-Vinalopó y se consigan los objetivos planteados hace años, si hay agua disponible, no es una opción descartable», señaló, aunque insistió en que la prioridad «es otra» en estos momentos.

"No es una opción descartable si hay agua disponible", señala José Vicente Andreu de Asaja

El dirigente agrario también coincidió con López Miras en la necesidad de revisar el horizonte de cierre de los acuíferos en 2027, que considera inviable. «No se ha hecho absolutamente nada en muchos años y ahora no se puede poner una pistola en la cabeza a los agricultores», lamentó. No obstante, reconoció que en zonas como el Altiplano «habrá que levantar un poco el pie», ya que el cambio en los modelos de cultivo —de viñedos y olivos a hortícolas— está generando una demanda de agua difícil de sostener.

Por su parte, el presidente de la Junta Central de Usuarios del Vinalopó, Ángel Urbina, evitó a preguntas de esta Redacción pronunciarse de forma directa sobre la propuesta murciana, aunque subrayó que se trata de una cuestión «de Estado» y que depende tanto del Ministerio para la Transición Ecológica y de la Dirección General del Agua.

Urbina explicó que su entidad está centrada en cumplir el plan de explotación firmado, que tiene como objetivo sustituir el agua de los pozos por caudales procedentes del Júcar. «Nos está costando muchos sacrificios y no podemos desviarnos de lo acordado», advirtió.

A nivel técnico, Urbina reconoció que en España hay suficiente agua para repartirla, pero recordó que, como presidente de la Junta Central, su responsabilidad es garantizar el suministro a los usuarios que representa, actualmente más de un millón y medio de personas. «Una cosa es mi opinión como técnico y otra la de la entidad que presido», puntualizó.

Inversiones pendientes

El trasvase Júcar-Vinalopó cuenta en la actualidad con un suministro de entre 20 y 30 hectómetros cúbicos anuales, muy por debajo de los 80 para los que fue diseñado, y todavía requiere de diversas actuaciones para completar su infraestructura y ofrecer servicios a a todos sus potenciales beneficiarios. Cabe recordar que el Gobierno valenciano finalizó el pasado septiembre la redacción del proyecto para el desdoblamiento de la conducción principal de esta infraestructura. También siguen pendientes inversiones importantes para doblar la capacidad del principal colector distribuidor del agua desde el embalse de San Diego, y en este mismo embalse, que presenta en la actualidad muchas deficiencias. A pesar de los incrementos previstos, amplías zonas de la provincia de Alicante, entre las que destaca Riegos de Levante Margen Izquierda Río Segura, seguirán dependiendo del Trasvase Tajo-Segura como de las aguas de la cuenca del Segura.

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