Laboral

La desesperada carta de una interina depresiva

Cuenta al presidente de la Comunidad su temor a quedarse sin trabajo a los 56 años porque no ha aprobado las oposiciones de consolidación

Opositores en un examen de la Comunidad Autónoma

Opositores en un examen de la Comunidad Autónoma / Loyola Pérez de Villegas

María José Gil

María José Gil

Una trabajadora interina de la Comunidad Autónoma que teme quedarse sin trabajo con 56 años ha escrito una carta al presidente, Fernando López Miras, en la que le cuenta su frustración al haber visto pasar de largo la última oportunidad para conseguir una plaza en la Administración regional y su inquietud ante el futuro.

Mi estimado Presidente:

Le lanzo mi S.O.S. para el rescate humanitario de una interina, depresiva, en decadencia de la Comunidad Autónoma. Soy una de tantas mujeres, interinas, de 56 años y con mi madre dependiente a mi cargo. Estoy a las puertas de la jubilación y con el miedo y parálisis en el cuerpo por engrosar las listas del paro. Le escribo con la esperanza y convicción de que esta carta pueda servir de algo en el devenir de los acontecimientos futuros en relación al empleo público de la Comunidad. Le contaré brevemente mi historia, que, aunque aburrida, previsible y muy común, es la de tantos miles de interinos e interinas de esta Administración pública.

Empecé a opositar ya mayorcita, pasando de los cuarenta, para escapar de las garras competitivas y desgarradoras de la empresa privada con el fin de poder conciliar mi vida personal y laboral. Con todo el esfuerzo que me suponía trabajar con tesón y estudiar una oposición, asistencia a una academia y sacrificio de mi familia para 'dejarme' estudiar, consigo aprobar en algunas de las convocatorias todos los exámenes, pero 'sin plaza'. Me digo: "Bueno, ¡mala suerte, la próxima!. Tengo que seguir estudiando…."

Viene la crisis de 2012, nos cesan a infinidad de interinos y al paro. Congelan oposiciones casi 10 años, por la crisis. En este tiempo aprovecho para realizar un certificado de profesionalidad y el Grado de Relaciones Laborales con el fin de definirme como mujer, madura, pero con experiencia y ¡sobradamente preparada! Mientras, sobreviviendo, estudiando y trabajando de una forma totalmente precaria, con contratos birriosos con el fin de que lleguen tiempos mejores.

Llegan las siguientes oposiciones y las que ya podrían ser 'las mías', las mal llamadas de consolidación y estabilización (exámenes 2023) y resulta que el porcentaje de aprobados en las de Gestión y las de auxiliar administrativo es irrisorio para unas oposiciones que se supone son de consolidación y estabilización para personas con méritos trabajados, con exámenes inaccesibles y donde aprueba un porcentaje mínimo de personas amén de los rumores de filtración de exámenes. Sé y entiendo que los Santos Tribunales de Oposiciones son soberanos e independientes, pero deberían pasar el filtro del código de buenas prácticas del que son conocedores y que ALGUIEN o ALGO les haga entender (si no penalizar) por la gran responsabilidad y compromiso del que son titulares. He aprobado en consolidación un A1 y he suspendido el C2. Alguien lo entiende? Es coherente? Necesito seguir demostrando más capacidad?

Pasados los fatídicos exámenes, nos dicen desde el sindicato que, tranquilos y tranquilas a los interinos e interinas; que os van a respetar el tiempo trabajado (ya llevo 14 años). Ahora, y de forma sorpresiva, nos cambian las reglas de las bolsas. Lo que antes era un logro, buen hacer y capacidad de esfuerzo y superación en el día a día, además del trabajo, que son los cursos de formación, ahora resulta que no valen absolutamente para nada. Tiempo, esfuerzo y dinero a la basura de la Administración y mío. Los exámenes aprobados anteriores no van a valer (yo llevo 9 exámenes aprobados en distintos cuerpos). El concepto de mejora de empleo se esfuma. Vendrán funcionarios de carrera de otras administraciones a realizar trabajos que, antes, sólo se ofrecían a interinos. Oiga, y a nuestra gente, ¿qué? ¡A la calle sin miramientos, contemplaciones ni piedad. Otra vez Como en 2012! Y no estoy en contra de ello, señor Presidente, sólo digo que aquí cabemos todos.

