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Social | Rosa Gloria Suárez Presidenta de Unicef Canarias

Rosa Gloria Suárez: "Hay que despolitizar el tema migratorio; el objetivo es la infancia"

La presidenta de Unicef Canarias recibe este viernes el premio InspiraP por parte de la Sociedad Pediátrica del Sureste en la categoría de excelencia, inspiración y liderazgo en la atención pediátrica

La pediatra y presidenta de Unicef Canarias, Rosa Gloria Suárez, en el Parque de la Pólvora de Murcia

La pediatra y presidenta de Unicef Canarias, Rosa Gloria Suárez, en el Parque de la Pólvora de Murcia / Juan Carlos Caval

Jose Antonio Sánchez

Jose Antonio Sánchez

Ha dedicado su vida a los niños, primero como pediatra y, desde que se jubiló, como presidenta de Unicef en su autonomía. Dice que la ONG le ha permitido mantener su foco de actuación en la infancia.

Pregunta: La inmigración es una realidad global y Canarias está en el foco del debate político.

Respuesta: Desde Unicef consideramos que la situación de emergencia requiere que se establezca el diálogo y que se despolitice el tema migratorio para conseguir soluciones duraderas. Tras la pandemia tuvimos un repunte migratorio con 2.500 niños en aquel momento, pero ahora se ha duplicado y superado con unos 5.500. Nos preocupa que no se puedan cumplir los derechos de la infancia.

Lejos de llegar a un acuerdo, este asunto ha provocado la ruptura de varios gobiernos autonómicos. 

Los gestores son los que tienen que tomar decisiones, sentarse y buscar soluciones. El PP no votó la reforma de la Ley de Extranjería porque solicitaba más cosas. Tendrán que salirse un poco y los otros ceder un poco, ya que el objetivo es la infancia y los derechos de los niños. Si en otras ocasiones se han negociado cosas tan difíciles, cómo no se va a hacer con la infancia. Siempre hay soluciones. 

Tras el no del Congreso a la reforma del artículo 35, la ministra Saiz habló de la modificación del reglamento. ¿Qué sabe de eso?

Están en fase de negociación. Nosotros participamos, pero las decisiones las toman ellos. Desconozco cuál puede ser el resultado final. 

Esta mañana se reúne con el Secretario de Estado de Juventud...

Espero que nos diga algo sobre las negociaciones que se han establecido de modo interno y si se vislumbra algún tipo de solución. 

¿Le molesta el término MENA?

Es un término jurídico, lo que pasa es que ha sido utilizado para desprestigiar a estos niños. No lo utilizamos porque ha sido denostado. Dado que el término MENA se ha utilizado como instrumento contra estos niños y para crear odio sobre la inmigración, tratamos de no utilizarlo. Son niños y niñas, iguales que los nuestros. 

¿Por qué se ha estigmatizado a estos niños?

El ser humano tiene como respuesta al miedo estigmatizar al otro. Bien por enfermedad, por color o por experiencias vividas. ¿Cómo se puede eliminar este estigma? Pues sensibilizando a las personas para que entiendan que no podemos estigmatizar a nadie. Y menos como delincuentes, que es como les han querido englobar. Cuando estos niños se integran, se implican en la comunidad y todo se equilibra. Es un trabajo intenso y constante. Y, por supuesto, de educación.

Casi la mitad de los niños y adolescentes tienen un problema de salud mental.

Es uno de los temas fundamentales y, en la presión migratoria, es permanentemente recurrente. Estamos trabajando para dar una respuesta a todos los niños que viajan solos y que hacen una ruta plagada de violencia e inseguridades. Han visto morir a familiares y amigos. Por eso estamos haciendo un programa de formación para el personal que les atiende en los centros de acogida. 

¿Cuál es la principal solución?

No hay una solución única y son muchos los lugares en los que se tiene que actuar. Ahora mismo tenemos una emergencia migratoria que hay que resolver. Darles habitabilidad, hacer una distribución a las comunidades autónomas y que Europa se comprometa. Ellos huyen de conflictos bélicos como en el Sahel, que es un polvorín de guerrillas, corrupción y agresión a la propia ciudadanía. Hay que actuar de algún modo, como hizo Unicef con España tras la Guerra Civil. No se hizo en un día ni en un año. 

La Sociedad Pediátrica del Sureste le otorga el premio InspiraP en la categoría de excelencia, inspiración y liderazgo en la atención pediátrica.

Que me den un reconocimiento me parece algo fantástico y digno de agradecer. Que ellos hayan puesto el foco en el niño que migra solo y que premien a los que trabajamos con ellos es fantástico. Y más en el día de la pediatría.

Y tras una vida en el trato directo, ahora en Unicef. 

Después de finalizar mi trabajo en la pediatría asistencial y en gestión, he sido muy bien acogida en Unicef, porque donde estén los niños y las niñas allí estamos. En Unicef he aprendido a tener esa visión más global de la infancia, pero sin olvidar que los pediatras deberían tener un lugar predominante en la sociedad.

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