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Formación

Decanos de Educación piden que el máster de profesor sea más largo y práctico

La CODE debatirá los días 17 y 18 si aprueba el borrador del Libro Blanco, que propone también, entre otras medidas, una prueba de acceso obligatoria a nivel estatal

Una clase en el instituto Isaac Peral de Cartagena. | IVÁN URQUÍZAR

Una clase en el instituto Isaac Peral de Cartagena. | IVÁN URQUÍZAR

EFE

La Conferencia de Decanos de Educación (CODE) propone que el máster para ser profesor de Educación Secundaria y Bachillerato o de FP sea más largo, con una duración de un año y medio, o incluso dos, y que contemple el doble de horas de prácticas.

Según el último borrador del Libro Blanco del Máster en Profesor de ESO y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanzas de Idioma, al que ha tenido acceso EFE, la reforma de máster que se implantó en 2009 va encaminada a limitar también las plazas disponibles de acceso, tanto en universidades públicas como privadas.

«Creemos que la admisión al máster debería estar vinculada a las necesidades docentes en las etapas que regula. En este sentido, sugerimos una limitación de plazas relacionando la oferta de acceso con las necesidades de plazas a cubrir a corto y medio plazo», señala el texto del documento que será debatido y votado en la próxima reunión de la CODE en las Palmas de Gran Canaria, los días 17 y 18 de noviembre.

La Asociación Española de Profesores e Investigadores en Didáctica de las Ciencias Experimentales (APICE), que participó en las alegaciones al Libro Blanco, coincide en que el acceso a estos másteres se limite también en las universidades privadas.

La presidenta de APICE, Rut Jiménez, catedrática de Didáctica de Ciencias Experimentales de la Universidad de Almería, señala que «solo universidades como la UNIR de la Rioja, que realizan el máster online, o la Universidad Católica de Murcia (UCAM), tienen un nivel de egresados de máster mayor que el de todas las universidades públicas que los imparten».

«Se está devaluando el título», critica al tiempo que duda de las «certificaciones de prácticas» que dan muchos de estos centros.

El Máster de Profesorado es un requisito clave para ser docente en Secundaria, Bachillerato, FP y Enseñanzas de Idiomas en España, aunque la forma de acceder a él es diferente según universidades y comunidades autónomas, por lo que los decanos quieren homogeneizar tanto el acceso como el contenido y las características de los docentes que imparten el máster.

En este sentido, además de vincular el número de plazas con la necesidad de docentes, recomiendan unos accesos comunes para todas las especialidades, al menos dentro de una misma comunidad autónoma, como ya ocurre en Cataluña con su plataforma de preinscripción única.

Así, proponen una prueba de acceso obligatoria a nivel estatal para todas las universidades (públicas y privadas) donde se evalúen tanto los conocimientos de la especialidad como las aptitudes y actitudes docentes.

Actualmente, aunque la normativa lo permite, pocas universidades realizan pruebas de acceso para quienes no tienen un título directamente relacionado con la especialidad.

En este sentido, Jiménez ve «inútil» esta prueba de acceso obligatoria puesto que el alumno «viene ya con una especialización» en una materia.

Un contrato como los MIR

Otra de las recomendaciones es que los profesores de Secundaria que impartan máster tengan un contrato específico, como los MIR, denominado «PRAS educativo», para que puedan compatibilizar ambos trabajos.

Para mejorar el máster actual y la formación en general, los decanos de las facultades de Educación piden que el máster tenga una duración de entre 90 y 120 créditos, frente a los 60 actuales, y que el contenido sobre la psicología del aprendizaje y la pedagogía se incremente del 20% actual a un 30% o 40%.

Las horas de prácticas deberían duplicarse, y si el máster fuera de 90 créditos las prácticas deberían ser al menos de 19,5 créditos, o bien de 26 créditos si el máster tuviera 120.

APICE recalca que habría que delimitar las prácticas de las universidades ‘online’ al territorio donde está matriculado el alumnado del máster, como ya se limita con las universidades públicas.

El Libro Blanco, que ha sido negociado desde abril y cuyo último borrador se debatió en septiembre, pide aumentar los créditos dedicados al Trabajo de Fin de Máster (TFM) para que los trabajos sean más rigurosos y profundos y que se centre más en la investigación aplicada y en la innovación educativa.

Los decanos de Educación señalan que actualmente se ofertan más plazas en máster de las que necesita el sistema educativo, lo que dificulta mantener la calidad de la formación en algunas universidades, especialmente aquellas con un alto número de estudiantes.

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