Cuando ni mi mente ni mis fuerzas, concentración ni capacidad memorística me acompañan, tengo que seguir estudiando, hastiada y sin motivación, la Constitución española, la Ley del Presidente y la Ley 30/92 (perdón ahora la 39/2015) de Procedimiento Común.

Continúo, señor Presidente. Por otro lado, las orientaciones del TJUE, en Murcia, brillan por su nula aplicación y el espíritu de Europa en cuanto a consolidar personas cercanas a su ocaso es pura utopía. Como siempre, vamos con el pié cambiado al ritmo y orientación de la Unión Europea (hasta que nos den un aviso más contundente y empecemos a pensar y actuar como verdaderos europeos).

No voy a caer en la autocompasión porque, por dignidad, ese no es el mensaje que quiero trasmitir, sino el de JUSTICIA con mayúsculas y en toda su dimensión humana. Disculpe, tengo que cambiar el pañal a mi madre. Ahora vuelvo.

Ahora, exámenes libres, para personas jóvenes, con tiempo, vigorosas y con ganas de comerse el mundo y la Administración me van a dejar en una evidencia generacional vital porque, y me resulta ofensivo, la Comunidad quiere captar nuevos “talentos”. Y, señor Presidente, ¿qué hay de la fuga de talentos que va a desperdiciar esta comunidad autónoma con el coste emocional de las personas implicadas y los recursos económicos que todos hemos pagado?.

Por supuesto que apuesto por la nueva generación y no voy a caer en el error de verla como un enemigo, sino todo lo contrario, como nuestra aliada, pero desde la serenidad, no sentirla como una amenaza sino como el relevo progresivo y constante de los futuros servidores de la ciudadanía. No nos pueden silenciar a tantas personas ni tratar como si fuésemos de cuarta clase a la vista de las últimas OPES, como si fuéramos juguetes rotos arrinconados en nuestra casa. Hemos pasado de los diplomas y merecimientos de la pandemia a proscritos y viejos de la Administración que molestan y hay que marginar e ignorar. Al igual que con los funcionarios de otras comunidades, creo que en esta administración cabemos todos y todas.

El actual equipo directivo de Función Pública, tras la evidencia de la triste realidad, no es un interlocutor válido pues ha demostrado su incapacidad y/o discapacidad en conocer el drama humano al que nos van a condenar a tantas personas y a las familias que de ellas dependen.Se han cargado acuerdos y pactos firmados de años, trabajo y derechos que ha costado mucho conseguir con lo de “firmáis sí o sí, o te castigo y puede ser aún peor” con el ánimo de dividir a las fuerzas sindicales y a poner en contra los 'FU' contra los 'FI'. Personas así, insensibles, soberbias y despóticas no son dignas de ser políticas ni luchan por la paz social a la que nuestra Constitución, en su artículo 10, hace referencia. Políticos y políticas así no nos representan, por lo que ruego su cese inmediato.

Solicito, en justicia, unificar criterios en todas las administraciones públicas que usted regenta como el SMS y como Educación en cuanto a transparencia, consolidación de interinos, bolsas de trabajo, exámenes asequibles y consideración hacia un colectivo que hemos luchado todo lo que hemos podido y sabido, pero 'la mala suerte' ha sido nuestra compañera tanto tiempo.

Si ha llegado a leer hasta aquí, como líder de un partido, líder de todos los murcianos y murcianos y líder de nuestra Administración pública, demuestra que, al menos, sabe escuchar. El resto se verá en sus acciones y resultados.

Atentamente,

Interina depresiva en decadencia