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Agricultura

El campo ya cumple los objetivos de 2030 de reducción de fitosanitarios

UPA celebra el cumplimiento de las metas y reclama actuaciones en la estrategia nacional

Temporeros trabajan en el Campo de Cartagena

Temporeros trabajan en el Campo de Cartagena / Loyola Pérez de Villegas

Jose Antonio Sánchez

Jose Antonio Sánchez

Entre los objetivos establecidos en la estrategia de la Granja a la Mesa, dentro del Pacto Verde Europeo, se fijó el de la reducción del 50% del uso y riesgo de los productos fitosanitarios. Asunto que actualmente se está tratando a nivel nacional, ya que el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación tiene abierto hasta el próximo 21 de octubre la consulta pública sobre el borrador del plan de acción para el uso sostenible de los productos fitosanitarios para el periodo 2025-2029

Será la cuarta fase de una estrategia a largo plazo que ya ha dado sus frutos, porque los objetivos están cumplidos. El indicador HRI1, el que está relacionado con el uso y la comercialización, dice que han bajado un 65% respecto al periodo de referencia. Por su parte, el HRI2, el indicador comunitario relacionado con las autorizaciones excepcionales, ha caído un 60%. Es decir, los dos indicadores han bajado más de lo marcado en el horizonte de 2030. 

«En UPA nos satisfacen esos logros, pero también queremos dejar constancia del esfuerzo que están realizando los agricultores y las desventajas de tener cada vez menos productos y materias activas para luchar contra determinadas plagas y enfermedades», explican a La Opinión desde la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA). 

Menos armas aquí, que sí utilizan fuera de las fronteras comunitarias, «En otros países cuyos productos importamos, esas restricciones y usos no existen o no son tan rígidos, lo cual ocasiona una práctica desleal y pérdida de competitividad en nuestras explotaciones», añaden ante la imperiosa necesidad de que se establezcan desde la Unión Europea las conocidas como cláusulas espejo

Plan compartido

La organización profesional agraria destaca las medidas de este plan nacional que van dirigidas a los agricultores y que demandarán en sus comentarios al borrador que, aseguran, enviarán antes del fin del plazo, que se cumple el próximo lunes. Entre ellas, para las que piden prioridad y que tengan un presupuesto acorde a las «necesidades del sector y con unos indicadores de ejecución contrastables», está la investigación e innovación en la búsqueda de alternativas a determinados productos, como es el caso del glifosato, y más aún con el impulso de la siembra directa y la agricultura de conservación. 

También destacan la digitalización, respecto a lo que implica para el fomento del cuadro electrónico de explotación, el fomento del asesoramiento tanto en materia de digitalización como las actividades de formación, así como campañas de comunicación, jornadas y charlas divulgativas, actualización de las 44 guías de gestión integrada y campañas de información y sensibilización

Advierten desde UPA que este plan, cuando sea firme, tiene que estar desarrollado con la plena colaboración de las comunidades autónomas, por lo que el esfuerzo tiene que estar compartido por todas las administraciones competentes. Añaden que solicitarán «participar en el sistema de seguimiento para ver la evolución y ejecución de las diferentes medidas a desarrollar». 

Concluyen que están apostando por un uso sostenible de los productos fitosanitarios, con las necesarias acciones en materia de protección ambiental y de salud humana, pero también teniendo en cuenta que estos productos constituyen una herramienta imprescindible para la actividad agraria y para permitir una viabilidad y rentabilidad para las explotaciones.

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