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Foro Municipalismo 2025

Miguel Ángel Jiménez, director de Aqualia en Murcia: "Recuperar residuos y optimizar energía forma parte de nuestro ADN"

La colaboración pública-privada se presenta prácticamente indispensable para poder revertir situaciones complicadas con el objetivo de crear valor social

Miguel Ángel Jiménez, director de la Delegación de Aqualia en Murcia.

Miguel Ángel Jiménez, director de la Delegación de Aqualia en Murcia. / Israel Sánchez

Javier Vera

Javier Vera

Gestionar lo incómodo con éxito. Ir un paso más allá de aquellas situaciones que requieren un gran esfuerzo, siendo incluso conscientes de que en ocasiones pueden llegar a parecer innecesarias o insatisfactorias. Porque aunque los medios dispuestos para ello, por supuesto también los económicos, pueden parecer demasiados, el resultado siempre acaba dando la razón a quien se implica. Es el caso de Aqualia, que durante el II Foro Municipalismo y a través del director de su Delegación en Murcia, Miguel Ángel Jiménez, reivindicó el nexo de unión entre el sector empresarial y los ayuntamientos como una condición más que aconsejable para llevar a buen puerto todas estas acciones.

«A empresas y ayuntamientos nos une, en este caso, que nos toca gestionar lo incómodo. Ante ello, a través de un esfuerzo y una inversión en tecnología y medios se consigue revertir una situación para crear valor a nivel social, y en la mayoría de estos casos, el éxito ha llegado tras la colaboración público-privada», explicó Jiménez durante su intervención en el Cuartel de Artillería.

Cada gota de agua que la sequía nos quita es necesaria para prestar un buen servicio hídrico

Miguel Ángel Jiménez

— Director de la Delegación de Aqualia en Murcia

En un contexto en el que los riesgos actuales a nivel mundial son de carácter económico, medioambientales, sociales y tecnológicos, surgen las situaciones incómodas que merecen ser gestionadas. La sequía es una de esas situaciones que requiere medios, conocimientos y esfuerzo, y ante la cual Aqualia se vio en el compromiso de actuar. 

Así sucedió en Ávila en el año 2019, cuando se vivió una situación crítica en la que «tan solo quedaba agua técnicamente para diez días». «En un ejercicio maravilloso de colaboración público-privada se consiguió instalar un sistema terciario conformado por reactores y membranas cuyo objetivo era la desinfección total del agua. Con los requerimientos impuestos por Sanidad se pudo abastecer a la población, evitando llegar al momento tan traumático de suspender el suministro en una capital de provincia en plena época de verano», comentó el director de la Delegación de Aqualia en Murcia.

La digitalización, tal y como afirma Jiménez, también resulta incómoda, y es que al no permitir opción de ser implementada o no, (su adopción es obligada para el desarrollo y la evolución)requiere un importante esfuerzo económico, en la mayoría de ocasiones la principal barrera para dicha implementación. «Uno de los casos de éxito aplicados a la digitalización lo encontramos en la Smart City de Denia, donde desde la captación hasta la última tarea del ciclo del agua cuenta con una monitorización de datos que se analizan y anticipan».

La recuperación de espacios también se ha visto beneficiada en alguno de estos casos de éxito promovidos por Aqualia. La actividad social y empresarial impacta en el medio ambiente, y por lo tanto se dan situaciones que deben ser gestionadas. Un ejemplo de mejora de la biodiversidad por parte de Aqualia se ha dado en la EDAR de Medina del Campo (Valladolid), donde consiguieron que no solamente las especies que habían dejado de emigrar volviesen, sino que lo hiciesen especies que nunca habían estado allí.

En el río Bogotá (Colombia) también consiguieron que las 450 toneladas de basura que allí llegaban al mes dejasen de llegar. También se han recuperado los manglares bajo la misma política de apoyo a la biodiversidad.

Combatir la sequía

No solo el sureste español se ve afectado por la sequía y la desertización, responsables de una situación crítica para algunas zonas de cultivo. Esta problemática no entiende de fronteras, golpeando con fuerza también a zonas de Arabia Saudí, concretamente en Riad, donde el problema de la sequía es estructural. Allí, Aqualia ha realizado un despliegue absoluto de medios, entre los que destaca la implantación de 400 caudalímetros y diferentes megasectores. «Porque cada gota de agua que la incómoda sequía nos quita es necesaria para prestar un buen servicio en materia de gestión hídrica a la sociedad», explicó Miguel Ángel Jiménez.

En Riad, la empresa gestora del ciclo integral del agua también llevó a cabo plantaciones de árboles para combatir los efectos de la sequía.

Ante el poder del agua

Las inundaciones son otras de esas «situaciones incómodas» que Jiménez abordó durante su intervención. Hace unos años, una dana afectó al sistema de abastecimiento Picadas-Almoguera (Castilla-La Mancha), comprometiendo el abastecimiento de agua en 71 municipios de Guadalajara y Toledo y afectando a más de 300.000 habitantes. De nuevo, una colaboración de carácter público-privado fue capaz en tiempo récord de volver a restituir el servicio para que no llegase a faltar el agua.

En Girona, Aqualia también ha acometido acciones valiéndose del trabajo con modelos matemáticos, con el objetivo de evaluar riesgos de desbordamientos, analizar cómo se propagan las inundaciones y, sobre todo, diseñar estrategias eficaces y efectivas ante estas situaciones que demuestran una y otra vez su amenazante carácter arrasador.

«La optimización energética y recuperación de residuos forma parte de nuestro ADN. Bajo estos pilares desarrollamos proyectos a través de los cuales se consigue producir biocombustible, biofertilizantes e incluso hidrógeno verde. Además, en la gestión de lo incómodo también hay que optimizar los costes para poder optimizar la tarifa. Y los costes se optimizan, por ejemplo, invirtiendo con decisión en la búsqueda del autoconsumo», concluyó Miguel Ángel Jiménez.

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